jueves 21 de noviembre, 2019

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Crónica

Cervecería y bar Luthier: un emprendimiento con sabor a triunfo, pasión y dedicación

Tres medallas a su haber tiene este emprendimiento que comenzó el año 2012 y que inicia su camino a la consolidación de la mano de su reciente galardón, la Medalla de Plata, en la Copa América de las Cervezas con su cerveza, estilo Belgian Tripel Ale.


 Por La Tribuna

Eric Carrasco

 

  • A nivel nacional han recibido medalla de oro en la Copa Nacional de Cerveceros de Valparaíso, con el estilo Belgian Blond Ale y previamente, y lo que fue el puntapié inicial del negocio, la medalla de Oro en la Copa Vendimia, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con el estilo Belgian Strong Dark Ale.

Una idea que nació a punta de pruebas y errores. Así describió Eric Carrasco los comienzos de este emprendimiento, que hoy avanza hacia la consolidación gracias a la pasión cervecera de los hermanos Carrasco, y el talento gastronómico de su socio Claudio Vera, quienes en conjunto son el motor de Cervecería y Bar Luthier.

Con el corazón puesto en Bío Bío, estos angelinos están iniciando el camino a la consolidación de su negocio, que partió el año 2012 como un hobby, y que hoy es su principal fuente de ingresos. La clave: perseverancia, planificación, y la pasión cervecera.

LOS INICIOS

Eric Carrasco, socio fundador y jefe de producción de Luthier contó a La Tribuna, como nació la idea de “hacer cerveza” y los traspiés de los primeros años. Según relató, conocían el procedimiento pero no tenían estudios, ni mayores antecedentes.  Fue así como una noche, en un campo de un familiar, sacaron su primera cerveza. “Estuvimos cuatro años a prueba y error, y ahí paramos y dijimos dejemos de hacer cervezas malas, esto coincidió con algunos viajes y vacaciones, y ahí conocimos más, conversamos con cerveceros del rubro. Teníamos una planta de 100 litros, en el patio de mi casa, pero no habíamos sacado ni un litro bueno, así que estuvimos entre 6 a 8 meses sin hacer cerveza, reestructuramos todo, cambiamos las recetas, los ingredientes, trabajamos con ingredientes de exportación y ahí apareció la primera cerveza buena, que es una Belgian Strong Ale, belga con 8.2 grados de alcohol, con tonos a caramelo”, resumió.

Con esta cerveza, la regalona y estrella, participaron en una competencia impulsada por la Pontificia Universidad Católica de Chile, obteniendo medalla de oro. “Ahí nos titulamos”, señaló Eric Carrasco.

TRADICIÓN DE FAMILIA

El rubro no es del todo desconocido para Eric y Carlos, ya que su padre trabajaba en una vitivinícola y su madre, tenía una recicladora de envases, además, ambos tienen una faceta emprendedora. “Siempre estuvimos en contacto con personas que hacían licores y siempre con ganas de emprender.  Mi papá y mi mamá, fueron emprendedores y nosotros siempre buscamos alternativas”.

La planta cervecera de Luthier, tercera que implementan, tiene una capacidad de 6 mil litros, pero hoy están produciendo alrededor de 4.500 litros. Se ubica, en el corazón de la ciudad, y se proyecta llegar alrededor de los 9 mil litros de producción. “Es la tercera planta, la primera fue para 20 litros en el patio de mi casa, luego hicimos una detrás el bar pero quedamos pequeños. Ahora nos trasladamos a este galpón, que era de mi mamá, y los hacemos de forma profesional”.

PRODUCCIÓN Y DISTRIBUCIÓN

Actualmente cuentan con cinco tipos de cervezas y la distribución mayoritariamente es en los bares (Los Ángeles y Concepción), con un 70 a 80% de la producción, a lo que se suman otros lugares en Los Ángeles, Chillán, Valdivia y Santiago. “En la medida que va creciendo la producción vamos conquistando nuevos mercados, nuestra idea es que nuestra cerveza se pueda comercializar a nivel nacional, es lo que buscamos, queremos y estamos trabajando para eso, pero vamos paso a paso. Con el premio Copa de Cerveza de las Américas, se han abierto varios mercados, pero tenemos que responder a los clientes que ya tenemos, a nuestro público, somos 100% angelinos, la cerveza es angelina, es del Biobío y estamos orgullosos de eso”, remarcó Eric.

Si bien, hay proyecciones de crecimiento, Eric Carrasco fue enfático en señalar que la calidad es clave en su empresa, y no tranzarán en ello, para aumentar la producción. “Hemos tenido bastante oferta de entrar a otros bares pero nosotros lo tomamos con calma, nosotros cuando comenzamos firmamos con sangre nuestro pacto de calidad y no vamos a hipotecar esto por un producto malo. Si la cerveza no es buena, se abre la válvula y se van los 500 litros al desagüe”.

Luthier, la cerveza más premiada de la región.

El BAR CON MÍSTICA

El Bar se vincula directamente con la cervecería, y es el lugar principal de distribución. El equipo de trabajo es como una familia, señalan los hermanos, quienes indicaron que si bien partieron el 2012 como Homebrewer es recién el año 2016 cuando comenzamos a sentir que debíamos dedicarnos profesionalmente a nuestro trabajo como cerveceros. “Esto precisamente coincide con la apertura del Bar Luthier, el que se ha transformado en el motor del modelo de negocios. Siempre imaginamos la venta directa de nuestra cerveza en nuestro propio bar, y así construir nuestra identidad. El año 2016 luego de nuestra primera medalla de Oro decidimos dar vida al Bar Luthier. Nos asociamos con Claudio Vera, nuestro tercer socio, quien está a cargo de la parte gastronómica y comenzamos a funcionar. Ha sido un camino no exento de complicaciones pero un camino que volveríamos a recorrer si tuviésemos nuevamente que decidir sobre cuál opción tomar”, confidenció Carlos Carrasco.

La distribución se realiza principalmente en los bares Luthier. En la imagen el equipo que trabajo en Los Ángeles.
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