jueves 20 de junio, 2019

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El aeropuerto que deja volar… la imaginación

El Aeropuerto Internacional de Changi, en Singapur, tiene la cascada interior más alta del mundo, un chorro de agua de 40 metros, rodeado de un bosque cubierto que se vierte desde una ventana del techo de cristal y acero hasta el centro del edificio.


 Por La Tribuna

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Por Ricardo Segura.

EFE/REPORTAJES  

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“El complejo Jewel conecta las terminales del Aeropuerto Changi, convirtiéndose en su corazón en un centro urbano animado y vibrante, que combina un mercado intenso y un jardín paradisíaco, la naturaleza con la cultura y el ocio”, según Safdie Architetcts (SA).“Jewel incluye un extenso bosque interior, la cascada bajo techo más alta del mundo, estanques, senderos sobre los árboles, restaurantes, tiendas, un hotel, y lugares de reunión y ocio, abiertos a los viajeros y al público, reflejando la reputación de Singapur como ‘La ciudad en el jardín’”, según SA.

“La cascada interior, alimentada por agua de lluvia que recircula, cae desde una altura equivalente a siete plantas desde una pequeña ventana circular central en el techo abovedado y, de noche, funciona como una iridiscente pantalla donde se proyecta un espectáculo de luces, colores y sonidos cambiantes”, explica el equipo de arquitectos.

EL AEROPUERTO INTERNACIONAL DE CHANGI (www.changiairport.com), en Singapur, ha sido votado por los viajeros como el Mejor Aeropuerto del Mundo por séptimo año consecutivo en los Premios ‘2019 World Airport Awards’, que organiza Skytrax (www.worldairportawards.com), organización de calificación del transporte aéreo internacional.

Ahora también es el más espectacular, al incorporar el nuevo complejo Jewel Changi Airport (www.jewelchangiairport.com) o Jewell, que combina un animado mercado minorista de cinco niveles y un exuberante paradisíaco jardín bajo techo, para crear un nuevo centro, “el corazón y el alma” del aeropuerto, proyectado por el estudio del arquitecto Moshe Safdie.

“Jewel (joya) incluye un bosque interior, la cascada interior más alta del mundo, estanques, senderos sobre los árboles, tiendas, restaurantes, un hotel de 130 habitaciones y una variedad de lugares de reunión y ocio, abiertos a los viajeros y al público, haciéndose eco de la reputación de Singapur como ‘La ciudad en el jardín’”, según Safdie Architects (www.safdiearchitects.com) .

“Conectado a la red de transporte público urbano y con acceso abierto a la Terminal 1 y a las Terminales 2 y 3 a través de puentes peatonales, Jewel involucra, tanto a los pasajeros en tránsito como a los ciudadanos y visitantes de Singapur, en un nuevo prototipo de edificio que conecta la ciudad y el aeropuerto”, según Jaron Lubin, director de Safdie Architects (SA).

DOMO DE CRISTAL Y ACERO LLENO DE BELLEZA

 Este edificio acristalado accesible al público y con geometría de toroide semiinvertido (similar a un ‘donut’ o dona), y una superficie de 135.700 metros cuadrados (m2), crea un nuevo modelo arquitectónico para aeropuertos, que funciona como una animada “ágora” o plaza pública, como destino de la vida social.

 El techo de vidrio y acero, que destella con la luz del sol y la filtra haciendo que llegue atenuada al interior, se extiende más de 200 metros en su punto más ancho, tiene soportes intermitentes situados en el jardín que dan lugar a un interior casi libre de columnas, y en su centro se sitúa una cascada interior alimentada por agua de lluvia en continua recirculación.

 Cada uno de sus ejes cardinales cuenta con jardines de entrada que orientan a los visitantes y les ofrecen conexiones visuales entre los elementos internos de Jewel y las otras terminales del aeropuerto, según SA.

“El núcleo de Jewel es el Valle de los Bosques (Forest Valley), un paisaje cubierto distribuido en terrazas con senderos y áreas de descanso, situadas entre más de 200 especies de árboles y flora”, informa a EFE Caroline McKinley, de Resnicow and Associates, firma responsable de comunicación de SA.

