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Opinión

Los conservadores

Mario Ríos Santander


 Por La Tribuna

03-07-2018_20-47-461__mariorios

 Será difícil pero la naturaleza de las cosas, termina siempre estableciendo su verdad. Por otro lado, los conservadores han sido débiles o peor aún, cobardes, temerosos.

Algo ocurre. El Partido Político de occidente más antiguo y vigente del mundo, son los Conservadores en Inglaterra. Su historia se remonta al 1400 y su vigencia, activa y plena, goza de actualidad hasta nuestros días.

Por otro lado, el Diario Le Monde de París, claramente de editorial socialista, proclama que “…el año 2050 las tres cuartas partes de la humanidad serán cristianas”. Luego explica el crecimiento del cristianismo, en sus diversas manifestaciones, más allá de las tierras que por siglos, denominamos, “la Civilización Occidental Cristiana”.

“Ya no es posible expulsar a los norteamericanos, con sus pastores, familias conservadoras, de la península de Corea. Podrán marchar las unidades militares, pero la vida, cultura, alimentación, vestuario, arquitectura cristiana- americana, ya permaneció en Seul”. Le expresaba al Presidente de Corea del Norte que ponía condiciones absurdas en estos tiempos, en que los conservadores comienzan a ganar terreno.

Para ser un perfecto conservacionista del medio ambiente, se debe ser conservador. No tiene lógica, cualquier forma de revolución en un mundo que, la evolución es el conductor de la vida. Y los únicos que acogen la evolución como razón primaria de su quehacer personal, público, institucional, son los conservadores. Por ello, su permanencia en el mundo culto, pensante, respetuoso de la sociedad. Y al revés, esas mismas razones, ausente en Chile y Latinoamérica, por su incultura, irrespetuoso con la sociedad y legalista hasta el infinito.   

Pero está cambiando. Será difícil pero la naturaleza de las cosas, terminan siempre estableciendo su verdad. Por otro lado, los conservadores han sido débiles o peor aún, cobardes, temerosos. La Iglesia Católica, igual, temerosa. Es el otro cristianismo, no el de Roma, el de los estados conservadores de USA, metodistas, presbiterianos, bautistas, otros, que han sacado la voz para defender la vida del que está por nacer, de la familia, núcleo fundamental de la sociedad,  de la tradición. Aun no se dan cuenta que la totalidad de las revoluciones han fracasado y sólo han sobrevivido, en lo institucional, los partidos evolucionistas, aquellos que cuidan el hilo conductor de la vida, los que apoyan los descubrimientos de la ciencia, el acceso universal a la cultura, al estudio, a la participación pública. Es decir, conservador absoluto.

Siendo la evolución, una doctrina que sustenta su actuar en la modificación singular de algo, nunca de la naturaleza de los seres vivientes, al menos en tres mil años de vigencia conocida, toda aquella manifestación referida a la destrucción de la experiencia, es absurda y sin base alguna. Es la retórica revolucionaria que siempre buscará formas de eliminar lo imposible, la evolución de las cosas. Tan cierto es lo que ahora firmamos, que lo señalado por Le Monde, en torno a que en el 2050, el 75% de los habitantes del mundo, serán cristiano, está dando cuenta de que Cristo, sigue vigente después de 2000 años y pareciera, que es mejor considerarlo a eliminarlo. Querer lo contrario, es otra revolución perdida, porque tal doctrina, al igual que la budista, taoísta, hinduista, judía, dispone la esencia del ser en armonía con su propia naturaleza. Esta realidad, permanente en milenios, comienza a levantarse en el mundo, cuidando las evoluciones y rechazando las revoluciones.

Mario Ríos Santander

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