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José Astaburuaga: El ‘angelino’ que ha ganado tres Champions de Chile

No se ha perdido –casi- ningún campeonato nacional, lo que indica el alto nivel que aún mantiene, y que lo ha hecho acreedor de un reconocimiento a nivel nacional e incluso internacional, siendo uno de los pocos jinetes en alcanzarlo.


 Por La Tribuna

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José Astaburuaga Pérez, más conocido como “Joselo” entre sus más cercanos, tiene 56 años, cumplidos el pasado 19 de julio. Sus estudios no los hizo en Los Ángeles, sino que en la comuna de Talca, región del Maule, en el colegio de La Salle, donde terminó su colegiatura.

Llegó a la capital provincial de Bío-Bío el año 1984, cuando tenía 24 años, pero desde ahí, no se ha separado mucho más de nuestra zona, donde tiene deseos de volver a correr, con su propio criadero, Las Achiras.

“Yo podría decir que al día de hoy me siento angelino. Mi pasión, y siempre se transformó en mi trabajo, pero a la vez lo hago con mucho gusto y agrado es que son los caballos. Es mi estilo de vida, y todo lo mío gira en torno a ellos y el campo. Todo esto partió desde niño, corría con mi papá cuando vivía en Talca, mi primer rodeo lo corrí a los 7 años, y muy pocos niños lo deben hacer. Me fue gustando, y cuando uno tiene condiciones, los resultados llegan, bienvenido, lo hace con gusto. Es mi vida, mi trabajo, y todo gira en torno al rodeo, hasta el día de hoy. Fue una herencia de mi padre –Aníbal Astaburuaga-, no puedo dejar de decir eso, porque mi papá me motivó con los caballos, mi primer rodeo lo hice con él. Fue el gestor de todo esto”, comentó.

“Don Joselo” quiso reconocer y agradecer públicamente lo importante que fueron sus padres (papá y mamá) en su desarrollo, considerándolos como pilares fundamentales en todo lo que ha conseguido hasta el día de hoy.

“Mi vida familiar es bien especial, mi hijo Francisco que es profesional, gerente de una exportadora de fruta, también corre, o lo hace de forma profesional y seguida como yo, pero lo hace para liberar tensiones por todo su trabajo. En este momento soy yo el que participa en el rodeo, mi señora me acompaña, pero no gira mi familia en el rodeo, hay otros intereses, y los gustos son variados”, sostuvo.

Para este reconocido hombre, la vida en el campo, los caballos y rodeo, le han aportado mucho, le han entregado mucho.

“Los caballos me han dado mucho, yo creo que he sido el único jinete en Chile que ha corrido en tres países distintos, aparte de mí país. El año 94 se hizo un rodeo demostrativo en España, Salamanca, y yo participé. Después corrí en Argentina, me gané un Champion con mi amigo, el doctor Daniel Ortega, y también tuve la suerte cuando se hizo un rodeo en Brasil, Porto Alegre, el año 2010, cuando corrí con Alfredo Moreno. Esto, no creo que otro jinete lo haya logrado. El año 2012 participé en la escuadra ecuestre de las Palmas de Peñaflor, donde le hicimos una presentación a la Reina Isabel, y estuvimos viviendo un mes en el castillo Windsor en Inglaterra. Todas esas cosas son gracias al rodeo”, contó.

Se acordó que estuvo en España, Sevilla, donde estuvo en plaza de toros Las Maestranzas, una de las más antiguas y con más tradición, donde muy pocas veces se abre la puerta del príncipe, que se abre para aquellos que tienen una tarde exitosa. Él tuvo una tarde maravillosa, y le abrieron la puerta del rey.

 

LO QUE CONSIGUIÓ SIENDO PARTE DEL ‘PUEBLO’ ANGELINO

Se siente parte de Los Ángeles, y por tanto, sus logros también le pertenecen –de una u otra forma- a esta zona. Es uno de los tantos que han llenado de reconocimientos, pódium, medallas, a la provincia de Bío-Bío.

“He tenido la suerte de ganarme 3 campeonatos nacionales. Ganamos uno el año 90, corriendo con don Hugo Cardemil, que ha sido mi gran compañero y amigo. Primer lugar el año 91, segundo el año 92, y primero el año 1993. Es un record. Después he tenido la suerte de salir segundo, con don Hugo, tercero, representando a Los Ángeles con Eugenio Navarrete, corriendo por el criadero Los Petronquines, el 2009. Así que hay hartos logros. El primero que tuve en el rodeo fue el 77, que llegué con 16 años a Rancagua, y me dieron un premio al mejor jinete joven participante del campeonato nacional, y de ahí han sido muy pocos los años en que no he llegado a Rancagua, yo diría que casi todos, salvo 1 o 2 años por cosas circunstanciales”, explicó.

Este año, dijo tener la suerte de correr por un gran criadero de la sexta región, y a esta altura tienen 3 parejas completas listas para los clasificatorios, calificando la temporada como excelente.

“Son sentimientos bien distintos. El primer campeonato que nos ganamos –nunca digo que gané, porque esto es en pareja, se gana de a dos- con Don Hugo fue especial, una alegría tremenda. Es lo que todo jinete sueña con ser campeón de Chile. Son pocos los que tienen la oportunidad de lograrlo. Es una alegría tan grande que uno no lo logra dimensionar, porque es tanta la euforia, que en el segundo campeonato, el año siguiente, ahí le tomé el peso de lo que significa”, sentenció.

De todos modos, quiso enviar un mensaje, un consejo a todos aquellos jóvenes que están partiendo en el mundo del rodeo, o que llevan pocos años en la actividad.

“Paciencia y perseverancia. En esto hay que ser muy disciplinado, porque si bien –antiguamente- el rodeo era una fiesta, y el que en estos años lo considere así no llega a ninguna parte. El rodeo es una disciplina absoluta, y el corredor es un atleta, tanto jinete como caballo. Además, deben, los más jóvenes, escuchar a aquellos que tienen más experiencia, porque algunos creen que las saben todas, pero no es así. Hay que aprender a escuchar”, remarcó el experimentado jinete.

La clave del éxito de Astaburuaga, está en practicar la paciencia y la perseverancia. La dedicación y disciplina también han sido importantes.

JOSELO, EL LÍDER FAMILIAR

Tiene una familia pequeña, pero donde sobra afecto entre sí. Su señora, Viviana Vila, la reconoce como una gran mujer. Su hijo Francisco Astaburuaga, es ingeniero comercial, está casado y tiene dos hijos. Su hija menor se llama María José Astaburuaga, casada también, con un bebé de 6 meses, y esperando otro más, por lo que dice tener “3 nietos y medio”.

“A los hijos uno los educa, y a los nietos los mal cría. Es distinta la manera de disfrutar a los nietos. Ya van al rodeo, mi nieto mayor, Francisquito (4 años), es fanático, anda topeando, yo creo que ese niño –al igual que yo- va a debutar a los 7 años”, cerró José Astaburuaga.


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