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Salud

Entregan recomendaciones para prevenir el contacto con hantavirus

A pesar de que la enfermedad ha disminuido su letalidad, se siguen registrando muertes dentro del país, por lo mismo el Ministerio de Salud insiste en la prevención como método de protección.


 Por Nicolás Muñoz

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Créditos: Minsal.

Dentro del territorio chileno existe una enfermedad endémica, es decir, que solo se encuentra en un determinado lugar geográfico, conocida como el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH). Esta es originada por una zoonosis viral transmitida al ser humano por roedores silvestres, como, por ejemplo, el ratón de cola larga, y registra casos desde hace más de 25 años.

Actualmente, el estudio constante de la enfermedad ha permitido disminuir la letalidad, cercana al 60 % en sus inicios, a cifras menores del 40 % en los últimos cuatro años. Sin embargo, sigue siendo una problemática a nivel país, frente a la cual las autoridades continúan implementando campañas de información y prevención para evitar nuevos contagios.

PREVENCIÓN PARA LA COMUNIDAD

A tan solo días del inicio de la época estival, un panorama predilecto entre la ciudadanía suele ser ir a acampar, sin embargo, existe un riesgo latente al ir a lugares no autorizados donde puede existir presencia de ratones de cola larga, los cuales son conocidos por portar el virus del hanta.

Para evitar situaciones que afecten la salud de los veraneantes el Ministerio de Salud entrega distintas recomendaciones que permiten eludir situaciones de riesgo, algo que nadie busca durante la época de descanso y esparcimiento familiar.

Para los excursionistas es fundamental evitar el ingreso a zonas poco ventiladas y con poca iluminación, que pueden ser madrigueras de roedores, como cuevas, troncos huecos y áreas de matorrales densos, entre otros. A su vez, los campamentos, deben ser instalados en lugares abiertos, despejados y limpios, sin evidencias de roedores (fecas, madrigueras), matorrales, acúmulo de maderas o desechos aptos para la anidación de estos animales.

Una vez instalados en el lugar de acampada es necesario verificar que los alimentos y el agua estén en envases herméticos. “En caso de existir bodega de alimentos, ésta debe cumplir con las especificaciones de construcción que impidan el ingreso de roedores”, es decir, a no menos de 30 metros de las viviendas y contar con sistemas que faciliten su ventilación permanente.

Un punto más que importante a considerar es que el agua para ingerir, aseo dental, cocina, lavado de platos, entre otras actividades, debe provenir de una fuente de agua potable o, en su defecto, deberá ser desinfectada por ebullición o por la aplicación de cloro o yodo. El consumo de agua no potable es considerablemente riesgoso para la salud.

Finalmente, los desechos producidos durante las distintas actividades del campamento, deben ser depositados en basureros cerrados a prueba de roedores y “su disposición final debe realizarse por enterramiento a una distancia no menor de trescientos metros de las instalaciones”.

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