lunes 19 de agosto, 2019

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"Man land on moon"


 Por La Tribuna

Francisco Bulnes Serrano
Historiador y académico Departamento de Humanidades UNAB

Domingo 20 de julio de 1969, 22:56 horas de Chile. Al principio sólo se vio una pata del módulo lunar en los televisores, y luego el pie de Neil Alden Armstrong (1930- 2012) -enfundado en su traje- que buscaba un peldaño de la escalera para descender sobre el suelo lunar. Era un gran logro para la humanidad.

Qué duda cabe, si hasta el “inventor” del arado tuvo algo que ver en él asunto. Aun así, Estados Unidos tuvo que desarrollar 2.329 avances tecnológicos para poner al Eagle en la Luna. Involucró directamente a dos astronautas, que fueron los que pisaron el suelo del satélite. E indirectamente a cuatrocientas mil personas. La frase: Houston, aquí Base Tranquilidad. El Águila ha alunizado conmovió al mundo.

Horas después vendría el conocido comentario de Armstrong sobre el paso y el salto para el hombre y la humanidad de marras. El logro también fue una consecuencia de la “Guerra Fría”  y  de la competencia -e incompetencia, muchas veces- en que se embarcaron Estados Unidos y la ex Unión Soviética en la búsqueda de prestigio mundial.

La NASA, de hecho, fue creada a modo de “tapadera” para ocultar los experimentos que realizaban y aun realizan los militares con el fin de desarrollar armas y satélites que les permitieran tomar la ventaja tecnológica frente a los avances que habían logrado los soviéticos en materia espacial. ¿Lo anecdótico?

1) Dice la leyenda que Edwin Buzz Eugene Aldrin (1930), se opuso a que Armstrong pisara primero la luna por no ser creyente. Pero la NASA resolvió mantener el orden. Razón: el comandante de la nave estaba más cerca de la puerta.  2) En el Eagle iba una bandera chilena, llevada por Neil Armstrong, que estuvo en nuestro país en 1968 (Un “talquino” había inscrito la propiedad previamente en el Conservador de Bienes Raíces local). 3) Los chilenos pudimos ver la transmisión del evento sin cortes comerciales, debido a que la financió la embajada de Estados Unidos en nuestro país. ¿Qué saco en limpio el mundo de los alunizajes? La Luna en sí misma no tiene utilidad militar alguna. Tampoco vale la pena colonizarla, hay mejores lugares. Si en cambio puede ser fuente de materias primas para futuras colonias espaciales que se hagan en el sistema solar. Podría utilizarse para generar electricidad, utilizando el viento solar. Sin embargo, los avances derivados de la carrera espacial fueron inmensos. Y los costos de desarrollarlos solo pudieron ser abordados gracias, entre otros, al programa “Apollo”.


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