suscríbete al boletín diario

Noticias

Artistas angelinos creen que faltan ayudas públicas para impulsar la actividad

Las cuarentenas y el bajo impulso de la producción cultural en Biobío serían las razones del negativo futuro que prevén los artistas y músicos de la ciudad.


 Por Jorge Guzmán

foto nota arte
Muchos artistas angelinos consideran que la autogestión de sus obras y trabajo son la mejor herramienta para surgir en el ámbito artístico actual, considerando las condiciones a las que se enfrentan.

Un mal panorama actual reconocen vivir los artistas y creadores angelinos. Según distintos voceros del rubro cultural de la capital provincia, faltan ayudas públicas que reimpulsen el emprendimiento artístico en la ciudad y un mejor uso de los recursos por parte de la Corporación Cultural Municipal. Sin embargo, valoran el hecho de que las redes sociales sigan impulsando el emprendimiento en este sector a nivel regional.

Catalina Martínez Sánchez es una artista autodidacta y parte de la Exposición de Mujeres y Disidencias en Los Ángeles. Se dedica a hacer figuras de greda y también escribe poesía. Según su testimonio, “el artista angelino es autogestionado y autodidacta”. De acuerdo a la escultora, están “solos, sin ayuda para emprendedores ni artistas”.

Respecto al trabajo de la Corporación Cultural Municipal, Martínez opina que “presta ayuda” pero, a su juicio, “es exclusivo”. Según la artista, en Los Ángeles hay “mucho talento que no se aprovecha” y considera que “faltan organismos que administren mejor los recursos del Estado que se destinen a la actividad artística regional”.

Según Catalina Martínez, el actual sistema para acceder a fondos públicos que impulsen el arte en la región de Biobío es “muy exclusivo y cerrado”.

El camino, por el momento, es el de la autogestión de las comunicaciones y actividades para impulsar la producción artística en Biobío, según la artista angelina: “tenemos las redes sociales y varios grupos se organizan a través de las ferias, que es nuestra vitrina real al mundo, esa es la ayuda que tenemos”, dice la joven artista.

Respecto al futuro del gremio, la escultora no cree que vaya a mejorar. “Creo que más adelante el ambiente artístico será menos amigable con el artista de lo que ya es hoy”. Lo anterior, según Catalina Martínez, debido a que “la automatización y las cosas rápidas han achicado los espacios”, cuenta.

Los problemas y soluciones a los que se enfrentan los artistas

Antonia Martínez es pintora, escultora y costurera. De Los Ángeles, también es parte del movimiento de Mujeres y Disidencias en Los Ángeles. Según la artista, “el movimiento ha permitido que muchos artistas se sumen a través de redes sociales, lo que los ha ayudado a ser más visibles”.

Comenta que hay “muchos gestores y artistas que tratan de impulsar el rubro artístico de Los Ángeles, pero el panorama es el mismo de antes”. Y remarca la autogestión de los artistas para tratar de surgir en el mundo del arte, desde donde ella y la coordinadora de la Exposición de Mujeres y Disidencias de Los Ángeles, Conny Asfura, tratan de impulsar la creación de arte angelino.

Por el momento, el foco de Martínez es “que la gente se interese más por el arte y haya más producción artística en Biobío”.

Felipe Espinoza Navarrete, músico y poeta de Los Ángeles, cuenta que las cuarentenas “han afectado mucho la escena artística en general”. Navarrete, también ha visto el trabajo de la Exposición de Mujeres y Disidencias en Los Ángeles, y lo valora.

Sin embargo, más allá de la gestión de la sociedad artística alrededor de las actividades artísticas, cree que “las cuarentenas tan largas en la región han afectado mucho la escena artística, lo que nos ha obligado a adaptarnos a nuevos formatos”.

Esto considerando además, que “a los músicos les afecta mucho el poder presentarse en un escenario o no”. Sin menoscabo del streaming, Espinoza considera que la poesía es más fácil de trabajar y presentar en redes sociales. “No requiere de tantos elementos como sí depende la música”, dice.

Además, Espinoza cree que la música es más difícil de trabajar por sus características técnicas: “si no tienes un sello, no hay posibilidades de surgir”.

Respecto al futuro del arte, se muestra positivo: “con la vacunación se podrán reabrir los espacios, pero todo el arte tendrá que adaptarse a la tecnología”, dice. “De hecho, se consume bastante arte a través de plataformas digitales a las que tendremos que irnos adaptando”.

Respecto al trabajo del sistema público para ayudar a los artistas, dice que “las instituciones públicas nos han dejado de lado, pero desde el sector particular se están organizando muy bien”, comenta refiriéndose a las asociaciones independientes de artistas.

“Lo autogestionado va más rápido, lo privado va más lento”, dice. “Lo privado siempre ha llevado la batuta en el área artística, y en pandemia seguirá siendo así”, remarca Espinoza.

EL TRABAJO DE LA CORPORACIÓN CULTURAL

Javiera Matus, gerente de la Corporación Cultural Municipal de Los Ángeles, explica cómo estas críticas podrían estar naciendo desde un concepto errado respecto a lo que la entidad puede o debe hacer. “No podemos generar ayuda, pero sí trabajamos con agrupaciones locales para gestionar proyectos”, detalle.

“Algunas agrupaciones creen que la corporación tiene la obligación de entregar ayudas, pero lo que hace es recibir fondos públicos”, acota y precisa que en la entidad “postulamos planes de gestión cultural para que se invierta en ellos”.

De hecho, explica que “el Ministerio (de Cultura) envía los fondos y los pasa a todas las entidades culturales”. Es decir, dichos recursos son entregados directamente a proyectos que hayan participado en concursos del órgano estatal. Y en esto, nada tiene que ver la corporación de la zona. “A nosotros nos financia directamente el Ministerio de Cultura, no los municipios”, cuenta.

Sí rescata lo que la Corporación puede y ha hecho durante el último tiempo: “hemos generado acciones formativas con la población, trabajamos con la orquesta sinfónica, ayudamos a los artesanos locales a tener una página web”, enumera.

A pesar de lo anterior, reconoce que existe en el ambiente artístico, una “sensación errada respecto a nuestra tarea”, explica. “Muchos artistas”, cuenta, “esperan ser profesores de algunos talleres, por ejemplo, pero no podemos entregar esas responsabilidades si no son profesionales capaces”.

Respecto las actividades con las asociaciones de artistas locales, Matus cuenta que han “invitado (al principio de la pandemia) a los artistas a ser parte de un catálogo digital donde exponemos sus trabajos”.

También espera “abrir galerías y vender los buenos productos artísticos que se generen en la zona”, una vez que se abra el panorama en lo que respecta al distanciamiento social producto del coronavirus. 

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes