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Editorial

Carreras clandestinas, la cúspide de la irresponsabilidad

Espanto, esa fue mi reacción, cuando supe de la realización de carreras clandestinas en Los Ángeles, en medio de la crisis sanitaria.


 Por La Tribuna

Benjamin Ahumada

Espanto, esa fue mi reacción, cuando supe de la realización de carreras clandestinas en Los Ángeles, en medio de la crisis sanitaria.

No crea que soy tonto y que no lo pensé cuando vi la gran fila de autos en avenida Las Industrias con avenida Sor Vicenta al inicio del Estado de Catástrofe, pero ese día estaba preocupado de mi familia y de lo que implicaría no poder verlos, pues si algo que siempre he tenido claro es que el distanciamiento social, el cuidado personal y las cuarentenas voluntarias son una buena medida para prevenir el contagio y para detener el avance del Covid-19.

No crea que soy tonto por pensar en que las personas son responsables y solidarias con sus seres queridos, porque en realidad el tonto es el que hace tonteras, como por ejemplo poner en riesgo su salud, cuando el sistema está enfocado (y no puede desconcentrarse por las actitudes egoístas de un grupo de personas que hacen tonteras) en atender a las personas afectadas por el coronavirus, entre otras cosas, para evitar que mueran.

Un accidente, tal como ha ocurrido en el pasado, implica hoy la utilización de recursos que están destinados a la pandemia.

Tener que usar las emergencias por culpa de irresponsables es algo que no podemos permitir.

Por lo mismo me pareció tan importante que el productor general de La Triple Corona (la mayor competencia de motos de Biobío), llamara a los motociclistas a tener cuidado, a evitar salir a correr por los cerros, pues los profesionales de la salud no debieran estar preocupados de un deportista, sino de los enfermos que tiene esta pandemia.

Quizás ahora me entienda. Personalmente, aún no logro encontrar una razón para tanta irresponsabilidad.

Todos pueden hacer con su vida según lo que estimen conveniente, pero al aceptar vivir en sociedad, sin aceptarlo de manera consciente (si quiere entenderlo aún mejor, puede ver el Pacto Social de Jean Jacques Rousseau), usted debe respetar las normas que mandan, prohíben y permiten.

No solamente es grave el nivel de irresponsabilidad de los corredores clandestinos, además la falta es aún más grande, si considera que no respetan el Estado de Catástrofe, arriesgando además a personal de la Defensa Nacional.

Si usted no quiere respetar las leyes, si no quiere respetar a sus autoridades y si no quiere respetar su vida ni la de sus seres queridos, siga pensando en usted e imagine un mundo sin carreras, porque si alguien muere por la culpa de su irresponsabilidad como corredor clandestino, le confirmo que habrá muchos como yo, que se preocuparán todos los días de asegurarse que usted, nunca más esté cerca de un auto.

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