domingo 20 de octubre, 2019

noticias por comunas

EDICIÓN IMPRESA

Opinión

El problema nacional  

Alejandro Mege Valdebenito.


 Por LESLIA JORQUERA

28-08-2017_18-51-331__alejandromege

   

“Si bien el analfabetismo es hoy  de un 3 a un 5%, el problema nacional es la generalizada baja calidad educativa”.                                          

Hace 100 años, en 1917, se publicó el libro de Darío Salas Díaz “El problema nacional” obra que remeció a la sociedad de la época y dio inicio a una verdadera cruzada cívica por una educación primaria obligatoria, que se tradujo en la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria, promulgada el 26 de agosto de 1920, después de una dura confrontación entre  dos visiones de educación que perduran hasta hoy:  una educación como un producto de mercado, elitista,  competitiva, individualista y de exclusión y una educación basada en la colaboración social, la solidaridad, la gratuidad  y la total inclusión. Es decir, entre la libertad de enseñanza y el rol garante del Estado en educación.

El libro “El problema nacional”, es un profundo estudio de la realidad social y educacional de la época, en que el 60% de una población de 3.250.000 habitantes, 1.950.000 eran analfabetos, ha sido considerado un texto pedagógico, un plan de política educacional y un proyecto de sociedad; una verdadera reforma de la educación que tiene que ver con la cobertura, la formación de profesores, el financiamiento de la educación, las rentas de los docentes,  los métodos de aprendizaje, de un currículo escolar que daba espacio a la enseñanza práctica para el trabajo ( la educación técnica era considerada la “cenicienta” del sistema) y la influencia de la escuela en el desarrollo económico, en la estructura social y en el sistema político; la escuela como la base de la igualdad de oportunidades, la incorporación de la mujer, la educación sexual, la higiene y la educación indígena, la baja consideración de la educación parvularia y, algo tan relevante como definir  el sentido último de la educación, el concepto de individuo y de sociedad, la formación ciudadana, así como la formación ética y moral del individuo en una sociedad democrática, algo tan fundamental que, aún cien años después,  no ha sido enfrentada ni resuelta.

Con mayor visión y compromiso que los gobernantes de nuestros días, destacados personajes de la vida nacional como Valentín Letelier, Pedro Aguirre Cerda, Enrique Molina Garmendia y Arturo Alessandri Palma (cuya intervención en el Senado en defensa de la Ley duró cinco sesiones consecutivas) se la jugaron  para defender una ley de educación pública que obligaba a los padres enviar a sus hijos a la escuela para bajar altos los niveles de analfabetismo. Si bien el analfabetismo es hoy  de un 3 a un 5%, el problema nacional es la generalizada baja calidad educativa.

Las “voces” de todos los sectores sociales, estudios estadísticos y educación comparada fueron oídas y recogidas en el libro de Darío Salas, lo que no ha ocurrido  con las numerosas voces que hoy discrepan de la ley de nueva educación pública que se debate en el Congreso por no representar el sueño de una educación pública, como un derecho de todos por sobre intereses personales o de grupo.

 

Alejandro Mege Valdebenito.

Newsletter

  • Compartir:

opinión

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes