Regístrate Regístrate en nuestro newsletter
Radio San Cristobal 97.5 FM San Cristobal
Diario Papel digital
La Tribuna

La otra cara del año nuevo: decenas de mascotas continúan perdidas a causa de los fuegos artificiales

por Jeremy Valenzuela Quiroz

Según las solicitudes de difusión recibidas por la Fundación Patitas de Los Ángeles, cerca de 24 mascotas fueron reportadas como extraviadas solo durante las primeras horas de 2026, además de dos atropellos y numerosos casos de animales con altos niveles de ansiedad que debieron ser contenidos durante horas sin lograr calmarlos por completo.

La otra cara del año nuevo: decenas de mascotas continúan perdidas a causa de los fuegos artificiales / Diario La Tribuna

Mientras la medianoche se llenó de abrazos, brindis y celebraciones por el Año Nuevo, otra realidad mucho menos visible se instaló en distintos sectores de Los Ángeles, donde decenas de familias comenzaron a enfrentar horas —y en muchos casos días— de angustia por la desaparición de sus mascotas, que corrieron desorientadas y aterradas por las detonaciones de fuegos artificiales.

Aunque la pirotecnia está prohibida por ley y no puede ser manipulada por personas naturales sin autorización, sigue siendo uno de los espectáculos predilectos en distintos puntos del territorio.

REDES SOCIALES REPLETAS DE LLAMADOS

Desde pasada la medianoche del 1 de enero, las redes sociales comenzaron a llenarse de publicaciones pidiendo ayuda.

Carolina Sepúlveda López, voluntaria de Fundación Patitas, describe una noche especialmente compleja: "Recibimos un aumento significativo de llamados y mensajes de familias angustiadas cuyos perritos y gatitos huyeron producto del miedo extremo generado por la pirotecnia. Fueron horas marcadas por la desesperación de personas buscando a integrantes de su familia".

Según la organización, cerca de 24 animales fueron reportados como extraviados solo la madrugada del 1 de enero. Además, se registraron dos atropellos y numerosos casos de animales con altos niveles de ansiedad y descontrol, que debieron ser contenidos por sus familias durante horas, muchas veces sin lograr calmarlos por completo. A la fecha, aún hay mascotas que no han regresado a casa.

"No hablamos solo de susto, sino que de miedo extremo, crisis de pánico y posibles traumas que pueden perdurar en el tiempo", enfatiza Sepúlveda. "Celebrar no puede significar causar dolor. La pirotecnia no es diversión para todos", agregó.

LO QUE SIENTEN LAS MASCOTAS

Desde el Colegio Médico Veterinario de Chile explican que perros y gatos poseen una capacidad auditiva muy superior a la humana. Los estruendos de la pirotecnia, que pueden alcanzar hasta 190 decibeles, resultan incomprensibles y altamente amenazantes para ellos.

Para ponerlo en perspectiva, la Organización Mundial de la Salud recomienda no exponerse a más de 65 decibeles durante el día y 55 durante la noche. En términos simples, el impacto que sienten las mascotas puede ser hasta cuatro veces más intenso que el percibido por una persona.

RIESGOS REALES E INCLUSO FATALES

Ana Francisca Soto, médica veterinaria y etóloga clínica de la Universidad Andrés Bello (UNAB), explica que los fuegos artificiales generan una respuesta de estrés agudo intenso. En casos extremos —especialmente en animales geriátricos o con enfermedades cardíacas, respiratorias o neurológicas— este estrés puede incluso contribuir a la muerte, ya sea por colapsos cardiovasculares o por riesgos indirectos como atropellos, caídas desde altura o asfixia al quedar atrapados.

Según la especialista, este contexto "produce taquicardia, respiración acelerada, temblores, aumento de la presión arterial, dilatación pupilar y, en algunos casos, vómitos o diarrea. Conductualmente, se observan respuestas de miedo extremo o pánico, como intentos desesperados de escape, destrucción de puertas o ventanas para intentar escapar".

Además, Soto derriba uno de los mitos más extendidos: que las mascotas siempre pueden volver solas a casa.

"En situaciones de pánico extremo, la memoria espacial y la capacidad de decisión se ven seriamente afectadas. Muchos animales no logran regresar, se esconden por miedo o siguen desplazándose sin rumbo", explica.

ESCAPE INESPERADO

Yam Cifuentes, vecina de Los Ángeles, vive desde la madrugada de Año Nuevo con la incertidumbre de no saber dónde está "Odi", con quien ha compartido los últimos 10 años.

"Esa noche hubo muchísimo fuego artificial, mucho más que otros años. Él estaba medicado y se veía tranquilo, por eso nos confiamos", relata. Pese a haber cerrado su patio y tomado resguardos adicionales —ya que en años anteriores su mascota había resultado herida intentando escapar—, el miedo fue más fuerte. "Jamás pensamos que iba a escalar un techo y salir por otra casa. Cuando salí después de los abrazos, ya no estaba", lamentó.

"Lo que más nos preocupa es que debe estar muy asustado. No está acostumbrado a andar solo, no sabe moverse en la calle. Estamos muy tristes. Solo queremos que aparezca", confiesa.

SEIS DÍAS SIN NOTICIAS DE "MOKA"

Una historia similar vive Francisca Menares. Al regresar a su domicilio tras las celebraciones, su perrita Moka ya no estaba.

La reja estaba doblada: el miedo la llevó a encaramarse y escapar. "Con mi pareja la buscamos por casi todo el radio urbano de Los Ángeles, pero no pudimos encontrarla. Lleva más de seis días desaparecida y no hemos tenido ninguna información", cuenta.

Moka llevaba apenas dos semanas en la casa, pero ya era parte de la familia. "La extrañamos mucho", resume Francisca.

Síguenos: Google News
banner redes
banner redes banner redes banner redes banner redes banner redes

¿Quieres contactarnos? Escríbenos a [email protected]

Contáctanos
EN VIVO

Más visto