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Opinión

Semana mundial de la lactancia materna: Desafíos para un mundo más saludable y sustentable


 Por Nicole Lasserre-Laso, Nutricionista, MSc. Nutrición Humana (*)

Nicole Lasserre-Laso

Este 1° de agosto inició la Semana Mundial de la Lactancia Materna (SMLM) impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) bajo el lema “apoyar la lactancia materna contribuye a un planeta más saludable” debido al impacto de la alimentación infantil en el medio ambiente y el cambio climático, destacando que es imperativo proteger, promover y apoyar la lactancia materna para la salud del planeta y su gente.

La evidencia científica de los últimos años ha sido consistente en señalar que, los primeros 1000 días de vida del ser humano (desde la gestación y hasta los 2 años de vida) son un período crítico para la prevención de enfermedades como la obesidad. Dentro de esta etapa, la alimentación que recibe el lactante es fundamental, iniciando con la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses del lactante, (sin adición de fórmulas lácteas u otros alimentos) y posteriormente complementada con alimentos naturales (hasta los 2 años o más según la OMS). Esta forma de alimentación otorga una nutrición y desarrollo óptimos y además está asociada a múltiples beneficios.

Dentro de los beneficios para el niño o niña se encuentran el vínculo madre-hijo(a), apego, la reducción de enfermedades infecciosas (diarreas, virus respiratorios), alergias, trastornos conductuales y es un factor protector contra la obesidad infantil. En la madre contribuye a recuperar el peso y a una mejor recuperación, entre otras. A nivel económico evita la compra de fórmulas comerciales costosas y también, evita costos médicos por la mejor salud para el bebé. Todos estos beneficios se traducen a corto y largo plazo en una mejor salud, para la población y para el medio ambiente. 

En el caso de Chile, actualmente un 50% de las madres amamantan a sus hijos e hijas hasta los 6 meses, el doble de lo que se amantaba en la década de los 90, reflejando las diversas políticas públicas enfocadas a promover la lactancia materna y la salud del binomio madre-hijo (a). Entre ellas, la extensión del período postnatal parental de 12 a 24 semanas (Ley núm 20.545), implementación de clínicas de lactancia, el programa Chile Crece Contigo, la Ley de protección a la lactancia materna y al amamantamiento publicada el año pasado (Ley núm. 21.155), que reconoce el valor fundamental de la maternidad y del derecho a la lactancia materna, así como el derecho de las madres a amamantar libremente a sus hijos e hijas. Es indiscutible también el papel que han tenido los Grupos de Apoyo a la Lactancia Materna en brindar espacios de diálogo y contención en torno a la lactancia.

La lactancia materna debe continuar siendo una prioridad en las estrategias locales y nacionales enfocadas a la primera infancia, que contribuyan a fomentar la lactancia materna. Por ejemplo, aumentar las clínicas de lactancia, favorecer la formación de Grupos de Apoyo a la Lactancia Materna, certificar al personal asistencial en promoción de la lactancia materna, habilitar salas de lactancia para las madres que se reincorporen al mundo laboral e incluso, considerar el aumento del período postnatal, pues se ha visto que es una estrategia efectiva.

Además, es necesario fomentar la investigación científica, disponer de información local y aumentar el conocimiento que tenemos de este tema en población chilena, lo que ha demostrado aumentar la efectividad de estrategias locales en salud pública.

(*) Académica carrera Nutrición y Dietética

Universidad Santo Tomás Los Ángeles

Investigadora de Consorcio ELHOC Research

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