martes 21 de enero, 2020

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Opinión

Pilar Solidario y discapacidad


 Por La Tribuna

Carola Rubia
Directora Ejecutiva
Fundación Descúbreme

La posibilidad de aumentar las pensiones de vejez e invalidez pertenecientes al Pilar Solidario ha estado presente en la agenda social nacional. Luego del debate en el Congreso, se materializó en una ley corta que señala que las personas mayores de 80 años verán un aumento del 50% en la pensión básica solidaria (PBS) y en la pensión máxima con aporte solidario, mientras que el resto de los grupos de edad tendrán este incremento de manera gradual en los próximos años.

En la práctica, esto se traduce en que los beneficiarios de esta pensión, muchos de ellos entre 18 y 66 años que presentan una discapacidad que les impide trabajar total o parcialmente, contarán con este reajuste recién en 2022. Estimamos necesario reconsiderar la gradualidad del aumento para este sector de la población, ya que este colectivo, al igual que las personas mayores, enfrenta una serie de barreras que se traducen en una mayor vulnerabilidad socioeconómica.

Según los resultados de la encuesta CASEN del 2017, las personas con discapacidad se encuentran sobrerrepresentadas en los quintiles de menores ingresos. El porcentaje de personas con discapacidad en el primer quintil dobla al último (10,7% versus 5,0%). Asimismo, en los hogares con presencia de personas con discapacidad el ingreso autónomo es un 26,5% menos que en el resto.

Además, este colectivo presenta mayores índices de pobreza multidimensional: posee 3,3 años menos de educación que el resto de la población y sólo un 30,3% realiza alguna actividad remunerada versus un 60,3% de las personas sin discapacidad.

Estas cifras visibilizan el conjunto de vulnerabilidades que tienen las personas con discapacidad en nuestro país, estrechamente vinculadas con la producción y reproducción de las barreras que limitan su participación en la vida social. La eliminación de la gradualidad en la entrega del aumento para la pensión básica solidaria de invalidez, total o parcial constituiría una medida que mejoraría la calidad de vida de este sector. De esta manera, se avanzaría hacia una sociedad más inclusiva, donde las personas con discapacidad puedan tener las mismas oportunidades que el resto de la población.

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