martes 19 de noviembre, 2019

noticias por comunas

suscríbete al newsletter

Destacados

Productores de arándanos de Biobío buscan conquistar nuevos mercados mundiales

Como método indirecto para disminuir ciertos riesgos comerciales, las compañías exportadoras deberían diversificar mercados y clientes, de manera de no sobrecargar a los compradores en ciertas semanas, propone el agrónomo Alejandro Villamán, que trabaja con exportadores de la zona centro sur del país. El 53% se concentra en la provincia de Biobío.


 Por Claudia Robles

arandanos principal

El arándano es una planta nativa de Norteamérica, que se introdujo en Chile a mediados de los años 80. Gracias a universidades, instituciones como el INIA y productores pioneros, las plantaciones pasaron por un proceso de adaptación a los diferentes tipos de clima de nuestro país,

siendo consideradas las necesidades hídricas, nutricionales y sanitarias del cultivo. Sin embargo, lo que propició la expansión de las plantaciones fue el incremento de la demanda mundial por este fruto, lo que se atribuye a sus propiedades nutricionales y antioxidantes. Por ejemplo, si un estadounidense en el año 2000 consumía poco más de 100 gramos per cápita al año, este 2019 su consumo supera el kilo.

El agrónomo Alejandro Villamán, quien trabaja con productores distribuidos entre las regiones del Maule a Los Ríos, afirmó que nuestro país tiene ventajas respecto de otros países. “Una gran ventaja comparativa de países como Chile, es que estamos contra estación respecto de los grandes países del hemisferio norte, como Estados Unidos, el conglomerado de la Unión Europea y China. Esto significa que estamos produciendo cuando ellos están en invierno, lo que ha permitido el crecimiento y desarrollo de toda la cadena productiva asociada a este fruto”, expresó el agrónomo.

Agregó que inicialmente en la región los productores observaron que la rentabilidad que dejaba la lechería, cereales o la remolacha estaba muy por debajo de la rentabilidad que deja este fruto por hectárea, por lo cual comenzaron a reconvertir muchos de sus campos de cultivos anuales a frutales, aumentando los márgenes globales del campo.

CRECIMIENTO DE LA INDUSTRIA

Con más de 10 años en el rubro, al que ingresó de manera fortuita en 2008 a realizar su tercera práctica como estudiante de Agronomía de la Universidad de La Frontera de Temuco, comenzó a trabajar en una compañía productora, empacadora y exportadora de arándanos de la región de La Araucanía, donde se mantuvo finalmente por tres temporadas.

Con posterioridad, “una vez titulado, fui contratado por una empresa que realizaría su primera exportación de arándanos frescos. Esta compañía tenía como objetivo reunir a productores de la ciudad de Los Ángeles y de la región de Los Ríos, para hacer una exportación en donde el productor pudiera acceder a toda la información operacional y comercial de su venta en destino. Era un modelo nuevo para el año 2011, que luego se masificó con el surgimiento de exportadoras de menor tamaño que entraron a competir con las que controlaban el mercado en ese momento. De ahí en más, fue imposible salir del rubro”.

Actualmente trabaja con 15 productores en la zona centro-sur, de los cuales, el 53% se encuentra en la provincia del Biobío. Los demás se distribuyen en Talca, Chillán, Temuco, Paillaco y Futrono. Esta distribución geográfica –explica-  permite tener una producción constante durante los meses de cosecha chilena, que se presenta entre los meses de noviembre a marzo. La recolección se inicia en los huertos del norte y paulatinamente continúa hacia el sur. “Este comportamiento es relevante desde el punto de vista comercial porque los clientes en el extranjero necesitan un abastecimiento constante de fruta durante lo que dura la temporada chilena. Cuando una exportadora logra esa meta, se convierte en un proveedor valorado, lo que permite establecer relaciones comerciales de largo plazo”, comentó.

MERCADOS EXPORTADORES

La producción de arándanos de la provincia de Biobío, y en general de la industria del fruto fresco, se distribuye en Estados Unidos, Canadá, países de la Unión Europea y China. Actualmente se realizan gestiones para consolidar envíos a Corea, Taiwán, Malasia, Dubái e India, sin embargo los tres primeros mercados representan cerca del 95% de los envíos chilenos.

