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Centro Multisensorial LAU: El espacio que revoluciona el acompañamiento y neurodesarrollo infantil en Los Ángeles

por La Tribuna

Creado por Angela Manosalva Gatica a partir de su experiencia personal como madre de una niña dentro del espectro autista, este centro interdisciplinario ofrece un modelo terapéutico integral basado en la empatía, el juego y la participación activa de las familias en la provincia de Biobío.A través de la sinergia entre terapia ocupacional, psicología y fonoaudiología, el centro consolida un modelo donde el juego guiado y el rol activo de los cuidadores son los pilares del neurodesarrollo infantil.

El centro está diseñado para trabajar el procesamiento sensorial, la regulación del alerta y la autorregulación de niños y adolescentes de Los Ángeles. / Diario La Tribuna

En la comuna de Los Ángeles, el Centro Multisensorial LAU se ha consolidado como una respuesta concreta y profundamente humana para las familias de niños, niñas y adolescentes neurodivergentes. Bajo el liderazgo de Angela Manosalva Gatica, encargada del centro, este proyecto nació desde una vivencia personal de maternidad y se transformó en una alternativa permanente que combina especialización profesional, tecnología y un modelo interdisciplinario que sitúa el acompañamiento familiar en el centro del proceso. Hoy día, el espacio se alza como un referente en Biobío, ofreciendo estimulación y desarrollo para quienes requieren apoyo, sin límites de tiempo o cupos.

UN ORIGEN DESDE LA MATERNIDAD Y EL AMOR

La historia del Centro Multisensorial LAU está ligada a la vivencia personal de Angela Manosalva Gatica. Como madre de una niña con Trastorno del Espectro Autista (TEA), experimentó las complejidades del sistema de apoyo infantil. Su hija asistió a una sala multisensorial en una escuela pública, pero estos espacios tienen cupos limitados y atención acotada, que no supera el año. Al terminar ese período, se encontró con una realidad que viven muchas familias: la falta de espacios especializados permanentes donde los niños, niñas y adolescentes neurodivergentes puedan continuar trabajando sus necesidades sensoriales. Ante este vacío, nació la idea de crear LAU: un espacio abierto a la comunidad, sin limitaciones de acceso, donde encontraran una sala multisensorial equipada con herramientas y estímulos para favorecer su desarrollo, regulación y bienestar. Su motivación fue transformar una necesidad personal en una oportunidad para muchas otras familias, asegurando que lo que su hija experimentó no terminara por falta de cupos o de alternativas.

UNA NECESIDAD LATENTE EN LA COMUNA

La creación de LAU responde a una necesidad observada por Angela Manosalva en Los Ángeles: la falta de acceso a espacios multisensoriales especializados y permanentes para niños, niñas y adolescentes neurodivergentes. Existen familias que requieren este tipo de apoyo pero no cuentan con alternativas accesibles o espacios donde trabajar específicamente desde el área sensorial. Una sala multisensorial ofrece estímulos y herramientas que favorecen la exploración, la regulación, la atención, la relajación y el desarrollo de habilidades, respetando las características individuales de cada niño. Por ello, era necesario un espacio en Los Ángeles donde el acceso no estuviera limitado por la edad, por un período determinado o por pertenecer exclusivamente a una institución, sino que fuera una alternativa real para las familias de la comunidad. LAU nace desde esa necesidad concreta, pero también desde la convicción de que cada niño neurodivergente merece tener oportunidades de desarrollo y espacios donde sentirse seguro, comprendido y respetado.

EL ENFOQUE MULTISENSORIAL Y LA INTEGRACIÓN TERAPÉUTICA

Para LAU, lo 'multisensorial' alude a un abordaje terapéutico que considera la integración de los distintos sistemas sensoriales, como el vestibular, propioceptivo, táctil, visual y auditivo, como base para favorecer la autorregulación, organización conductual, planificación motora y respuesta adaptativa. En la práctica, esto se traduce en intervenciones estructuradas, lúdicas y graduadas, donde el niño participa activamente en experiencias que desafían sus habilidades de forma segura, significativa y ajustada a su perfil sensorial y funcional. Lo que diferencia a LAU de otros centros en la comuna es que cuenta con dos espacios especializados que se complementan: una sala multisensorial y una sala de integración sensorial, abordando las necesidades de niños, niñas y adolescentes desde una mirada más integral. En un mismo lugar, las familias encuentran estos espacios terapéuticos y profesionales especializados que realizan sus intervenciones en el centro, lo que facilita el trabajo interdisciplinario y la complementación de las distintas áreas clínicas.

