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Opinión

Las claves para detectar el estrés laboral durante la pandemia


 Por Isaías Sharon, CEO y fundador de LearninGroup.

Isaías Sharon

La modalidad remota ha traído varios beneficios para las personas, pero en un contexto de pandemia, se han desencadenado una serie de problemáticas, como enfermedades mentales. Hay que considerar que muchos tuvieron que pasar al teletrabajo sin contar con infraestructura, equipamiento ni capacitación para poder enfrentar este cambio, y así gestionar mejor su tiempo.
Si el estrés ya se venía arrastrando mucho antes de la pandemia, el actual escenario no ha hecho más que empeorar el estado mental de varios trabajadores. En general, se sienten cansados permanentemente, presentan dificultades para dormir y muestran cierto nivel de sobrecarga emocional y laboral. A todo esto, se agrega la desconcentración y mayor irritabilidad, por lo que las personas se vuelven menos productivas, porque se distraen con mayor facilidad, afectando su autoestima.
Esta baja de productividad, sobre todo en estos días de pandemia, no es percibida en las compañías hasta que es bastante notorio. Y, entonces es cuando se pueden ver ciertas consecuencias en el quehacer diario de los colaboradores, como no lograr los mismos resultados o, en caso de hacerlo, tener menores facilidades para ello.
También es posible advertirlo evaluando el compromiso organizacional, que se puede medir a través de los esfuerzos discrecionales, es decir, cuando el trabajador hace más de lo que se pide o requiere su labor. Cuando hay estrés laboral, el compromiso puede disminuir, afectando sus tareas. También se les dificulta cumplir los horarios o aparecen roces o tensiones entre los equipos.
Si no se identifica con premura o no se hace nada al respecto, el estrés puede volverse crónico, transformándose en burnout, también conocido como “síndrome del trabajador quemado”, y desencadenar depresión y crisis de pánico. Para evitar esto, es recomendable tomar pausas e intentar entender qué nos pasa y qué necesitamos. Lo otro que también ayuda es apoyarnos en nuestras redes, porque los vínculos afectivos permiten superar estas dificultades. Junto con esto, es aconsejable dormir el tiempo necesario en un espacio adecuado, tener una buena alimentación y hacer actividad física.
También es relevante que en las entidades estén conscientes de la importancia de la salud mental y estén organizando adecuadamente las tareas, identificando las habilidades que se deben desarrollar y las acciones preventivas que se tienen que tomar.
Hay un detalle, y es que cuando el empleado realiza tareas y siente que no está capacitado, se estresa más, porque esto implica más atención y una carga mental mayor. Para evitar esto, es aconsejable observar los planes de capacitación para acompañar la habilitación de sus habilidades, y que así sean más competentes para hacer estas tareas.
Es crucial que las empresas ofrezcan beneficios que hagan sentir bien a los trabajadores, ya sea mediante espacios de vinculación e iniciativas de formación continua.

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