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Opinión

Viviendo de los “pololos”

Renato Segura Cerregional.cl


 Por La Tribuna

05-01-2017_20-45-05RenatoSegura

Cuando dicho trabajo esporádico se constituye en la norma y no en la excepción, el ingreso permanente de las personas disminuye afectando negativamente su nivel de bienestar social.

 

La semana pasada -entre lunes y domingo-  ¿trabajó por lo menos una hora, en forma remunerada? Si su respuesta es afirmativa, usted pertenece a la categoría “Ocupado”. En cambio, si su respuesta es negativa, aún le queda la posibilidad de ser considerado como ocupado. Es el caso de los ingresos percibidos por el trabajo por cuenta propia – negocio, “pololo” u otra forma similar de trabajo esporádico – que le haya ocupado por lo menos una hora durante la última semana.

Así lo estipula el cuestionario de la Encuesta Nacional de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas que se aplica mensualmente en el país y se publica, con igual frecuencia, con resultados que considera el acumulado para una ventana móvil de 3 meses. Para el trimestre móvil septiembre – noviembre de 2016, se registra una fuerza de trabajo activa de 973 mil personas, de las cuales 64 mil están desocupadas, equivalente al 6.6%.

Entre quienes están ocupados, el 4% declara realizar “pololos”. Son 36 mil personas de las cuales el 48% son mujeres. Para 3 mil de ellas, los “pololos” son una fuente extra de ingreso. Para los 33 mil restantes – correspondiente al 3.7% de la fuerza de trabajo ocupada – el trabajo esporádico es la principal fuente de ingresos. Para ello, dedican 20 horas promedio a la semana.

Respecto a la formalidad de los puestos de trabajo, son más de 9 mil las personas que realizan “pololos” de manera informal, es decir, al momento de recibir sus ingresos, no entregan ni reciben comprobante alguno.

Si se compara con igual trimestre del año 2012, año favorable en materia de crecimiento económico, en el año 2016 se registra un aumento del 0.5% de personas que viven de los “pololos”.

En términos generales, la sociedad valora el trabajo estable e indefinido y los eventuales ingresos no esperados que proporciona el trabajo esporádico. Sin embargo, cuando dicho trabajo esporádico se constituye en la norma y no en la excepción, el ingreso permanente de las personas (correspondiente al valor presente de los flujos de ingresos esperados durante su vida laboral activa) disminuye afectando negativamente su nivel de bienestar social.

Esto implica que, el buen comportamiento del mercado laboral frente a la coyuntura de desaceleración económica, se eclipsa por el incremento de la fuerza laboral cuyos ingresos dependen de trabajos esporádicos. Este fenómeno revela, en parte, que el bajo nivel de crecimiento de la actividad económica del país conlleva un costo en el bienestar de la sociedad que no siempre se revela en su real magnitud.

Renato Segura

Cerregional.cl

 

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