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Opinión

Cuenta pública participativa y formación ciudadana

Alejandro Mege Valdebenito


 Por La Tribuna

07-05-2018_18-32-491__alejandromege

 La falta de formación ciudadana, traducida en un actuar cívico indiferente, impide que las Cuentas Públicas, aún con la importancia que tienen para el desarrollo y bienestar de la comunidad, sean una materia de interés para una mayoría de la población.

 

Hemos tenido la oportunidad de estar presente en la Cuenta Pública de algunas instituciones del Estado que tienen que rendir cuenta a la comunidad de la gestión realizada durante un año de manera de generar transparencia y confianza en la población de su quehacer en la vida pública, información que por la importancia que tiene trasciende el ámbito territorial de su competencia y se transforma en un modelo de gestión digno de imitar o ser motivo de observaciones y críticas, que siempre las habrá y bienvenidas si son objetivas y constructivas. Una Cuenta Pública permite no sólo a las autoridades, sino que también al ciudadano común y corriente estar informado, opinar y ejercer control sobre los actos administrativos públicos, dejando de ser, éste último, un observador pasivo y sin responsabilidad alguna sobre lo que ocurre en la gestión de los organismos públicos con recursos que son aportados por todos los ciudadanos.

 

En las Cuentas Públicas Participativas, establecidas por la Ley 20.500 sobre Asociaciones y Participación Ciudadana, las personas tienen la posibilidad de formular consultas a la autoridad, la que tiene que responder en forma escrita en un plazo acotado. Sin embargo, la falta de formación ciudadana, traducida en un actuar cívico indiferente, impide que las Cuentas Públicas, aún con la importancia que tienen para el desarrollo y bienestar de la comunidad, sean una materia de interés para una mayoría de la población por una formación ciudadana precaria. De ahí lo relevante que resulta el Plan de Formación Ciudadana para los establecimientos educacionales reconocidos por el Estado (Ley 20911/2016) que incluye a los niveles de enseñanza parvularia, básica y media para que “brinde a los estudiantes la preparación necesaria para asumir una vida responsable en una sociedad libre y de orientación hacia el mejoramiento integral de la persona humana, como fundamento del sistema democrático, la justicia social y el progreso”. Destacando, entre otros, los objetivos de: “Fomentar en los estudiantes el ejercicio de una ciudadanía crítica, responsable, respetuosa, abierta y creativa” y, “Fomentar la participación de los estudiantes en temas de interés público”.

 

Creemos que para contribuir a la aplicación del Plan de Formación Ciudadana, sería útil entregar a los establecimientos educacionales de la comuna un video sobre la ciudad de Los Ángeles con su urbanismo, sus autoridades y funciones, servicios, instituciones y actividades más relevantes, incluso con una síntesis de la última Cuenta Pública rendida por el Alcalde en representación del Concejo Comunal que, aún con el riesgo de ser mal interpretada, bien vale la pena.

 

Así, con formación ciudadana, los futuros ciudadanos cuando asistan a una Cuenta Pública dejen de interactuar con el sufrido celular y pongan atención al acto a que fueron convocados y algunos invitados especiales no abandonen la ceremonia a poco de iniciarse.

 

Alejandro Mege Valdebenito

 

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