El destino de las exportaciones está directamente relacionado con la calidad y condición de los frutos, “es decir, las bayas de arándanos deben estar en su estado óptimo de madurez, calibre y firmeza para tolerar los días de tránsito en barco hasta su lugar de destino”. Por ejemplo, un arándano desde que se cosecha hasta que el cliente chino lo consume debe conservar incluso 60 días su frescura y características organolépticas, asociadas al sabor, olor y textura, entre otras.

GUERRA COMERCIAL ENTRE POTENCIAS MUNDIALES

Al ser consultado sobre los efectos de la guerra comercial de China y EEUU, afirmó entre los productores de la región que desde el punto de vista del productor de arándanos hay factores clave a considerar para obtener algunas conclusiones de este conflicto, en relación a tres conceptos relacionados con la demanda, precio y dólar.

La demanda mundial por este fruto ha crecido sostenidamente las últimas décadas, impulsado por Estados Unidos y China, “pero debemos estar alerta porque hasta hace unos años atrás, nuestro país, era el único en producción del hemisferio sur, sin embargo, la competencia llegó fuerte y para quedarse”.

En tal sentido, comentó que en concreto se espera que Perú iguale la producción de Chile en la presente temporada y que México complete la etapa tardía de la cosecha que antes cubría Chile. “Éstos y otros países compiten con nuestra producción y han elevado el estándar de calidad en el mundo, lo que ha hecho que los productores locales deban intensificar sus manejos agronómicos”.

Respecto del precio manifestó que el productor no tiene ninguna influencia en la variable precio, “debido a que la fruta es un producto con poca diferenciación, denominado commodity y que por ello, la misión del productor es generar la mayor cantidad de kilos por unidad de superficie, pero kilos de calidad que puedan exportarse para que el ejercicio muestre rentabilidad”.

Sobre la condición del dólar, “si observamos al país asiático, los indicadores de actividad económica muestran que tanto las exportaciones como importaciones han caído desde el inicio de este conflicto. La inversión en infraestructura urbana ha disminuido con respecto al año anterior. Esto impacta directamente en Chile, debido a que nuestro principal ingreso es por la exportación de cobre, y al desacelerar China, cae la demanda del mineral y el valor de la libra. Es aquí cuando comienza a ser relevante la relación macroeconómica, que en términos muy simples señala que cuando el cobre baja, el dólar sube”.

Al ser consultado por el escenario mundial y el impacto en la actividad productiva respondió que “estamos en días difíciles y necesitamos eficiencia en cada eslabón de la cadena productiva para mantener los márgenes de este negocio y que sea sostenible en el tiempo”.

Añadió que el agricultor debe asumir su rol de empresario y conocer a cabalidad los números de su negocio, especialmente los costos y utilizar la tecnología para gestionar de la mejor manera todo el proceso productivo, con evaluaciones constantes de rentabilidad del cuartel productivo, variedades, huerto y campo en general, entre otros aspectos.

“En las manos del productor está trabajar su huerto para producir fruta de exportación, de calidad, de manera de apuntar a mercados más lejanos, los cuales históricamente han tenido un mejor retorno económico y no especular con valores flotantes del dólar para obtener rentabilidad positiva”.

Alejandro Villamán, luego de cursar un magíster en Administración de Empresas en la Universidad Santo Tomás,

participó junto a un grupo de profesionales de la región de una pasantía en la Universidad  Tsinghua, en la capital china Beijing. En dicho encuentro, los académicos chinos expusieron la importancia que ha tenido Chile como socio comercial. “Ese país ha sido esencial para el sector agroalimentario chileno en los últimos años, abriendo importantes mercados para el vino, salmón, carne y frutas, como cerezas y arándanos. Lo anterior, no quiere decir que cualquier empresa pueda llegar y vender en este mercado, se necesitan redes de apoyo comercial y ofrecer productos de un alto nivel de calidad”.

TEXTO DESTACADO AGRÓNOMO

“El destino de las exportaciones está directamente relacionado con la calidad y condición de los frutos, es decir, las bayas de arándanos deben estar en su estado óptimo de madurez, calibre y firmeza para tolerar los días de tránsito en barco hasta su lugar de destino, por ejemplo, un arándano desde que se cosecha hasta que el cliente chino lo consume, debe conservar incluso 60 días su frescura y características organolépticas”.

Alejandro Villamán, agrónomo y magíster en Administración de Empresas.

Newsletter

  • Compartir:
etiquetas
Bío-BíoProductores

opinión

lo más leído

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes