Educación

La cronología de un conflicto educativo que encontró solución para el Liceo Comercial de Los Ángeles

Manifestaciones estudiantiles, protestas frente al municipio, reuniones extraordinarias, intervención de autoridades regionales y el rechazo de otra comunidad educativa marcaron una controversia que mantuvo en incertidumbre a más de 350 estudiantes del Liceo Comercial Diego Portales Palazuelos.

La cronología de un conflicto educativo que encontró solución para el Liceo Comercial de Los Ángeles, La Tribuna
La cronología de un conflicto educativo que encontró solución para el Liceo Comercial de Los Ángeles / FUENTE: La Tribuna

A sólo seis días del cierre oficial del proceso de matrícula escolar 2027, el conflicto encontró una salida concreta tras el acuerdo alcanzado entre el municipio y el Obispado de Los Ángeles.

El conflicto que enfrentó el Liceo Comercial Diego Portales Palazuelos de Los Ángeles se transformó en uno de los temas educacionales más complejos de 2026 en la comuna, movilizando a estudiantes, apoderados, docentes, autoridades comunales y organismos educacionales.

Lo que comenzó como una preocupación por el futuro del anexo ubicado en calle Almagro con Caupolicán terminó convirtiéndose en una controversia pública que involucró manifestaciones, reuniones extraordinarias y negociaciones entre distintas instituciones, hasta alcanzar una solución concreta para garantizar la continuidad de los nueve cursos de primero medio.

ALCALDE CONFIRMA ACUERDO DE CONTINUIDAD

Durante la tarde de este viernes 5 de junio, el alcalde de Los Ángeles, José Pérez Arriagada, anunció públicamente que el municipio llegó a un acuerdo con el Obispado de Los Ángeles que garantiza la continuidad del actual anexo del liceo hasta el 31 de diciembre de 2027, postergando el acuerdo que la entidad eclesiástica tenía con la Universidad Católica de la Santísima Concepción para el arriendo del inmueble.

El acuerdo fue posible tras una serie de conversaciones encabezadas por el alcalde José Pérez Arriagada con el Obispado de Los Ángeles, permitiendo postergar el convenio previamente suscrito para el uso futuro del inmueble y resguardando la continuidad educativa durante el proceso de transición hacia el nuevo sistema de administración escolar.

"Siempre dijimos que íbamos a buscar la mejor solución para el Liceo Comercial y eso fue lo que hicimos", afirmó el jefe comunal.

La autoridad aseguró que las negociaciones se desarrollaron con "prudencia" y "respeto", evitando exponer públicamente las conversaciones. "El tema está resuelto. Aquí tengo el documento escrito. Esto es una cosa seria e irrefutable", sostuvo.

Respecto al escenario posterior a 2027, el alcalde indicó que aún no existe una definición definitiva sobre el futuro emplazamiento del Liceo Comercial, precisando que ello dependerá también del eventual traspaso de la educación pública al Servicio Local de Educación Pública (SLEP).

"De aquí a un año más veremos si queda en manos del municipio o del SLEP y ahí buscaremos una solución definitiva", explicó.

UNA HISTORIA MARCADA POR EL CRECIMIENTO Y LA FALTA DE ESPACIO

La problemática de infraestructura que hoy enfrenta el Liceo Comercial no es un hecho aislado ni reciente. A lo largo de su historia, el establecimiento debió trasladarse en reiteradas ocasiones debido al aumento de matrícula y a la necesidad de contar con espacios adecuados para el desarrollo de sus actividades educativas.

El establecimiento inició sus actividades en una antigua casona ubicada en Lautaro con Valdivia, donde hoy se emplaza la Catedral de Los Ángeles. Con el tiempo, funcionó en distintos recintos de la ciudad, incluyendo un edificio de madera en el actual Parque Gabriela Mistral y dependencias de diversas escuelas locales.

En 1969, finalmente recibió el edificio que actualmente ocupa, consolidándose como un referente de la educación técnico-profesional pública. Sin embargo, el aumento de matrícula obligó posteriormente a habilitar el actual anexo de calle Almagro, hoy en el centro del conflicto educativo que afectó a cientos de estudiantes y familias.

EL ORIGEN DEL ANEXO

La historia del actual anexo del Liceo Comercial comenzó en 2015, cuando la Municipalidad de Los Ángeles concretó el arriendo del recinto del ex Colegio San Rafael para ampliar la capacidad del establecimiento educacional.

En aquella oportunidad, el municipio invirtió cerca de 32 millones de pesos en mobiliario y otros 19 millones en reparaciones y habilitación de las dependencias. El entonces alcalde, Esteban Krause, informó a La Tribuna que el contrato tendría una duración inicial de tres años, con un costo mensual cercano a los 15 millones y medio de pesos.

