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“Ya no quería volver a jugar al fútbol”: el joven de Alto Biobío que hoy busca un contrato en Italia

Oriundo de Alto Biobío y formado en la escuela municipal antes de incorporarse a Iberia, el joven vive una nueva etapa en Europa tras sobreponerse a uno de los períodos más difíciles de su carrera.

“Ya no quería volver a jugar al fútbol”: el joven de Alto Biobío que hoy busca un contrato en Italia, cedida
“Ya no quería volver a jugar al fútbol”: el joven de Alto Biobío que hoy busca un contrato en Italia / FUENTE: cedida

Hace menos de un año, Manuel Saúl Vivanco Paine pensó que su carrera futbolística había llegado a su fin. Hoy, con 19 años, entrena en Cosenza, Italia, donde busca abrirse camino en el fútbol profesional y ya debutó en un partido amistoso frente a un equipo de la Serie C, transmitido a nivel nacional.

Oriundo de Alto Biobío, dio sus primeros pasos en la escuela de fútbol municipal de la comuna antes de continuar su formación en Iberia, donde ingresó a los 14 años para integrar sus series cadetes.

"Me formé en Iberia desde los 14 años, mientras aún seguía en segunda división profesional en cadetes", recuerda.

El círculo se cerró a fines de 2025. Cuando creyó que su carrera se había detenido, regresó a la misma escuela donde comenzó a jugar, esta vez como monitor deportivo.

"Cómo es la vida, trabajé en la misma escuelita que me formó, con el encargado Juan Carlos Cárdenas, que es futbolista también. De ser su alumno pasamos a ser colegas después", cuenta con orgullo.

CUANDO PENSÓ EN DEJAR EL FÚTBOL

Tras la publicación de su historia en La Tribuna en 2025, Manuel viajó a España para participar en un proceso de captación de jugadores. Regresó a Chile con la ilusión de seguir avanzando en su carrera, pero una serie de hechos personales cambió por completo su panorama.

"Me pasaron cosas malas. Mi entrenador deportivo que estaba potenciando un alto rendimiento para mí, falleció. Me quedé a la deriva no sabía cómo seguir entrenando. A raíz de eso mi rendimiento bajó, estuve súper mal", relata.

A esa pérdida se sumó, en menos de un mes, la muerte de tres familiares cercanos, personas que habían sido fundamentales en su proceso de formación.

"Fueron personas que estaban en mi formación futbolística y prácticamente podía depender de ellos".

Con las puertas cerradas en varios clubes y sintiendo que los medios "inflaban" su nombre un día y al otro lo olvidaban, Manuel tomó una decisión que parecía definitiva: alejarse del fútbol.

"En diciembre del año pasado encontré trabajo en la municipalidad de Alto Biobío. Estuve aproximadamente siete meses trabajando ahí, entre comillas sanando. La verdad ya no quería volver a jugar al fútbol".

Durante ese período regresó a la escuela de fútbol donde había dado sus primeros pasos, esta vez como monitor deportivo, enfocado en transmitir sus conocimientos a los niños de la comuna. "Estuve más enfocado a los niños, porque ya veía súper lejano que se me diera una oportunidad a nivel élite en Europa".

EL REENCUENTRO CON EL SUEÑO: DE CONCEPCIÓN A COSENZA

El giro llegó gracias a la agencia deportiva liderada por Marco González, la misma que lo había llevado a España en 2024.

Durante el período en que trabajó como monitor deportivo, Manuel colaboró con la agencia en la búsqueda de nuevos talentos para un evento de captación realizado en Concepción. Fue en esa instancia donde volvió a ponerse los botines y probar nuevamente sus condiciones.

"Me fue bien, me seleccionaron y Marcos me ofreció una nueva oportunidad: traerme directo a un campo de captación acá a Cosenza, una ciudad en Italia, y tener más posibilidades de poder destacar. Tomé esa oportunidad", relata.

Llegó a Italia hace pocos días, luego de una preparación de tres meses bajo un régimen de "alto rendimiento". El esfuerzo comenzó a dar resultados rápidamente: disputó un partido amistoso frente a un equipo profesional de la Serie C, encuentro que fue transmitido a nivel nacional.

"De un día para otro estar en medio de la nada entrenando en la cordillera, a estar debutando frente a un equipo profesional de Italia, no me lo creí", dice emocionado.

Actualmente participa en un campus de 90 días junto a jugadores de Chile y otros países, con el objetivo de conseguir una oportunidad en algún club del ascenso italiano.

"Todos los días estoy entrenando. Se vienen partidos amistosos con equipos profesionales y de distintas categorías. Espero hacer un buen partido, un buen entrenamiento y seguir demostrando para poder firmar contrato".

FE, FAMILIA Y EL ORGULLO DE REPRESENTAR A ALTO BIOBÍO

Manuel mantiene una profunda relación con la fe y también se reconoce desde su cosmovisión como integrante de un pueblo originario. "Yo creo mucho en Dios. Dejó en manos de Él y por eso igual se me han dado de a poco las cosas".

Su familia ha sido un apoyo fundamental durante su trayectoria. Proveniente de una realidad con limitaciones económicas, tuvo que asumir responsabilidades y madurar desde temprana edad. "Desde que salí de mi casa he pasado por cosas que no le desearía a ningún joven. El fútbol me hizo madurar antes".

Hoy su mamá está "un poco triste pero igual feliz" de verlo cumplir el sueño. Y el pueblo también. "Aparte de venir de Alto Biobío, ahora soy el único deportista de la comuna, así que sí, me enorgullece".

Los niños a los que entrenó en la municipalidad no lo olvidan. "Me llegan todos los días mensajes de los niños que están súper orgullosos y yo también porque traté de transmitirles todo mi esfuerzo".

EL MENSAJE: "EL ORIGEN NO DESTINA A LO QUE UNO QUIERA LLEGAR"

Manuel quiere que su experiencia sirva de inspiración para otros jóvenes, especialmente para quienes, como él, crecieron en zonas alejadas de los grandes centros deportivos. Su historia está marcada por momentos complejos, pero también por la decisión de volver a intentarlo.

"Quiero transmitir el esfuerzo para motivar a más niños. Porque no solamente en Alto Bío Bío, sino que en todas partes de Chile hay niños que están en esa situación de que sí se puede llegar a lo que uno se proponga. El origen de donde uno salga no destina a lo que uno quiera llegar".

A sus 19 años, y mientras enfrenta en Italia uno de los desafíos más importantes de su carrera, Manuel mantiene presente la comuna donde comenzó su camino futbolístico.

"Me gustaría que más niños de la cordillera puedan salir adelante, independientemente del fútbol o en lo que sea, pero que puedan llegar lejos. Eso es lo que yo quiero transmitir".

Con la formación recibida en la escuela municipal de Alto Biobío y su paso por Iberia como parte de su trayectoria, Manuel Vivanco hoy entrena en Cosenza con la ilusión de conseguir un contrato profesional. Sabe que el desafío continúa, pero también que ya superó una de las etapas más difíciles: volver a creer en su propio camino.




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