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Opinión

Los desafíos de la Educación Técnico Profesional de cara al 2030


 Por Rodrigo Mosquera S. Director académico IP/CFT Santo Tomás Los Ángeles

Rodrigo Mosquera

79 años está cumpliendo la Educación Técnico Profesional en Chile, desde aquel 26 de agosto de 1942 cuando durante la presidencia de Juan Antonio Ríos, se creó la Dirección General de Enseñanza Técnico Profesional, reconociendo por primera vez la importancia de esta formación en el desarrollo productivo del país.

Casi ocho décadas después, Chile, tiene grandes avances y enfrenta también importantes desafíos, para fortalecer el motor productivo con miras al 2030.

El 2018, la estrategia Nacional de Formación Técnico Profesional ha tenido importantes hitos como son la creación de los Liceos Bicentenario Técnico Profesionales; las redes de articulación regional Futuro Técnico; el Acuerdo Nacional de Articulación entre la educación media y superior TP; la puesta en funcionamiento del Marco de Cualifi­caciones Técnico Profesional y la implementación de un Sistema de Acceso a la Educación Superior Técnico Profesional. Con esto, quienes somos parte de la comunidad TP, podemos asegurar que estamos frente a la mayor transformación de la educación Técnico Profesional de este siglo XXI, que busca trabajar por una formación articulada en todos sus niveles, conectada a las necesidades formativas y de desarrollo de los sectores productivos de nuestro país.

Sin embargo, según los datos de mifuturo.cl, en su último informe de matrícula de Educación Superior, la matrícula total de pregrado llegó en 2021 a 1.204.414 estudiantes, de estos 134.496 accedieron a una carrera en alguno de los 47 Centros de Formación Técnica, a lo largo del país, lo que equivale solo al 11,2%. Este es el segundo resultado más bajo en 5 años de seguimiento.

Por lo que se transforma en prioridad responder al diagnóstico inicial del Consejo Asesor de la Formación Técnico profesional (CAFTP) del Mineduc que reveló seis problemáticas que deben ser abordadas para asegurar la estrategia que busca desarrollar la diversidad de talentos y capacidades de las personas a lo largo de sus vidas, contribuyendo a un Chile más equitativo.

De estos seis nudos críticos, el primero, son las barreras para el desarrollo de trayectorias educativas y laborales. Segundo, una gobernanza fragmentada; que es la falta de colaboración entre niveles orgánicos como la educación media TP, la superior y de capacitación laboral. En tercer lugar, la incipiente vinculación entre el sector formativo y el mundo del trabajo. En cuarto puesto, la limitada información disponible para la toma de decisiones. Quinto, la existencia de brechas en el aseguramiento de la calidad y, por último, la desconexión entre las características de la Formación Técnico Profesional y su financiamiento.

Todo lo anterior, nos tiene trabajando intensamente en todos los niveles con metas al corto mediano y largo plazo en un cronograma con miras a lograr al año 2030. Somos más de 4.300 organismos; entre liceos TP, centros de formación de adultos, centros de formación técnica, institutos profesionales, organismos técnicos de capacitación y centros de evaluación y certificación. Todos con una visión común, contribuir a la transformación del país, formando técnicos y profesionales altamente cali­ficados, que aportarán al desarrollo sustentable de Chile, elevando la calidad de vida de las personas, la fuerza laboral y la productividad. Trabajo que un día tan especial como hoy, debe celebrarse y destacarse.   

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