lee nuestro papel digital

Desarrollo

Estudio ratifica las propiedades y el valor de la miel de apicultores vecinos a predios forestales

De acuerdo al Sistema de Información Pecuaria del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en septiembre del 2020 se registró a 8.777 apicultores, cifra que se incrementó en un 12,4% respecto del 2019.


 Por Claudia Robles

APICOLA

En el país, la actividad apícola es sostenida mayoritariamente por pequeños apicultores. Por ello,  con la finalidad de contribuir y fomentar la actividad apícola que se desarrolla cercana a predios forestales, en el segundo semestre del 2020, CMPC solicitó a la Facultad de Agronomía  e Ingeniería Forestal de la  Pontificia Universidad Católica (PUC) iniciar un estudio para conocer las características de la miel e indagar sobre la posible presencia de plaguicidas en los productos apícolas.  De tal manera que recientemente se entregó los resultados del estudio preliminar a los apicultores de las regiones del Biobío y La Araucanía que participaron en la investigación.

Además de los plaguicidas, hay también otros factores ambientales (cambio climático) y biológicos, como la varroa (ácaro) y el Loque americano (bacteria), que amenazan en forma permanente a los apicultores. Por ello, en la primera etapa del estudio se trabajó  en revisar la documentación científica disponible en el mundo, además de analizar – en una segunda etapa –  las colmenas en predios vecinos de  CMPC en las regiones del Biobío y La Araucanía; y, poder saber si el manejo sanitario forestal repercute en los apiarios de comunidades aledañas.

En la revisión del estado de arte a nivel mundial sobre la afectación de plaguicidas en apiarios, el equipo de la PUC, liderado por Rodrigo Figueroa, decano de la Facultad de Agronomía  e Ingeniería Forestal,  concluyeron que a nivel mundial existía muy poca información en efecto de químicos sobre las abejas e incluso, de los pocos (4) trabajos publicados,  ninguno de ellos se realizó con experimentación de campo sino de laboratorio; y, que esa información es poco extrapolable a la realidad nacional, haciéndose muy necesaria investigación en condiciones forestales sobre el uso de los principales herbicidas, para dilucidar su posible impacto sobre las abejas.

“En una segunda línea investigativa buscamos residuos de herbicidas en la producción de miel de vecinos de predios forestales, con distintas composiciones vegetacionales en sus cercanías, en un radio de 3 km, sin detectarse en mieles residuos de ninguno de los herbicidas comúnmente usados en operaciones forestales. En tanto, las abejas revisadas en distintos períodos, estaban sanas de las principales enfermedades”, acotó el decano Rodrigo Figueroa.

“Observamos y comprobamos que los apicultores, sujetos del estudio,  realizan un buen manejo sanitario de las colmenas, manteniéndose controlado el ácaro parásito (Varroa). El apicultor pequeño, mediano o grande tiene muy claro la importancia de la sanidad de sus colmenares, y eso los ha llevado a estar capacitándose de manera permanente”, señaló Rodrigo Figueroa.

Jean Pierre Lasserre, Gerente de Tecnología y Planificación, de CMPC, recordó que la compañía en forma periódica realiza estudios de sustentabilidad operacional. “En el manejo de plantaciones se usan herbicidas, la mayoría con etiqueta verde para el control de malezas, entre dos a tres veces  cada 15 o 20 años.  Hemos estudiado por más de 3 años cómo se comportan los herbicidas en nuestros diferentes tipos de suelo, lo que nos ha permitido  determinar las condiciones más favorables de su uso para las distintas situaciones de suelo y clima. Nuestra compañía, junto con impulsar esta investigación liderada por la PUC, este año también implementó un programa especial para el control de malezas en zonas de influencia apícola, esto, con la idea de generar una mayor oferta de flor melífera”.

MULTIFLORAL, LA MIEL QUE PREDOMINA EN PREDIOS CERCANOS A FORESTALES

Un total de 11 muestras de diez apicultores, ubicados entre el Biobío y La Araucanía,  participaron del estudio que desarrolló el equipo de la Facultad de Agronomía e Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica, conformado por el decano Rodrigo Figueroa y los académicos Gloria Montenegro, Gabriela Cordovez,   Gabriel Núñez y Ady Giordano de la Facultad de Química y de Farmacia de la PUC.

El estudio de la PUC entregó la característica de la miel de los apicultores, quienes obtuvieron un informe del origen botánico y del grado de actividad antibiótica de sus mieles. Es así como además recibieron  por medio de una ceremonia realizada en la Hacienda Rucamanqui, en Huépil,  sus diplomas de participación en esta investigación realizada por la Pontificia Universidad Católica de Chile.

En representación de los apicultores que participaron en el estudio,  Sonia Mosquera apicultora de la comuna Tucapel, destacó la relevancia que tiene para el rubro contar con investigaciones con una bajada local. “Estamos muy agradecidos con CMPC por haber propiciado una investigación, la que nos permitió chequear la composición, características y sanidad de nuestros apiarios. Además recibimos un informe de la PUC que da cuenta del origen botánico de nuestra producción y lo mejor que comprueba las propiedades antibióticas de las mieles, lo que nos da un plus  en el mercado de la miel”.

La investigación que se centró en  determinar la sanidad de los apiarios, también corroboró las propiedades antibacteriales y las características y composición de la miel producida por vecinos de predios de CPMC. Es así como se ratificó la característica multifloral de la miel en base a flora nativa y no nativa, en la que predominan las siguientes especies como, Peumo (Crytocarya alba), Arrayán (Luma apiculata), Patagua (Myrceugenia exssuca), Quillay (Quillaja saponaria)  y Corontillo (Escallonia pulverulenta).

Gloria Montenegro, académica de la PUC, explicó la importancia del estudio y contó sobre las futuras acciones que generarán junto a CMPC. “Existe un enorme potencial de mejorar el valor comercial de los productos apícolas, y apoyar a estos apicultores en su emprendimiento para que puedan asociarse y lograr una diferenciación en la calidad de sus productos y que puedan optar a comercializarlos en mercados no solo nacionales, sino internacionales. Lo anterior ya es una realidad en otras zonas apícolas de nuestro país y ya se están exportando mieles con el sello APF (Active Patagonia Factor), desarrollado por la PUC, y que indica el grado de actividad antibiótica que posee una miel”.


  • Compartir:
lee nuestra edición impresa
etiquetas
apicultoresCMPCmiel multifloralpredios forestales
NEWSLETTER

opinión

lo más leído

NEWSLETTER
logo-ediciones-anterioes