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Cartas

Lobo marino


 Por La Tribuna

Señora directora

Para muchos lectores de La Tribuna, 2/11/2020, seguramente ha sido una sorpresa la noticia sobre la existencia de lobos marinos en nuestros ríos, ajenos a su lugar de origen y su habitat, o sea, el mar. Para los que hemos sido pescadores deportivos, no ha sido nada nuevo, ya que desde hace mucho tiempo, estamos advirtiendo a la ciudadanía sobre el perjuicio de estos animales marinos, están ocasionando, no solo en los ríos, sino, también en  el mar.  Aunque a muchos les parecerá extraño eso del perjuicio marino, ya que este animal se alimenta de peces, pero, dado su gran apetito, ya no quedan peces en nuestras costas; siendo su presa predilecta la corvina, y si esta escasea, siguen con los de menor tamaño.

El lobo marino, habiendo producido la disminución de estos peces en el litoral, raras veces suelen salir mar adentro en busca de su alimento, optando por buscar en otros lugares; en este caso, los ríos. Desde hace muchos años, el río Calle Calle se ha poblado de estos lobos, y últimamente, otros  sectores fluviales se han visto invadidos por este depredador; como son los ríos Toltén, Bío Bío, Laja y otros.

Lo lamentable, es que ahora nos veremos privados de la pesca deportiva tanto en los ríos como en el mar. Nuestras apreciadas truchas farios y arcoíris incluidos los introducidos salmones coho, serán exterminados por estos insaciables animales.

Cuando los humanos tratamos de intervenir la Naturaleza, nada bueno sucede. Se dictó una ley de protección al puma. Se comieron todos los huemules y los pudúes, especies en peligro de extinción, y ahora, ya los estamos viendo incursionar en las ciudades. El puma no tiene depredador natural.

Se dictó una ley de protección al lobo  marino, que no tiene control natural, salvo en el extremo sur, donde habita la orca, su único control natural. El lobo marino consume el diez por ciento de su peso en peces. El macho pesa trescientos kilos y la hembra doscientos. En promedio, para hacerlo más simple, veinte kilos por animal. En Chile, a lo largo de su litoral, se calcula que habría quinientos mil animales; de acuerdo a lo que consumen, los lobos se comerían diez millones de kilos de peces al día.  Los humanos no tenemos ese privilegio, ya sea por escasez o por su alto precio. Y, ahora, también los estamos viendo en las calles de las poblaciones aledañas al mar.

Atte.

Eduardo Omar Estrada

Especial Coronavirus

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