El centro está diseñado para trabajar el procesamiento sensorial, la regulación del alerta y la autorregulación de niños y adolescentes de Los Ángeles. / Diario La Tribuna
El centro está diseñado para trabajar el procesamiento sensorial, la regulación del alerta y la autorregulación de niños y adolescentes de Los Ángeles. Diario La Tribuna

SINERGIA PROFESIONAL PARA UN DESARROLLO INTEGRAL

El desarrollo infantil es un fenómeno complejo en el que convergen aspectos motores, cognitivos, emocionales, comunicativos, alimentarios y sensoriales. Por ello, el centro reúne las especialidades de terapia ocupacional, psicología, fonoaudiología, nutrición y kinesiología neuroinfantil. Una mirada interdisciplinaria permite que cada profesional aporte desde su especialidad con objetivos comunes, evitando intervenciones desarticuladas, favoreciendo una comprensión más precisa del niño y diseñando estrategias coherentes que impacten positivamente en su participación cotidiana. Cuando un niño requiere más de un profesional, la lógica de trabajo es colaborativa. Cada niño es evaluado según su motivo de consulta y necesidades específicas, planteando luego el caso para construir un plan de intervención con objetivos reales. Esto asegura que la intervención sea consistente y que la familia reciba orientaciones unificadas, sintiéndose apoyada por un equipo que trabaja de manera coordinada.

EL ROL FUNDAMENTAL DE LA SALA MULTISENSORIAL

La sala multisensorial de LAU cumple un rol terapéutico fundamental, ofreciendo un ambiente controlado para trabajar el procesamiento sensorial, la regulación del estado de alerta, la tolerancia a estímulos, la modulación motora, la atención conjunta, la planificación y las habilidades de autorregulación. También permite intervenir en dificultades asociadas a hipersensibilidad o hiporrespuesta sensorial, búsqueda sensorial, desorganización motora, ansiedad ante cambios y desafíos en la participación funcional. Es un espacio que facilita experiencias significativas y graduadas, siempre orientadas a un objetivo clínico específico para cada usuario. Al centro acuden niños y adolescentes con diagnóstico confirmado, pero también quienes presentan señales de alerta o necesidades específicas en alguna área de desarrollo sin contar aún con un diagnóstico. Muchas veces, las dificultades se expresan primero en el juego, la alimentación, el lenguaje, la regulación emocional, la coordinación motora o la adaptación escolar, por lo que una evaluación oportuna es clave.

FAMILIA E IMPACTO DE LA INTERVENCIÓN OPORTUNA

Más allá del trabajo directo con el niño, la familia ocupa un lugar central dentro del proceso terapéutico en LAU. Los profesionales no trabajan de manera aislada con la necesidad en particular, sino con el contexto en el que el niño se desarrolla y aprende. La adherencia terapéutica, la generalización de estrategias y la efectividad del proceso dependen en gran medida de la participación activa de los cuidadores, quienes reciben orientación, psicoeducación y herramientas concretas para apoyar el proceso en la vida cotidiana. Asimismo, la intervención oportuna durante la infancia es decisiva, ya que es una etapa de alta plasticidad neurofuncional y gran disponibilidad para el aprendizaje. Mientras antes se identifiquen las necesidades y se ofrezcan apoyos adecuados, mayores son las posibilidades de favorecer trayectorias de desarrollo más funcionales. En LAU han observado una mayor sensibilización de las familias frente a las señales del desarrollo, lo que favorece consultas más tempranas, comenzando desde los 7 u 8 meses de edad.

EVOLUCIÓN CLÍNICA, CRECIMIENTO Y PROYECCIÓN DE FUTURO

El centro ha tenido un crecimiento muy importante desde sus comienzos, incorporando de manera progresiva nuevos profesionales, especialidades y prestaciones para responder a las demandas de las familias. Frecuentemente se observan evoluciones muy positivas en niños que llegan con dificultades en autorregulación, participación escolar o interacción social, logrando con el tiempo mayores niveles de organización, confianza y desempeño funcional. Es muy significativo cuando una familia reporta que el niño comenzó a tolerar mejor los cambios, a jugar con mayor flexibilidad o a participar con seguridad en actividades antes evitadas. Estos avances reflejan el impacto de objetivos acordes a cada niño. Emprender y sostener un proyecto donde se combinan salud, desarrollo infantil y acompañamiento familiar implica un desafío enorme y una gran responsabilidad. Requiere compatibilizar la vocación con la sostenibilidad, invirtiendo constantemente, capacitando al equipo y manteniendo siempre a las personas en el centro. Al pensar en LAU a cinco años, Angela Manosalva sueña con que sea un referente en inclusión, neurodesarrollo y acompañamiento familiar en la provincia de Biobío, reconocido por su calidad profesional y su humanidad.

Centro Multisensorial LAU / Diario La Tribuna
Centro Multisensorial LAU Diario La Tribuna

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