La medida buscaba responder al aumento sostenido de matrícula del liceo técnico-profesional, permitiendo albergar a más de 500 estudiantes distribuidos en trece cursos de primero medio.

UNA ADVERTENCIA QUE TERMINÓ ESCALANDO EN CONFLICTO

Según docentes y representantes de la comunidad educativa, el término del arriendo era una situación conocida desde hace al menos dos años. Sin embargo, acusaron que no existieron gestiones oportunas para garantizar una solución anticipada.

La profesora del área técnico-profesional, Ximena Córdova, sostuvo que desde hace tiempo se advertía el escenario que hoy enfrenta el establecimiento. "Se sabía hace dos años que el contrato de nuestro anexo terminaba a fines del año 2026. Las autoridades competentes no hicieron ninguna gestión oportuna para colocarnos en otro lugar", afirmó.

La docente agregó que históricamente la comunidad educativa solicitó que el liceo pudiera expandirse hacia dependencias de la Escuela José Manso de Velasco, ubicada junto al edificio principal en avenida Ricardo Vicuña, aunque dicha alternativa nunca se concretó. "Nuestro anhelo siempre ha sido que nos ubiquen en la escuela que está al lado nuestro, pero han pasado varios alcaldes y nunca se concretó", expresó.

LA NO RENOVACIÓN Y EL INICIO DEL CONFLICTO

La situación escaló cuando el Obispado de Los Ángeles, propietario del inmueble del anexo, manifestó que no renovaría el contrato de arriendo con el municipio debido a un preacuerdo existente para el uso futuro del recinto.

La noticia encendió las alarmas dentro del liceo. La incertidumbre respecto a dónde continuarían sus estudios los futuros alumnos comenzó rápidamente a generar manifestaciones entre estudiantes, apoderados, docentes y asistentes de la educación, ante una eventual reducción de matrícula y, como consecuencia, también de funcionarios.

"No queremos que ningún curso sea mermado ni quitado, porque nosotros nos hemos ganado la matrícula", sostuvo la docente Ximena Córdova.

LA MANIFESTACIÓN QUE INSTALÓ EL TEMA EN LA OPINIÓN PÚBLICA

El pasado 18 de mayo, distintos registros audiovisuales viralizados en redes sociales mostraron una comunidad estudiantil movilizada dentro de los patios del recinto, donde -según testimonio de los propios estudiantes en conversación con La Tribuna- se registraron desórdenes, uso de extintores y lanzamiento de objetos hacia el exterior del establecimiento.

El episodio provocó consecuencias inmediatas. Debido a la presencia de material químico en el ambiente, las actividades en los patios de la vecina Escuela José Manso de Velasco debieron ser suspendidas temporalmente.

Pese a la polémica, la movilización consiguió instalar públicamente el conflicto y evidenciar el descontento de la comunidad escolar.

PROTESTA FRENTE AL MUNICIPIO

El 19 de mayo, cerca de 50 personas entre estudiantes, docentes, asistentes de la educación y apoderados llegaron hasta las afueras de la Municipalidad de Los Ángeles mientras se desarrollaba su tercera sesión mensual del concejo municipal. La protesta buscaba exigir garantías concretas para la continuidad de los nueve cursos de primero medio.

Frente a la presión pública, el alcalde José Pérez Arriagada realizó una conferencia de prensa extraordinaria donde entregó tranquilidad a la comunidad educativa. "Aquí no se va a reducir ningún curso. Los niños que se inscriban para estar en el Liceo Comercial, todos, tendrán el espacio que corresponde", aseguró el jefe comunal.

La autoridad agregó que el municipio evaluaba distintas alternativas para enfrentar la crisis. "Si hay que arrendar algunas propiedades, las vamos a arrendar; si hay que construir salas, lo vamos a hacer durante el verano", afirmó.

Asimismo, llamó a los estudiantes y apoderados a evitar nuevas manifestaciones. "No queremos desórdenes. Para eso estamos, para conversar, dialogar y solucionar los problemas que se presenten", expresó.

LA TENSIÓN AUMENTÓ

La falta de una definición comenzó a generar dudas respecto de la planificación académica para 2027, especialmente considerando la proximidad de los plazos establecidos por el Sistema de Admisión Escolar.

La comunidad educativa comenzó a cuestionar la viabilidad real de las propuestas municipales, especialmente considerando que desde el 1 de enero de 2027 todos los establecimientos municipales de Los Ángeles pasarán a ser administrados por el Servicio Local de Educación Pública Los Copihues.

Esto implicaba que cualquier proyecto de construcción, habilitación o modificación de infraestructura debía ejecutarse en plazos extremadamente acotados y bajo procesos administrativos complejos, incluyendo licitaciones públicas y estudios técnicos.

Además, el Sistema de Admisión Escolar exige informar antes del 11 de junio la cantidad de cupos disponibles para el año académico 2027.

