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Opinión

Desarrollo socioemocional en un jardín infantil


 Por Karen López B. y Daniela Retamal S.
Estudiantes del Programa Magíster en Didáctica para el Trabajo Metodológico de Aula, de la Universidad de Concepción Campus Los Ángeles.

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Generalmente, en el nivel medio mayor, se evidencia insuficiente desarrollo del lenguaje verbal y socioemocional, lo que dificulta la convivencia entre pares y adultos mediadores. En los primeros tres años de vida,  la comunicación es clave en el desarrollo de interacciones sociales y en la organización de comportamientos. Aunque niños y niñas demuestran notables habilidades para comprender el complejo sistema de símbolos y reglas que constituyen el lenguaje, se le ha dado poco valor al desarrollo social y emocional de los niños y niñas dentro del campo educativo, quizás porque se focalizan en el plano cognitivo.

El desarrollo socioemocional es un proceso facilitador de conocimientos, habilidades y actitudes que permiten lograr el autoconocimiento (MINEDUC, 2020) y contribuye a mejorar el clima en el aula, brindando ambientes acogedores y seguros, donde nuestros niños y niñas se sientan reconocidos, valorados y protegidos. La implementación del proyecto busca generar un espacio propicio para aprender, actividad social mediada por el lenguaje que tiene lugar tanto entre pares y toda la diversidad de personas, que se relacionan con los niños y niñas (educadoras y colaboradores de aprendizaje en general). Al incorporar Grupos Interactivos con actividades didácticas que potencian el aprendizaje de habilidades sociales, enmarcadas en el ámbito del desarrollo personal y social que proponen las Bases Curriculares de Educación Parvularia (2018), iremos formando una comunidad de aprendizaje, generan espacios de discusión, reflexión y aprendizaje, a través del diálogo y una participación activa y democrática,  lo que permite hacer los ajustes necesarios y las transformaciones orientadas a lograr la mejora del aula y escuela e implica  el aprendizaje dialógico, con los siguientes principios: Diálogo igualitario, inteligencia cultural, transformación, creación de sentido, dimensión instrumental, solidaridad e igualdad de diferencia, afianzando las interacciones y la participación de la comunidad como argumentos válidos para lograr mejoras en la calidad, equidad y cohesión social más allá del aula.

Durante el desarrollo del proyecto, en el aula se realizan agrupaciones heterogéneas en cuanto a nivel de aprendizaje, género y cultura. En cada grupo se realiza una actividad concreta breve, mientras una persona adulta (voluntaria, familiar, otro profesorado o profesional de otro ámbito) tutoriza el grupo asegurando que trabajen la actividad y que se desarrolle aprendizaje entre iguales. Cada grupo trabaja en una actividad distinta durante, aproximadamente 15 minutos, guiados por un voluntario, y luego los niños y niñas rotan a la actividad siguiente, de tal manera que, al finalizar la sesión, todos deben haber realizado las cuatro actividades programadas, fomentando la interacción entre los niños y niñas para la resolución de dichas actividades.

El  diálogo igualitario genera la transformación personal y social de los y los dialogantes, que les lleva a la apropiación de herramientas para acelerar su propio ritmo de aprendizaje desarrollando sus habilidades, destrezas y formándose en actitudes y valores positivos frente a procesos de aprendizaje que le llevan a aprender a aprender, aprender a ser y aprender a convivir.

Karen López B. y Daniela Retamal S.

Estudiantes del Programa  Magíster en Didáctica para el Trabajo Metodológico de Aula, de la Universidad de Concepción Campus Los Ángeles.


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