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Opinión

Saltos del Laja comuna


 Por Bryan Smith. Observa Biobío.

Bryan Smith

La cascada más famosa de nuestro país, queda en una zona que podríamos considerar el punto medio entre el extremo norte y sur continental de Chile, lo cual no ha sido abordado con el entusiasmo que supondría un hito tan simbólico, quizás porque pocas personas tienen conciencia de esto o quizás por su curiosa división administrativa que complica el desarrollo de este precioso, pero evidentemente abandonado lugar.

Para sorpresa de muchas y muchos, Saltos del Laja no pertenece a la comuna de Laja sino a una extraña repartición que se origina en el cauce, la cual establece que, desde el río hacia el sur pertenece a la comuna de Los Ángeles y desde el río hacia el norte, a la comuna de Cabrero. Pero como si esto fuese poco, existe una sesión de administración que entrega los alrededores de la cascada por el norte, a la comuna de Yumbel, logrando una especie de tripartito administrativo.

Para abordar esta situación, hace casi cuatro años, las tres municipalidades establecieron una Asociación de Municipalidades, cuyo objetivo es, básicamente, abordar las temáticas del sector Saltos del Laja de forma conjunta.

Dicha asociación pareciera no haber avanzado mucho en todos estos años, mostrando complicaciones para siquiera tener un plan de trabajo concertado en asuntos tan cotidianos como la pintura y estética de la única calle principal. Así como tampoco han vislumbrado tener, en definitiva, un plan de desarrollo conjunto.

Esto no significa que esté todo perdido con dicha asociación, simplemente necesita más “energía” así como también un contrapeso fuerte de participación ciudadana local e inversión definitiva en sentar a la mesa a profesionales para desarrollar esa tan anhelada estrategia conjunta. En otras palabras, necesita visión de futuro.

También la sociedad civil del sector aún no despierta de ese sueño que es la visión no colaborativa, pues no han consagrado, hasta hoy, una asociación de todas las agrupaciones humanas como lo son los gremios de artesanos, las juntas de vecinos, la Cámara de comercio y turismo y otros tantos actores que no están afiliados a ninguna organización, pero que durante años han tenido una activa participación en la comunidad del sector y sus intentos de avanzar sobre el problema que en su momento ocasionó que la carretera dejase de pasar por ahí a mediados de los noventa. Organización que resultaría muy práctica para establecer una visión común del futuro del sector.

Al final del túnel, la opción que, sí o sí ocurrirá, será que el sector Saltos del Laja se transformará en comuna. Esto, aunque la asociación de municipalidades, en un trabajo conjunto con la ciudadanía, logren establecer un plan de acción a la altura de las necesidades de tan bello lugar, pues la naturaleza geográfica, demográfica, cultural y económica del sector, avanzan como el cauce del río Laja hacia el Biobío, directamente a consagrarse como una nueva municipalidad que pueda administrar pertinente y oportunamente las problemáticas y necesidades imperantes de los saltinos y saltinas.

Como todo proceso, no estará exento de oposición, pero lo más importante es que las personas que ahí viven y trabajan, pujen como mayoría para concretar tan anhelada meta que por los últimos días y dadas las circunstancias, se ha activado con mucha fuerza, Saltos del Laja comuna.

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