CASCADA HIPNÓTICA EN UN JARDÍN EDÉNICO

El agua del ‘Vórtice de Lluvia’ (Rain Vortex), la cascada de interior más alta del mundo, cae desde una altura equivalente a siete plantas desde un óculo (pequeña ventana circular) central abierto en el techo abovedado de Jewell, lo que permite a los visitantes disfrutar de cascadas durante el día y de un espectáculo de luces y sonidos por la noche.

Este sistema nocturno convierte la lámina de agua de la cascada en una pantalla tubular e iridiscente sobre la que se proyectan imágenes, luces y colores cambiantes en los 360 grados alrededor del vórtice que, según SA, “adquiere un esplendor místico”.

Cuando llueve, durante las frecuentes y potentes tormentas eléctricas de la región, el agua de lluvia es recolectada, y fluye en la cascada a razón más de 38.000 litros por minuto, ayudando a enfriar y aumentar el flujo de aire en el entorno, para después recircular y seguir siendo reutilizada en el complejo, informa SA.

 Para conseguir el confort que requieren las diversas actividades y para sostener la variada vida vegetal, Safdie instaló un sistema integrado de acristalamiento, y sombreado estático y dinámico, y “ventilación por desplazamiento, que forma una corriente inyectando aire limpio y fresco a nivel del suelo, dejando que ascienda de forma natural al calentarse y contaminarse”, comentan desde el estudio de arquitectura.

En el quinto nivel de Jewell está el ‘Parque Dosel’ (Canopy Park), que incluye 14.000 m2 de atracciones integradas dentro de los jardines, como redes suspendidas en el aire entre los árboles sobre las que se puede caminar y rebotar; un puente de vidrio suspendido de una catenaria; un laberinto de setos; y otro laberinto de espejos en los jardines, según SA.

“El visitante se siente inmerso en un entorno tan estético como funcional, que le proporciona caminos para atravesar el espacio, lo deleita con magníficas líneas de visión, le ofrece espacios para la interacción interpersonal y le genera una sensación de asombro y descubrimiento”, según SA.

 El complejo (www.youtube.com/watch?v=5Zn3RVBtwrU) conectado con el autobús Changi y atravesado por un tren interno que conecta las terminales aeroportuarias, incluye un paseo topiario (jardinería artística), exhibiciones hortícolas y una plaza de eventos para 1.000 personas, y cuenta con más de 280 tiendas minoristas, informa SA.

La cúpula de acero y vidrio en una etapa de su construcción. Foto: Charu Kokate (Safdie Architects).
Construcción del complejo Jewell, cuyo interior está mayormente libre de columnas Foto: Jaron Lubin (Safdie Architects).
Vista aérea del Jewel Changi Airport. Foto: Safdie Architects.
Estructura del techo, las terrazas y la base del complejo Jewell durante su construcción. Foto: Darren Soh ( Safdie Architects).
Jewel es una innovadora maravilla arquitectónica, destinada a un estilo de vida multidimensional. Foto: Jewel Changi Airport Devt
Vista desde las alturas del aeropuerto de noche. Foto: Charu Kokate
Los visitantes son recibidos por el majestuoso Rain Vortex, la cascada interior más alta del mundo. Foto: Jewel Changi Airport Devt.
Construcción del complejo Jewell, cuyo interior está mayormente libre de columnas. Foto: Jaron Lubin (Safdie Architects).
En el Canopy Park (parque dosel) se sitúa ahora el laberinto de setos más grande de todo Singapur.  Foto:  Jewel Changi Airport Devt.
Los ‘cuencos de niebla’ son una de las atracciones que más disfrutan los niños. Foto: Darren Soh (Safdie Architects).
La cascada de 40 metros refresca el aire e impresiona a los visitantes durante el día. Foto: Safdie Architects.
 
El agua fluye a razón más de 38.000 litros por minuto en sus momentos pico. Foto: Darren Soh (Safdie Architects).

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