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Fondo de Medios

Enfermera relata los principales cambios en la forma de hacer clases a raíz del Covid-19

En la quinta entrega del proyecto del Fondo de Medios de Comunicación Social, relatamos los cambios y ajustes que debieron realizarse en materia formativa para adecuarse a las nuevas condiciones derivadas de la pandemia del coronavirus.


 Por La Tribuna

10-1, clases a distancia

La llegada del coronavirus a Chile cambió la forma en que la comunidad se relaciona entre sí. También modificó la manera en que se realizan las clases, pasando de un sistema presencial a uno virtual.

Tal escenario obligó, entre otras cosas, a implementar herramientas tecnológicas que le permitieran a los docentes entregar los conocimientos a sus estudiantes.

La enfermera y docente de Atención Primaria de la carrera de Enfermería de la Universidad de Concepción campus Los Ángeles y miembro del Colegio de Enfermeras de Chile, Leslie Lagos, relató cuáles han sido los principales cambios en la forma de hacer docencia, a raíz del Covid-19.

Al respecto, sostuvo que este proceso ha sufrido un cambio drástico que los ha llevado a transformar –de manera completa- el cómo entregan los contenidos, al pasar a una modalidad 100% virtual.

Asimismo, “nos llevó a modificar la forma en la que convivimos con las personas, ya sea con nuestros estudiantes, colegas y equipo, donde todo se realiza a través de una pantalla. En primera instancia, ello dificultó la conexión que podíamos lograr con los alumnos y alcanzar una comunicación efectiva, que entendieran lo que queríamos expresar y que pudiéramos entenderlos, considerando la importancia de la comunicación en el proceso enseñanza- aprendizaje para el logro de los objetivos académicos, lo que se vio aún más afectado por un contexto que está igualmente marcado por la angustia y ansiedad”, relató.

Otro cambio importante fue el relacionado con el espacio personal, donde docentes y estudiantes debieron adaptar su hogar para lograr un lugar que fuera funcional y eficiente en poco tiempo, considerando recursos como Internet, ruido de la calle y convivencia con la familia.

La pandemia que afecta al país también obligó a aceptar los desafíos y amoldarse a los nuevos tiempos. La forma de hacer clases cambió y el proceso no ha sido fácil; “tuvimos que aprender a utilizar nuevas plataformas pero, a la vez, teníamos que enseñar el uso de las mismas, transformándose también en un desafío para nosotros como docentes”, relató Lagos.

El horario ha sido otro factor a considerar en tiempos de pandemia. La llegada del teletrabajo aumentó el número de horas que deben estar frente al computador realizando actividades laborales y que, en algunos casos, llega a 10 u 11 horas diarias.

Por otra parte, son muchas las responsabilidades que se deben compatibilizar con el trabajo y vida académica, como lo es el cuidado de los hijos, la familia y el de adultos mayores o personas con problemas de salud que demandan tiempo y cuidados, actividades de la vida cotidiana, entre otras.

De igual forma, Lagos relató que –cuando debieron adoptar esta forma de impartir docencia- la Universidad rápidamente implementó cursos con profesionales de distintas áreas que les enseñaron a utilizar las plataformas, pero, además, les traspasaron conocimientos para generar material didáctico y llamativo, con las características que requiere la enseñanza con la modalidad virtual.

MOTIVACIÓN

Considerando la angustia y ansiedad que predomina en tiempos de Covid-19, para Leslie lo más complejo de abordar ha sido el cómo motivar a los estudiantes a que se interesen realmente en seguir aprendiendo e incorporando contenidos.

“El hecho de crear nuevo material, nuevas clases y herramientas que los motiven ha sido –para mí- lo más complicado, a sabiendas que bajo una realidad que ha afectado nuestras múltiples dimensiones como personas, es muy complejo rendir y cumplir con las exigencias de la universidad, por lo que la flexibilidad y comprensión para las distintas realidades de nuestros estudiantes ha sido fundamental”, explicó.

Por lo anterior, añadió, “hemos tratado de generar actividades integradoras y de aplicación, utilizando las herramientas que tenemos a nuestro alcance para que logren incorporar los contenidos y con ello el cumplimiento de los objetivos de cada asignatura”.

Este proceso de adaptación ha sido exigente pero enriquecedor en cuanto al trabajo en equipo. Es que, “a pesar de estar lejos, se siente el apoyo entre las colegas y la colaboración, ya que en el proceso han surgido muchas dudas y dificultades con el uso de las tecnologías, pero entre todo/as hemos podido seguir avanzando”, expresó Lagos.

Asimismo, resaltó que este proceso trajo consigo una nueva vinculación con los estudiantes y que, en un comienzo, fue muy difícil lograr comunicarse con ellos. Sin embargo, a medida que pasaron los meses lograron sentirse más cerca ya que contaban con más tutorías, espacios y tiempo para trabajar en conjunto. “Tenemos instancias para hacer más tutorías, logrando una cercanía en temas de horario; ya no hay problemas de desplazamiento, por lo que la comunicación directa entre docentes y estudiantes es mucho más accesible y expedita. Es importante destacar que junto a nuestros estudiantes nos vimos integrados en un proceso de mutuo aprendizaje y colaboración bajo esta nueva modalidad de enseñanza. Eso ha sido uno de los aspectos positivos de todo este proceso de adaptación y hemos demostrado que somos capaces de cambiar y moldear nuestra vida, y sistema de trabajo a los cambios y adversidades”, explicó Leslie.

