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Opinión

¿Qué podemos esperar del devenir económico para Chile 2022?


 Por Mg. Manuel Chong Fuentes
Economista, profesor en la carrera de Ingeniería Comercial Universidad Santo Tomás Los Ángeles.

Manuel-Chong

El 2021, será un año para recordar en términos de su peculiar crecimiento económico. La expansión de la economía durante el año recién pasado llegó a un 12% y el IMACEC de noviembre subió un 14,3% interanual. Considerando que la expansión de la producción se mide con respecto a la del año anterior, la expansión económica del 2021 involucró un efecto rebote, dado que el año 2020 se caracterizó por una ralentización de la economía por los efectos de la pandemia.
El informe de política monetaria del Banco Central (BC), en diciembre del 2021, prevé que el crecimiento de la actividad económica del 2022 llegue a situarse entre 1,5% y 2,5%. Este freno del crecimiento se debe a la alta base de comparación del 2021 y variables como inflación, consumo, inversión y desempleo.
El BC estima que el consumo descenderá 0,2% para el 2022, principalmente por el recorte de las transferencias fiscales que fueron una ayuda a las familias y pymes. Hay que considerar que el aumento previsto, por el BC, de la tasa de política monetaria llegue a un 6,5% a mediados del 2022, provocando una reducción del consumo.
Para el primer semestre del 2022 se estima un valor del 7% de la inflación. Es relevante aclarar que, por un lado, las dificultades presentes en la logística del transporte de bienes a nivel mundial, y por otro, la reducción de producción de bienes internacionales, por reinstalaciones de cuarentena en los demás países, son dos elementos trascendentes para el aumento en el nivel de precios local, afectando el costo de vida.
Debe considerarse la baja tasa de crecimiento proyectada para el 2022, como condición ante una caída en la inversión. El informe de política monetaria proyecta una baja del 2,2%, pero en el 2023 se establece un aumento marginal del 0,1% de la inversión. En esos mismos términos, se estima que el desempleo para el 2022 no baje del 8% de la población económicamente activa, escenario político-económico que nos pone en desafío ante una nueva administración económica.
Este escenario es particularmente relevante, ya que la tensión e incertidumbre sugiere mantener un consumo responsable, es decir, solo consumir de acuerdo con nuestras necesidades ponderando nuestro proceso de decisión de compra. A su vez, es recomendable establecer un presupuesto, planificar anticipadamente la distribución de nuestros ingresos ante las obligaciones comprometidas. Una política monetaria restrictiva, que conlleva al aumento de la tasa de política monetaria, involucra poner sobre la mesa el evitar en la medida de lo posible, el endeudamiento. Finalmente, quienes están pensando en destinar parte de sus ingresos para ahorro, se sugiere que sea en instrumentos de ahorro en UF, de esta manera éstos subirán junto a la inflación.
La discusión está planteada, todo indica, que la combinación de bajo crecimiento, altas tasas de interés, nivel de inversión más bajo y alta inflación presenta un escenario económico desafiante para el 2022. Es particularmente relevante, el aterrizar las expectativas, informando a las personas esta incómoda realidad. Existe la posibilidad que nos veamos involucrados en un panorama social con demandas sociales, pero que el camino recorrido nos ha enseñado que, aun cuando pueda existir una gestión económica responsable, se corre el riesgo de no cumplir con las expectativas, al parecer, la clave está en la prudencia.
Mg. Manuel Chong Fuentes
Economista, profesor en la carrera de Ingeniería Comercial
Universidad Santo Tomás Los Ángeles.

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