martes 31 de marzo, 2020

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Asociación Canal Zañartu: “Nuestra organización siempre ha sido pro Junta de Vigilancia”

Ad portas de la trascendental reunión en Santiago que, eventualmente, decidirá la continuidad del trabajo realizado para conformar una junta de vigilancia en el sistema Laja, la organización de regantes evitó la confrontación con quienes lo responsabilizan de las dilaciones en la puesta en marcha de dicho instrumento que permitiría un uso racional del recurso.


 Por Juvenal Rivera

Lago LAJA (52)

Desde las 15 horas de este miércoles 19 de febrero, en las oficinas centrales de la Dirección General de Aguas (DGA) –que funciona en dependencias del Ministerio de Obras Públicas (MOP)–, volverán a reunirse los representantes de las organizaciones de usuarios del sistema Laja (que engloba al río y el lago del mismo nombre).No se trata de una cita cualquiera. En esta oportunidad, está en juego la continuidad de las reuniones de trabajo que, a principios de 2018, permitieron consensuar un borrador de estatutos para la conformación de una junta de vigilancia, instrumento clave establecido en el Código de Aguas para asegurar el uso racional del recurso hídrico, cada vez más escaso debido al sostenido aumento del déficit de precipitaciones a consecuencia del cambio climático.Este encuentro fue agendado originalmente para fines de enero, a instancias del ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, como una manera de destrabar las diferencias surgidas entre los distintos actores, situación que ha puesto un manto de duda sobre la factibilidad que la junta de vigilancia pueda ser acordada de manera conjunta por todos los intervinientes.Sin embargo, la convocatoria hecha en su momento por la DGA se postergó y, recién la semana pasada, se reagendó para la jornada de este miércoles, a contar de las 15 horas, en el histórico edificio del MOP de calle Morandé 59, en pleno centro de Santiago (Barrio Cívico), a apenas unos cuantos pasos del Palacio de La Moneda.Los principales participantes de esta cita son las organizaciones de regantes (asociaciones de canalistas y agrupaciones de aguas) que totalizan 22 a lo largo de la cuenca del río Laja, además de los representantes de las empresas generadoras, particularmente Enel (ex Endesa) y Colbún, las cuales operan y mantienen uno de los mayores complejos de producción de electricidad del país.CANAL ZAÑARTUUna de las organizaciones que confirmó su participación en el encuentro en la capital es la Asociación Canal Zañartu, la más antigua que opera en la zona y la primera que extrae aguas desde la cuenca del río Laja para regar miles de hectáreas, principalmente en la zona de Cabrero.Dicha organización ha sido sindicada, en la actualidad, como la mayor responsable de las dilaciones en el acuerdo para suscribir los estatutos que darán forma a la junta de vigilancia del sistema hídrico. Incluso, se ha dicho que su actitud pone en riesgo lo hecho desde 2013 al punto de temerse que se desande todo lo recorrido en estos últimos años.De acuerdo a la opinión de organizaciones gremiales, como la Sociedad Agrícola de Biobío, dicha asociación cambió las reglas del juego al exigir el reconocimiento de la totalidad de sus derechos de aprovechamiento de aguas y no aquellos que ha empleado históricamente. En términos más simples, exige que se le reconozca que puede sacar el doble del volumen de agua que ha extraído por décadas, según sus detractores.Sin embargo, Patricio Sabag, presidente de la Asociación Canal Zañartu, tiene una visión distinta aunque el tono de sus declaraciones evitó la confrontación con las otras organizaciones de usuarios del sistema Laja.“Nuestra organización ha participado también activamente en las mesas del agua tendientes a la formación de esta junta de vigilancia”, afirmó. Recordó que “ya llevamos más de 12 años en estos intentos”, haciendo referencia a los primeros intentos de hacer un uso racional del recurso y en que el principal opositor era Endesa Chile, entonces controlada por capitales españoles. La compañía generadora exigía quedar fuera de la instancia, afirmando que el lago y el río eran sistemas separados y que ellos sólo tenían relación con el cuerpo lacustre.La llegada de la gigante italiana Enel, que se hizo del control Endesa Chile, no solo implicó un cambio de nombre sino que también de la relación de la empresa con respecto de la situación del Laja, al punto que ahora es uno de los intervinientes más activos en la creación de la junta de vigilancia.Sobre las expectativas de la reunión de hoy en la capital, Patricio Sabag le restó dramatismo y aseguró que será “la primera reunión de muchas que vendrán (a futuro)”.Insistió en que “nuestra organización siempre ha sido pro Junta de Vigilancia y hemos asistido a casi la totalidad de las mesas de trabajo. El tema es que debe ser en base a derechos para las más de 20 organizaciones de usuarios, es decir, con equidad”.A su juicio, llegar a un acuerdo es posible siempre que exista “buena voluntad y gestión eficiente de recurso hídrico” e hizo notar que hay organizaciones que no cuentan con infraestructura adecuada e inversiones que permitan un uso eficiente y eficaz del agua.Sabag citó el acuerdo suscrito en 2017 que permitió contrapesar los requerimientos de agua para riego con los de generación de las centrales hidroeléctricas. A su juicio, dicho acuerdo debe ser la piedra angular de cualquier acuerdo posterior en torno al uso del recurso hídrico en el sistema Laja, en la medida en que propicia una paulatina recuperación del lago, uno de los más grandes cuerpos lacustres del país.SEQUÍA“Mire, el país está sufriendo la mayor sequía de la historia. En el norte y centro de país es terrible. Acá tenemos el sistema Laja que es una bendición y que nos ha permitido esta temporada contar con este vital recurso. Debemos lograr un buen acuerdo en el antiguo riego y hacer una buena gestión del recurso”, acotó.Sobre los resquemores de otras organizaciones de regantes, como la Asociación de Canalistas del Laja, sostuvo que “es una importantísima organización que valoramos y respetamos pero existen otras organizaciones en el río que tienen también su derecho a regar y garantizar el consumo humano de este vital recurso”.Patricio Sabag defendió a su organización Canal Zañartu, afirmando que “nuestro territorio de riego también es de la región y de la provincia del Biobío, no somos el patio de atrás. Acá también se hace agricultura, se hace país”.Recalcó que con “eficiencia, tecnología, inversión y unidos se generarán las condiciones para salir adelante de esta sequía, mitigar el cambio climático y (conseguir) protección del medio ambiente”.

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