lee nuestro papel digital

Opinión

Qué evaluar en los equipos directivos


 Por Prof. Juan Manuel Bustamante Michel
Pedagogo Especialista en Gestión Técnico Pedagógica / Especialista en Supervisión Docente Especialista en Métodos y Técnicas de Investigación Educacional

Profesor-Juan-Bustamante-M.-1-1

Sobre este particular, digamos que, como acontece con la docencia de aula, ninguna gestión docente directiva y técnico pedagógica puede ser asumida prescindiendo de los referentes filosófico, político, científico, tecnológico y de creatividad personal vistos para el normal funcionamiento de un colegio.

Del filosófico, porque es el que permite al centro de enseñanza, desde el contexto general de la sociedad expresado en la Ley General de Educación, definir el tipo de persona que se quiere formar y cuyas características únicas deben quedar consignadas en el PEI o Proyecto Educativo Institucional del centro de enseñanza de que se trate y plasmadas en cada acción macro, meso y micro sistémica a ejecutar en éste; antecedente, por otro lado, que es el que permite a los padres, apoderados o guardadores, según el caso, tomar las mejores decisiones en torno a los establecimientos educativos en los que desean que sus hijos o pupilos lleven a cabo su educación sistemática.

Del político, porque dice relación con todo el sistema regulatorio que hace posible la puesta en funcionamiento de los diversos centros de enseñanza del país, desde la Ley General de Educación (antecedida por la Constitución Política del Estado en lo pertinente), hasta el último reglamento existente en éstos y pasando por el Estatuto Docente, el Código del Trabajo, el PEI ya mencionado, el PME o Proyecto de Mejoramiento Educativo, el Reglamento de Régimen Interior, el Reglamento de Convivencia Escolar y los distintos protocolos de actuación considerados para toda una diversidad de fines intra institucionales, entre otros. Del científico, porque el quehacer docente en general (directivo, técnico pedagógico y áulico sin excepción), por formación profesional, se funda y justifica en las ciencias de la educación propiamente tales, en las ciencias auxiliares de la misma, en las ciencias complementarias y en las atingentes a cada de especialidad (disciplinares o de áreas de la educación), además de aquellas otras electivas que contribuyen a la formación general de los docentes, independientemente del nivel escolar en el que vayan a prestar, luego de titulados, sus servicios profesionales.

Del tecnológico, por lo que representa en términos de apoyo visual, auditivo, multimedial, documental y manual para las diversas funciones docentes, especialmente para las que se llevan a cabo en los espacios pedagógicos, sea que se trate de tecnologías generadas por los propios enseñantes, o de aquéllas tradicionales, análogas y digitales de punta o de última generación en boga y cuya efectividad quedó ampliamente demostrada en la enseñanzas sustitutiva telemática e híbrida puestas en acción a propósito de la pandemia aún presente. Y del de creatividad personal, que dice relación con los sellos personales provenientes de las miradas que los docentes, desde sus diversos roles institucionales, tienen acerca de la realidad social, histórica, cultural, incluso medioambiental.

Entonces, sin perjuicio de las ideas precedentes, de los convenios de desempeño firmados por los directores con los sostenedores y de lo establecido en los Artículos 14° y 15° de la Ley 19.070, que dan cuenta del imperativo que supone la necesidad de evaluar la gestión directiva y técnico pedagógica en los diversos centros escolares, precisamente por la tuición que tienen los primeros sobre los profesores de aula (Artículo 7° y 7° bis del citado cuerpo legal) y la función de apoyo y complemento a la docencia que deben cumplir los segundos para con éstos (Artículo 8° del Estatuto Docente), ¿qué se debería evaluar en concreto en los equipos directivos y técnico pedagógicos existentes en los establecimientos educacionales? Pues, dada la existencia del Marco para la Buena Dirección y el Liderazgo Escolar: a) su liderazgo en la construcción o actualización de una visión estratégica sobre la unidad educativa y sus objetivos; b) su trabajo para comprender, mejorar y potenciar las capacidades, habilidades personales y la motivación de los enseñantes; c) su guía y orientación para una gestión eficaz en los procesos de enseñanza y aprendizaje en función de una educación calidad; d) su especial resguardo para la tenencia de unas relaciones interpersonales intra e inter estamentales positivas; y e) su gestión orientada a la concreción de una organización efectiva que haga posible la puesta en marcha de su proyecto educativo y el logro, por todos esperados, de las metas de la institución educacional.

Prof. Juan Manuel Bustamante Michel, Pedagogo

Especialista en Gestión Técnico Pedagógica / Especialista en Supervisión Docente

Especialista en Métodos y Técnicas de Investigación Educacional


  • Compartir:
lee nuestra edición impresa
NEWSLETTER

opinión

lo más leído

NEWSLETTER
logo-ediciones-anterioes