LA REUNIÓN QUE DESATÓ EL MALESTAR DOCENTE

La tensión alcanzó un nuevo punto crítico durante una reunión extraordinaria realizada el 27 de mayo en dependencias del Liceo Comercial.

En el encuentro participaron representantes municipales, docentes, asistentes de la educación y apoderados que, tras una hora de diálogos, derivo en una nueva protesta y el abandono de las autoridades del recinto.

El descontento surgió tras la propuesta presentada por el municipio que contemplaba únicamente la habilitación parcial de espacios para cuatro de los nueve cursos de primero medio entre el liceo y dependencias de la Escuela José Manso de Velasco.

La vocera de los docentes, Ximena Espinoza, leyó un comunicado donde la comunidad educativa expresó su "profunda preocupación y desilusión" frente a la alternativa planteada.

"Hoy no solo estamos hablando de mantener cursos o números de matrícula; estamos hablando de garantizar condiciones mínimas y humanas para educar", sostuvo en la ocasión.

LA INTERVENCIÓN DE LA SEREMI

Ante el creciente conflicto, la seremi de Educación del Biobío, Teresa Carrasco, llegó hasta el establecimiento para participar en una reunión extraordinaria junto a representantes del SLEP Los Copihues, directivos, docentes, estudiantes y apoderados.

Durante la instancia, la autoridad regional informó que había iniciado conversaciones con el Obispado de Los Ángeles para intentar extender por un año más el funcionamiento del actual anexo. "Hoy tomé contacto con el Obispado para zanjar esta opción de poder tener la continuidad de un año más en la infraestructura del establecimiento", explicó.

Desde el Obispado de Los Ángeles, el vicario general, padre Ramón Henríquez, confirmó que existía disposición para seguir dialogando. "Actualmente existe solamente una disposición favorable de parte de nuestro obispo para realizar las gestiones necesarias que permitan postergar el acuerdo ya establecido con la universidad y así mantener el edificio al servicio de la educación municipal", señaló.

La autoridad enfatizó que el principal objetivo sería resguardar la continuidad educativa de los estudiantes. "La premisa que hemos manifestado es que el bienestar y el bien superior de los niños es lo que va a mandatar y que debemos resguardar la continuidad de los nueve primeros medios", sostuvo.

UN NUEVO ACTOR EN EL CONFLICTO

En otra arista, la posibilidad de utilizar dependencias de la Escuela José Manso de Velasco como vía de solución al conflicto, abrió un nuevo foco de tensión.

La comunidad educativa de dicho establecimiento acusó haber sido excluida de las conversaciones y manifestó públicamente su rechazo a cualquier eventual traslado o fusión parcial con el Liceo Comercial.

El 2 de junio, estudiantes, docentes, asistentes de la educación y apoderados realizaron una manifestación pacífica dentro del recinto educacional. Con pancartas y cánticos, defendieron la continuidad histórica de la escuela y rechazaron lo que calificaron como "decisiones tomadas sin incluirlos en el diálogo".

Durante la actividad, representantes de la comunidad escolar leyeron un comunicado público donde defendieron el proyecto educativo del establecimiento.

"No somos 200 estudiantes. Actualmente atendemos a más de 340 alumnas, cifra que demuestra la confianza que las familias depositan en nuestro proyecto educativo. Consideramos que ninguna comunidad educativa merece ser descalificada, minimizada o tratada con ligereza", señaló el docente Manuel Acuña.

Asimismo, aseguró que el año pasado el establecimiento recibió garantías respecto a la continuidad de sus dependencias. "Tuvimos la visita del jefe DAEM, quien nos transmitió que estuviéramos tranquilos, que nunca nos moverían de nuestro edificio", afirmó.

Desde el Centro General de Padres y Apoderados, la secretaria Ximena Pezoa manifestó la preocupación existente entre las familias. "Consideramos profundamente injusto que la solución de una problemática de infraestructura de otro establecimiento signifique poner en riesgo la identidad y funcionamiento de nuestra escuela", señaló.

SLEP CONFIRMA CONTINUIDAD POST 2027

En paralelo, el director ejecutivo del SLEP Los Copihues, Óscar Cruces, aseguró que el servicio buscará mantener los nueve cursos funcionando en el actual anexo una vez asumida la administración del liceo.

"Nosotros, a contar del próximo año, haciendo de sostenedor, también aseguraríamos el número de cursos, que son nueve, en las mismas dependencias que están en el anexo", afirmó.

En esa línea, a solo seis días de cumplirse el plazo oficial para informar las matrículas 2027 al Sistema de Admisión Escolar, el futuro del Liceo Comercial Diego Portales Palazuelos finalmente encontró una salida concreta y acreditada para su continuidad en el actual anexo.




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