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Opinión

Nuestro país reclama una nueva política energética

Honorable Diputado de la República, Roberto Poblete Zapata


 Por La Tribuna

poblete

Justo cuando en nuestro país y particularmente en nuestra zona estamos afectados por una persistente sequía, se nos viene la temporada de mayor gasto energético, tanto pública, industrial, como domiciliaria… ¿Estamos preparados o preparándonos para lo que se nos viene? ¿cómo compatibilizamos la urgente necesidad energética, con el necesario cuidado ambiental?.

Necesitamos un nuevo postulado sobre la manera en que nos servimos de la energía, y al mismo tiempo, en que mantengamos los estándares ambientales en niveles aceptables y tolerables para la salud de la población. Este binomio política energética/medio ambiente es quizá el clivaje más vivo de las políticas públicas energéticas globales de hoy.

Las emisiones de agentes contaminantes, y las soluciones que los gobiernos han dado en materia de emisión a través de los bonos de carbono o el comercio de los derechos de emisión, son paliativos parciales, insuficientes y sólo radican el costo de contaminar en quien puede pagar, y, ¿quiénes pueden contaminar? claramente son los dueños de los recursos naturales y de los medios de producción. Si tienes dinero, no tienes prohibición de contaminar, si no lo tienes, ni siquiera puedes reclamar de los costos de vivir en un medio ambiente contaminado. La desigualdad nuestra de cada día, trasladada al ámbito medioambiental y del cuidado y uso energético.

Hoy, un punto fundamental en la agenda energética de nuestro país, que es el hecho de dar cabida a nuevas regulaciones que vayan a mejorar la calidad del servicio y las condiciones y regulaciones de precios de un bien de consumo de primera necesidad como es la energía eléctrica.

Este conjunto de elementos revela que el estado de las cosas como tal, resulta poco flexible y no fomenta el ingreso de nuevos agentes en generación, tampoco hoy hay grandes incentivos para los privados de indexar y sumar nuevos métodos de generación limpios a bajo costo y realmente eficiente.

Europa y los países que integran la Unión Europea generaron al año 2014, un promedio del 22% de su energía con métodos diversificados de energías limpias, lo cual ha traído  descensos bruscos en la emisión de contaminantes y ha construido una mejor vida para sus sociedades.

Hemos levantado la voz desde el Parlamento, porque quisiéramos que el país tuviera en cuenta que nuestra provincia de Bío-Bío es la que más energía genera en el país desde hace muchos años, pero sus habitantes pagan la más cara. Este desacierto no puede seguir ocurriendo. Debemos apurar todas las iniciativas tendientes a hacerse cargo de esta injusticia. Debemos avanzar todo lo posible en un sector como la energía, cuya gestión en favor de los ciudadanos digamos que no ha estado a la altura de los desafíos de nuestros.

Por lo anterior, tenemos los medios y debemos tener la voluntad de estimular las condiciones de competencia que se esperan de un proceso de generación de incentivos para el uso de paneles solares.

Por estos días, en la Cámara de Diputados, nos encontramos discutiendo proyectos que dicen relación con dotar al Estado y a también a las y los ciudadanos de herramientas y recursos que permitan acercar el uso de energías limpias para el consumo domiciliario, respetando el medio ambiente.

Buscamos, entre otras cosas, permitir el establecimiento de un programa que incorpore subsidios directos para la instalación de estos sistemas de paneles solares en viviendas sociales, de manera complementaria a los programas de subsidio habitacional que lleva adelante el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, y cuyo monto máximo no podrá exceder el costo del equipo y que será fijado por el Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Energía y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Esto sí que es un paso realmente importante en materia de apoyo a los incentivos a privados de limpiar aún más la energía que consumen.

Otro punto que se ha verificado en los últimos años ha sido la estrechez de oferta de suministro eléctrico, con altos costos marginales y precios al cliente final que refleja un desarrollo ineficiente del sistema.

Debido a lo anterior, es que la Agenda de Energía de nuestro Gobierno, pretende que la Empresa Nacional del Petróleo, ENAP, se transforme en un actor relevante en materia energética mediante la ampliación de su objeto social a actividades relacionadas con la generación eléctrica, para que pueda participar a través de sociedades en dicho ámbito de acción.

Sin duda, estas son políticas claramente favorables, pero esperamos un aumento de la cooperación de la gran y mediana empresa, y de los actores energéticos relevantes de nuestro país. Creemos que pueden contribuir enormemente más.

Debemos encaminarnos impostergablemente a la generación de energías limpias sin costos ambientales mayores, y con una política de desarrollo sustentable que construya a su vez una región y un país más sustentable para que todos sus ciudadanos gocen de una mejor calidad de vida.

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