EL CAMBIO OBLIGADO

Pese a todo, consideró que no estaban preparados para afrontar una situación como el Covid-19 desde el punto de vista académico. Si bien, la Universidad de Concepción ya había implementado plataformas digitales que les permitían a los docentes complementar el trabajo, subir material, videos, entre otras, nunca habían trabajado de manera virtual en un 100%.

Con la llegada del coronavirus, relató Lagos, debieron volcar toda la actividad presencial a modalidad virtual; este contexto le reveló a los docentes que no contaban con las herramientas necesarias para realizar este tipo de jornadas.

Para ello, “tuvimos que realizar cursos y capacitaciones rápidamente, lo que fue solventando las falencias que teníamos para trabajar de esta forma. La universidad impartió jornadas de capacitación a través de cápsulas educativas, mediante un trabajo sincrónico, donde podíamos asistir a clases en línea con las personas quienes impartían los cursos, pero también, se disponía de material que podíamos ver y estudiar en los horarios que teníamos disponibles (trabajo asincrónico)”, relató la docente de la Universidad de Concepción.

La pandemia reveló otro aspecto importante y era que no todos los profesores tenían, por ejemplo, acceso a Internet de calidad o la capacidad que requerían. Muchos de ellos debieron cambiar sus equipos ya que antes utilizaban los de la universidad.

Desde el punto de vista de los estudiantes, una de las mayores dificultades que tuvieron para avanzar con ellos en el proceso educativo era que no contaban con los recursos básicos para la educación a distancia, como una conexión a Internet adecuada o eficiente para cargar las plataformas, las videoconferencias, realizar los trabajos en línea con sus compañeros e, incluso, habían alumnos que no tenían computador para acceder a clases o realizar sus trabajos.

“Cuando se evidenció esta problemática, fue muy difícil abordarla. Los compañeros demostraron mucho trabajo en equipo ya que existían grupos que fueron apoyando a quienes tenían mayores dificultades para ir realizando sus trabajos o avanzando en este programa”, relató Lagos.

Con posterioridad, la Universidad puso a disposición de los estudiantes becas de conexión a Internet y, además, insumos tecnológicos como computadores, los que fueron entregados ya iniciado el semestre, transformándose en un recurso sumamente importante que permitió ayudar a los estudiantes en este aspecto.

Debido a la nueva realidad originada a consecuencia de la crisis sanitaria, los internados y actividades prácticas están suspendidas debido al alto riesgo de contagio y se encuentran a la espera de ingreso hasta que se estén las condiciones necesarias para ello.

Sin embargo, la universidad está realizando actividades teóricas con los estudiantes, realizando cursos que les servirán para su vida laboral, además de trabajos teóricos que antes se impartían durante la práctica; el objetivo es que, una vez que estén las condiciones para realizar los internados, el énfasis sea 100% práctico.

ENFERMERÍA

Para la carrera de Enfermería, particularmente, es muy importante el tema de los procedimientos y teoría; también lo es el asistir a las prácticas clínicas. Pese a que han podido trabajar e impartir clases de manera digital o a distancia, el trabajo práctico es indispensable, y las medidas tomadas están enfocadas en preparar a los estudiantes para cuando puedan ingresar a los distintos centros de salud, viendo las prácticas e internado como actividades postergadas, pero no reemplazadas.

Al respecto, uno de los principales desafíos en esta materia es optimizar los recursos tecnológicos que les permitan seguir trabajando con los estudiantes o enfrentar una situación similar. “Lo que necesitaríamos es optimizar y mejorar los recursos que se disponen, como las plataformas, y crear, quizás, simuladores virtuales que nos permitan acercar aquellos procedimientos que no se pueden realizar de forma presencial a los estudiantes”, relató Lagos.

A ello, agregó la realización de capacitaciones continuas para los docentes respecto al uso de las tecnologías o de las nuevas plataformas de las que se disponen; esto, a fin de estar siempre preparados.

Finalmente, relató que si se llegase a adoptar esta modalidad de enseñanza, sería de suma importancia que todos los estudiantes y docentes tuvieran los recursos necesarios para acceder a las clases en línea, como una forma de velar por el cumplimiento de los objetivos propuestos tanto para la carrera como las asignaturas que la componen y que sólo se fueran modificando las formas en que se entregan los contenidos.

Lo mencionado anteriormente será un aporte a la formación de los estudiantes, considerando un panorama similar al actual o en condiciones regulares, donde se complementará el trabajo presencial con el uso de herramientas tecnológicas.

No obstante, añadió Lagos, para la carrera de Enfermería es muy importante la relación presencial que se logra entre docentes y estudiantes, el tratar -por ejemplo- de enseñar procedimientos, como también lo es el relacionarse con usuarios en las distintas prácticas, donde se adquiere el componente técnico y procedimental, pero además se logra el desarrollo de habilidades blandas y competencias que les permitan trabajar con personas, conectar con ellos/as y generar un impacto positivo en la salud del usuario, su familia y comunidad desde el rol de enfermería.

Especial Coronavirus

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