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Opinión

Cambio del Modelo de desarrollo, una gran oportunidad


 Por Florentino López Chamorro

Florentino López Chamorro

Recientemente publiqué un artículo sobre la reforma legal para permitir el retiro del 10% de nuestros ahorros previsionales, en la oportunidad titulé …” Otro avance hacia el cambio del modelo”, ahora profundizaré en la medida que lo permite un espacio como este, sobre los cambios que se visualizan y la necesidad de prepararnos para ello.

El modelo neoliberal caracterizado entre otros por el realce a la libertad en todos los sentidos: libertad de empresa, libre mercado y el derecho a la propiedad privada, que es instaurado en Chile desde la dictadura militar, ha mostrado ser muy eficiente para el poder económico

Con la llegada de los gobiernos democráticos en la década del 90, siguió imperando con leves avances, como el aumento del crecimiento económico reflejado en el crecimiento del Producto Interno Bruto “PIB”, que en esa década superó el 7% como promedio, el avance en aspectos de justicia social en salud y educación en todos los niveles; asimismo, avances en infraestructura educacional, en salud, obras viales; pero también en aspectos sociales como la disminución de la cesantía, la pobreza y aumento del sueldo mínimo.

No obstante, lo anterior, los niveles de desigualdad e inequidad en la repartición de la riqueza se han mantenido y agudizado progresivamente, situación que reventó durante a fines del 2019; en efecto, la ciudadanía no aguantó más y bastó el anuncio de la subida de los pasajes del metro en Santiago para que se iniciara la mayor revolución social de la historia en nuestro país, que hoy tiene al modelo de desarrollo con enfermedad terminal.

Pero esta crisis que vive nuestro país no es solo política, es también social y ambiental, nuestro planeta está en crisis; la pandemia, la explosión social han sido los detonantes de una situación que avanza peligrosamente hacia un estado de ingobernabilidad, son muchos los factores que nos han llevado a esta situación, hoy agudizada por un gobierno que ha exacerbado los aspectos totalitarios, tecnócratas y carentes de sensibilidad social.

Pero estos hechos han servido, para tener una ciudadanía más empoderada, más solidaria, que está tomando conciencia que el individualismo no es el camino que, por el contrario, la participación y colaboración a través del trabajo unido en pro de objetivos comunes, el esfuerzo comunitario y la perseverancia son el sendero para lograr un cambio profundo para el futuro de nuestro país.

Algunos miran alarmados y preocupados porque estiman que muchos privilegios disminuirán o se acabarán para las clases más pudientes; en lo personal estimo que el país está frente a una gran oportunidad de pensar cómo avanzar hacia un bienestar económico, con sustentabilidad ambiental y equidad social, para lo cual debemos prepararnos, el próximo cambio constitucional que se nos avecina es fundamental para sentar las bases del país que queremos, para el tipo de democracia que nos queremos dar; es oportuno que empecemos a reflexionar sobre ese Chile que queremos construir y generar las condiciones que nos permitan recuperar nuestra economía, salud física, psicológica y social. En ese contexto, a continuación, propongo algunas ideas que a mi juicio debieran estar presente en este debate:

– Chile necesita mirar su desarrollo desde el territorio, se requiere gobiernos locales más empoderados, con mayor poder de decisión, con más recursos que permitan avanzar hacia el desarrollo económico social y ambiental, estos últimos años la discusión ha estado centrada en los Gobiernos Regionales, lo que está bien, con temas pendientes como financiamiento y especificación del rol y funciones de este. Sin embargo, en estas discusiones los municipios han estado olvidados; si queremos avanzar en una verdadera descentralización el primer pilar deben ser los gobiernos locales, con políticas e instrumentos de desarrollo acordes a las realidades, con mayor capacidad de decisión, mayores recursos; se necesita más poder local.

– La toma de conciencia y puesta en acción de un desarrollo sostenible, que permee todo el modelo, que potencie sus recursos naturales, como país y especialmente como provincia tenemos tremendas potencialidades y por tanto una gran oportunidad de sacarle provecho.

– Necesitamos un país con ciudadanos activos y solidarios, más humano, con mayor igualdad y justicia social, que reparta equitativamente no solo sus necesidades sino también sus riquezas y oportunidades, donde los ciudadanos seamos actores activos y comprometidos.

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