suscríbete al boletín diario

Noticias

Planta Iansa Los Ángeles: 66 años de historia que llegan a su fin

El primer kilo de azúcar de producción nacional se elaboró en la fábrica angelina, la primera de su tipo que se echó a andar hace 66 años. y que hoy cierra sus puertas.


 Por Juvenal Rivera

720 por 480, acceso Planta Iansa, hacia 1965

Un hito en el desarrollo industrial de Los Ángeles y de la provincia de Biobío fue la puesta en operaciones de la planta refinadora de la Industria Azucarera Nacional S.A. (Iansa).

Un 24 de abril de 1954 se inauguró oficialmente la fábrica, en una ceremonia encabezada por el Presidente de la República, Carlos Ibáñez del Campo. Sin embargo, el mismo jefe de Estado admitió en el mismo acto que no era una obra de su gobierno sino que de sus antecesores, en este caso, los gobiernos radicales que se iniciaron con Pedro Aguirre Cerda.

Es que la historia de la instalación de la planta en Los Ángeles se produjo más de 10 años antes cuando la Corporación de Fomento de la Producción, Corfo, inició el proceso de industrialización del país. De ese organismo gubernamental surgieron muchas de las empresas estatales, como LAN, Endesa, Codelco, Compañía de Teléfonos, entre otras.

Ahí también surgió la idea de desarrollar cultivos de remolacha para reemplazar las importaciones de azúcar, provenientes principalmente de Cuba y Brasil.

Una misión de la Corfo viajó a Francia donde conoció las experiencias en ese país que llevaba décadas de producción con este producto. Debido a similitudes de suelo y clima, se iniciaron las primeras pruebas de campo en nuestro país.

Al cabo, hacia fines de la década del 40 se resolvió la importancia y utilidad de instalar una fábrica refinadora de azúcar en Chile. Es ahí donde cobra un rol fundamental el ingeniero agrónomo René Petersen, entonces intendente provincial, quien intercede para que esa primera planta se ubique en Los Ángeles. ¿Su argumento? Una fábrica de ese tipo iba a demandar una importante cantidad de mano de obra, tanto para la siembra y cosecha, como para su traslado y procesamiento en la planta.

Ello suponía una razón más que suficiente para

Y así sucedió. Fueron tres años de intensos trabajos para levantar la industria, incluida una variante de un canal de riego destinado solo a surtir de agua a los procesos de refinamiento del azúcar.

Ya en abril de 1954, la planta estaba produciendo el primer kilo de azúcar de confección netamente nacional que provino de los campos de la zona de Los Ángeles.

Después se levantaron las plantas de Llanquihue (1958), Linares (1959), Chillán (1967), Rapaco (La Unión, 1970) y Curicó (1974).

En el entorno de la planta en la ciudad, se desarrolló una población, se levantó una escuela, se levantó un gimnasio y un club de fútbol amateur. Sus trabajadores se organizaron en cooperativas y levantaron sus propios conjuntos de viviendas con el apoyo de la compañía.

Un capítulo oscuro de su historia fue el uso del gimnasio como centro de detención de presos políticos después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. Según organizaciones de derechos humanos, varios detenidos fueron vistos por última vez en ese recinto antes de tener la condición de desaparecidos.

Sin embargo, a medida que la ciudad crecía y las villas y poblaciones se instalaban en su entorno, fueron habituales las quemas por las emanaciones de material particulado a las casas, razón por la cual en los últimos años se habían mejorar en sus procesos de calderas.

A principio de los ’80, la crisis económica nacional y la quiebra de la fábrica – privatizada en 1981 y en manos de la CRAV en ese tiempo– sumió a la zona de Los Ángeles en una severa crisis que se tradujo en el aumento de la cesantía (llegó al 25%) y el incremento de los asentamientos precarios.

La compañía fue recuperada por el Estado para volver a ser privatizada a fines de los ’80 en la modalidad de “capitalismo popular”. Sin embargo, la empresa Campos Chilenos fue el accionista de la empresa que, en 2005, pasó a ser controlada por la inglesa ED & F Man.

Aunque hubo rumores por el cierre de la fábrica en Los Angeles, finalmente se convirtieron en certeza durante la jornada de martes 29 de septiembre de 2020 cuando Iansa comunicó, formalmente, el cierre de sus operaciones en esta capital provincial, poniendo término a 66 años de historia en la zona.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes