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Agroforestal

Gremio de agricultores expresó sus aprensiones sobre propuesta de nueva Constitución

La SNA dio a conocer sus posturas respecto a temas como los derechos de propiedad sobre distintos bienes y la libertad de producción.


 Por Jorge Guzmán B.

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La obligatoriedad de defender el medioambiente llevaría consigo nuevas responsabilidades a los propietarios de bienes agrícolas o permitiría que se expropien estos por razones medioambientales.

La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) expuso sus reparos respecto a la propuesta de nuevo texto constitucional, ya que a juicio del gremio ésta produciría efectos directos que podrían afectar las actividades realizadas por sus representados.

A través de una presentación, donde se abordaron distintos puntos que podrían verse afectados de aprobarse el cambio en el Plebiscito de salida del 4 de septiembre, se indicó que “el agua en el borrador de la Constitución establece un sistema de autorizaciones administrativas, mediante el cual las personas podrán usar el agua. Estas autorizaciones son temporales; sujetas a revocación, caducidad y extinción; no constituyen propiedad; y son incomercializables. En la gobernanza de las aguas en la Constitución intervienen cuatro organismos: la Agencia Nacional del Agua, los Consejos de Cuencas, el Gobierno Regional y las Comunas Autónomas”, se explica desde el gremio.

Se añade que otro de los cambios en el uso del agua en la agricultura chilena, consiste en la “eliminación del concepto de derechos de aprovechamiento de las aguas para ser reemplazado íntegramente por el de autorizaciones de uso de agua, (donde) los derechos existentes previos al 6 de abril de 2022 (cambiarán) y estarán regidos por las disposiciones transitorias de la reforma al Código de Aguas”.

CAMBIOS EN LA PROPIEDAD Y DEFENSA DE LA NATURALEZA

Respecto al concepto de plurinacionalidad, el gremio agrícola nacional indicó que “a través del concepto de plurinacionalidad, se le otorgan amplias prerrogativas a los miembros de pueblos originarios en materia territorial, de justicia, acceso a recursos naturales o bienes comunes naturales, con derechos ‘de propiedad’ sobre las aguas y territorios”.

La agrupación expuso también que “el debilitamiento de los derechos de propiedad, (que) introduce como límite a la propiedad la función ecológica, traerá nuevas obligaciones a los propietarios, o bien, permitirá la expropiación por razones medioambientales”. Las leyes que permitirán la expropiación de terrenos agrícolas reemplazarían, según lo expuesto por la SNA, “el concepto de daño patrimonial efectivamente causado por el precio justo, concepto ambiguo. (Además) se prescinde del pago en efectivo y con anterioridad al acto expropiatorio, señalando que en la expropiación, el legislador podría establecer mecanismos de pago distintos que erosionen el valor de la propiedad”.

Respecto al concepto de soberanía y seguridad alimentaria, el gremio planteó que se “busca que el Estado intervenga en la producción, definiendo qué, cuánto y cómo producir los alimentos, (lo que) podría poner en peligro el mercado de exportación”. En la presentación se afirma que “esto atenta contra el derecho de libre elección de los agricultores para producir sus alimentos y de buscar la mejor alternativa para su crecimiento”.

Se criticó también la implementación de un “Estado ecológico (donde) se establecen principios que le imponen al Estado, organismos y unidades territoriales, deberes de conservación, preservación y reparación de la naturaleza”. Según la Sociedad Nacional de Agricultura “se le otorga personalidad jurídica a un ente abstracto (la naturaleza), siendo ahora sujeto de derechos, los cuales el Estado debe proteger”.

La distinción, de acuerdo al gremio, “es importante, porque se puede interpretar que la Constitución le otorga un lugar prioritario a los derechos de la naturaleza, estando por sobre los derechos y libertades consagradas para las personas”.

SINTIENCIA ANIMAL DESINCENTIVARÍA LA PRODUCCIÓN ALIMENTARIA

En materia referente al cuidado animal y su eventual cambio jurídico a poder ser sujetos de protección, la SNA indicó que “el concepto de ‘animales’ no es claro, por lo que se puede entender que todos los animales son seres sintientes. Esta protección podría caer sobre insectos e incluso en aquellos catalogados como plagas. Queda pendiente la delimitación del concepto de ‘vida libre de maltrato’, esto podría afectar a las industrias ganaderas y avícolas y su producción intensiva (afectando la oferta y los precios)”, se cuestionó.

Además, desde la agrupación agregaron que “la sintiencia de los animales abre la posibilidad de eliminar tradiciones tales como el rodeo. Se observa un número importante de factores que pueden poner en riesgo la actividad en el corto plazo. Hay un fuerte desincentivo a la inversión en el sector que genera incertidumbre y debilita los derechos de propiedad”. Finalmente, se expone que el texto “atenta con el libre desarrollo de la actividad silvoagropecuaria y de los agricultores”. En este sentido, la SNA criticó la “excesiva burocracia en el sistema productivo agrícola (con permisos y arbitrariedad de funcionarios) y (sin) un sistema de transitoriedad para la adaptabilidad de las personas involucradas en estas reformas”.


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