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Ambiental

Los pro y contra de la producción eco-amigable para Biobío

La asesora del Comité Ambiental de Mulchén dijo que Chile ya gastó sus recursos naturales anuales antes de que terminara el presente mes de marzo.


 Por Jorge Guzmán B.

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Generar economías circulares implicaría años de prueba y error, aunque industrias como la de la ropa ya están trabajando para reutilizar sus desechos y reincorporarlos a su línea productiva hace algunos años.

La implementación paulatina de una economía sostenible medioambientalmente para el país es necesaria, aunque a su vez generaría conflictos con sectores económicos, dijo la asesora del Comité Ambiental de Mulchén, Karina Cabrera quien indicó que la recuperación de suelos agrícolas y forestales erosionados permitiría proteger los recursos medioambientales y frenar el calentamiento global.  

La técnico agrícola y ganadero, estudiante de ingeniería agrícola y asesora del Comité Ambiental de Mulchén, Karina Cabrera expresó a diario La Tribuna que “se le hace mala fama a la economía circular, porque se asocia al sistema comunista y debo decir que al inicio también me dio esa impresión, pero investigando me di cuenta de que es una concepción errada, porque la economía circular lo que busca es utilizar un producto hasta que ya no tenga más vida útil, por ejemplo el vidrio, al que se le puede dar forma y reutilizar muchas veces, finalmente la idea es poder sacarle el mayor provecho económico, beneficiando al medioambiente, por ejemplo, en el caso del plástico, mientras más de este se consume más se contamina, cuando podríamos estar utilizándolo muchas veces, esa es la base de la economía circular”. Cabrera explicó que “llegar a un modelo como este es un trabajo arduo en el que ya estamos atrasados, yo hace más de 12 años me dedico al área agrícola y soy consciente del daño que generan los monocultivos o cualquier producción a gran escala, sea frutal o forestal, que tiene grandes gastos de agua, estresa los suelos, se aplican químicos e independiente que hayan normas internacionales sobre su uso, siempre se generará alguna clase de daño, por lo que habría que replantear todo este sistema para generar algo sustentable a través del tiempo”.

ECONOMÍA SUSTENTABLE: UNA IMPLEMENTACIÓN COMPLEJA Y NECESARIA

La asesora del Comité Ambiental de Mulchén indicó que “la producción de paltos, pinos o eucaliptos consumen niveles de agua que no son sostenibles en el tiempo, hoy los suelos agrícolas están tan gastados que no conservan agua en el suelo y no creo que la economía nacional esté pensando en eso, la única solución desde el área forestal para resarcir el daño es sacar los pinos y eucaliptos y replantar especies nativas, pero que es un proceso largo, lo que obviamente es una pérdida económica para los productores”. Respecto a la producción agrícola y la capacidad de generar una producción amigable medioambientalmente, Karina Cabrera aseveró que “es posible practicar lo que se denomina producciones orgánicas, por lo que está en un proceso de recuperarse, aunque eliminar las hectáreas de producción agrícola es casi imposible, porque se necesita producir alimentos para la población y porque Chile se sustenta económicamente de muy pocas áreas: la minería, la agricultura y los servicios, mientras Estados Unidos produce muchas cosas, entonces si a Chile se le quitan algunos de estos ejes, la economía nacional se va al suelo”.

La técnico agrícola y ganadero expresó además que “generar estos cambios es muy difícil, pero necesario, porque Chile ya se gastó sus recursos naturales de este año y estamos recién en marzo, entonces nos enfrentamos a salvar el planeta en el que vivimos o seguir produciendo, vivir bajo un techo, con comida y ropa hasta que la naturaleza nos pase la cuenta y la vida diga basta”. Cabrera agregó también que “poder llegar a implementar una economía circular también sería un proceso largo, porque se basa en mucha prueba y error, aunque ya varios sistemas están trabajando en lo que son las economías circulares, por ejemplo la industria de la ropa, que es una de las que más contamina, donde encontramos cementerios de ropa gigantes en el norte, ya está trabajando en el reciclado de ropa, produciendo hilo, lana y dándole vida de nuevo a materiales de desecho, que además ha sido una práctica que se ha sustentado en el tiempo, con tres o cuatro años de trabajo en esto que han demostrado ser un éxito”. Otro ejemplo de economía circular mencionado por la asesora del Comité Ambiental de Mulchén se ve “en la gente que está reciclando cartones o plásticos, lo que evidencia que sí se puede vivir en un ambiente de reciclaje y de reutilización”.

PROTECCIÓN MEDIOAMBIENTAL NO ES SOLO DE PAÍSES DESARROLLADOS

Karina Cabrera mencionó también el caso de prácticas que no están reservadas tan solo para sectores con altos niveles de desarrollo, tal es el caso de  “economías circulares de mujeres, que tienen Pymes, apoyándose entre ellas sin la necesidad de recurrir a un banco, obtener un crédito o algo así, lo que demuestra que tener una economía amigable medioambientalmente es posible desde cualquier sector productivo, independiente de su tamaño, pero es necesario un cambio en la mentalidad de la gente, generar cambios en la educación y finalmente explicarles qué es la contaminación y la producción de gases, pero se necesitan unos 10 o 15 años para poder ver un cambio real”.

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