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Opinión

La sede… poco a poco a universidad…


 Por Mario Ríos Santander

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Magnífico. Los músicos, su director, el coro, el público presente, el lugar, piso de alfombra, de frente un muro azul con el escudo universitario presidiendo el arte y la cultura. Centenares de jóvenes felices, reconocían el arte sin conflicto, espontaneo, centenario… en realidad, todo bien.

…Se dio un paso más a en esta condición de universidad que tanto le ha costado a esta casa de estudios.

Recuerdo, terminada la administración de don Patricio Aylwin, el rector Augusto Parra, lo invita a dictar la clase magistral de aquel año académico que se iniciaba. Don Patricio, acepta feliz y muchos concurrimos a un buen momento de encuentro con la razón y cuidado de la naturaleza de las cosas.  Antes, a modo de presentación, habla el rector Parra y le da a conocer al conferencista aspectos de la Universidad de Concepción. “Nos encontramos don Patricio, en la sede de Los Ángeles, en Ñuble se ubica el Campus Chillán y en Concepción, la Universidad de Concepción.” Terminada la clase magistral, que así lo fue, nos invitaron a almorzar al Centro Español. En ese lugar volví sobre el discurso de Augusto Parra. “Rector, somos una modesta sede, no nos alcanza para universidad según sus propias palabras, Ñuble tiene un campus, algo más destacable y la universidad, está en Concepción y en ninguna otra parte”. Se produjo, como es natural, algún intercambio de opiniones al respecto y el rector Parra, muy simpático y preocupado de todas las instalaciones académicas, hizo algún esfuerzo para aclarar los conceptos emitidos. “Somos una sola gran universidad Senador”, me señaló con alguna solemnidad. Años después. Años después, llegaría al Senado, lugar este, que nos acogería en muchísimas conversaciones… pero Los Ángeles se mantendría como Sede por algún tiempo más, hasta que, por alguna razón de presión, imagino, la “elevaron” a Campus, nominación que según tengo entendido, se proclama cuando es la sede de un decanato, que no es el caso en nuestra ciudad. 

Pero, independiente de la nominación que tenga, la Universidad de Concepción, “Campus” Los Ángeles, aún sigue mayormente en silencio.

“Se nota poco”, comentaba un viejo sabio, imagino jubilado, que está al “aguaite” del arte.  Gozó con la 7° Sinfonía de Beethoven genialmente interpretada por la Orquesta de la “Casa Matriz”, (¿Habrá coro en la sede de  Los Ángeles, o alguna expresión musical, que nos haga vivir la plenitud del arte?… misterio). Luego el Coro. “Fíjese – dijo mi viejo- que cuando el Coro comenzó a interpretar el Himno de la Universidad, los “cabros” jóvenes, fueron los primeros en ponerse de pie”. Aplaudían y gritaban. Más adelante hizo ver que otras manifestaciones de arte, “el rencor de quienes actúan o interpretan, teatro o música, siempre buscándole a “pillería” para sembrar desunión… en cambio, nuestro buen amigo Beethoven, de la mano de ese joven director, nos unió a todos”. Reía con su gracia y yo por cierto lo apoyaba. El problema después fue otro. “¿Un año más para tener esta orquesta?”.  Y volvió la insistencia, “a esta “sede”, (siguió con esa nominación), le falta más relacionarse con Los Ángeles….” Y yo volví a apoyarlo.


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