suscríbete al boletín diario

Opinión

Newton estaba en lo cierto


 Por La Tribuna

Dr. (c) Henry Estrada Beltrán
Académico asociado
Universidad Tecnológica de Chile INACAP

Por el año 1687, el célebre físico y matemático inglés Isaac Newton publicó su famosa obra “Principios matemáticos de la filosofía natural”. En dicha publicación plasmó, entre otras cosas, su formulación acerca de las leyes del movimiento. La primera de ellas habla acerca de la inercia, donde elementalmente nos demuestra que un sujeto u objeto que está en reposo seguirá en reposo, y si está en movimiento, seguirá en movimiento, a menos que una fuerza actúe sobre él.

Si extrapolamos esta ley a nuestra vida diaria, más aún en los momentos que vive nuestro país, curiosamente podemos llegar a una conclusión similar: si permanecemos en nuestra comodidad o actividad rutinaria, es probable que no logremos hacer los cambios que son requeridos para nuestro progreso y felicidad. A su vez, si hemos tomado algún rumbo equivocado, podemos hacer los ajustes necesarios para retomar el buen camino.

A diferencia de la física newtoniana, poseemos una fuerza interior que es capaz de levantarnos en momentos de adversidad e incluso contar con fuerzas externas de apoyo espiritual-físico y emocional para hacerlo. La clave es contar con tales fuerzas o redes de apoyo. Esto nos lleva a visualizar que pueden existir redes de apoyo del entorno tales como la educación, programas de emprendimiento e innovación, programas municipales, religión, entre otras, y de nuestro microentorno, donde la familia juega un rol fundamental.

Es muy probable que lo que se mueva, en algún momento se detenga. Esas fuerzas que actúan como roce u oposición y cumplen el rol de detener nuestro avance, nos ayudan a progresar afrontando nuevas estrategias, paradigmas, reconocer que debemos cambiar, hacer las cosas diferentes y seguir adelante. 

Nuestro país necesita sumar fuerzas para crecer y posicionarnos en la tecnología, artes y ciencias. El potencial está, somos más de 18 millones de habitantes esperando oportunidades y herramientas para desarrollarnos y aportar nuestros talentos.

Nuestro potencial no está en las cuentas corrientes, está en las personas. La educación de calidad debe ser la fuerza fundamental y el motor que permita impulsar, proyectar y consolidar nuestros esfuerzos para ser cada día mejores como sociedad. Newton tenía razón.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes