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La desconocida historia de los Ábrigo: familia angelina que fabrica sombreros desde la Guerra del Pacífico

Daniela Ábrigo conversó con Diario La Tribuna, y relató parte de esta historia de tradición de cinco generaciones, y que comienza en el siglo XIX


 Por Cristian Salazar

SOMBREROS 2

En la ciudad de Los Ángeles son muchas las historias que se esconden en los recuerdos de las familias, y que al momento de salir a la luz nos entregan datos muchas veces interesantes, conmovedores, ejemplos de superación y perseverancia, pero en este caso en particular, datos históricos de una familia radicada en Los Ángeles con una tradición que data del siglo XIX, y que a pesar de los años, ha sobrepasado cinco generaciones con la creación de sombreros. Un accesorio fundamental antiguamente para vendedores ambulantes como el de mote, o para hombres y mujeres del campo pues este elemento formaba parte fundamental de sus labores diarias para resguardarse del sol en medio de sus faenas, o incluso en la vestimenta típica de nuestro país donde un huaso sin chupalla simplemente es impensado.

Originarios de la comuna de Curicó, pero radicados en Los Ángeles desde la década de los 90, la familia Ábrigo ha dedicado gran parte de su historia a la creación de sombreros por más de 100 años, donde padres han traspasado sus conocimientos y técnicas de creación a las futuras generaciones, dejando su tierra natal y trasladándose a la capital provincial del Biobío maravillados por las belleza del sur de Chile, del cual sólo podían disfrutar en uno que otro viaje cada vez que venían a vender sus sombreros, o sus clientes lo solicitaban. Esta es su historia.

LOS ÁBRIGO: TRADICIÓN SOMBRERERA

Para conocer esta historia Diario La Tribuna conversó con Daniela Ábrigo quien profundizó en la historia de su familia, y que se remonta a la Guerra del Pacífico, conflicto bélico que se registró entre los años 1879 y 1883, en donde nuestro país enfrentó a Perú y Bolivia. En esos años, uno de los tatarabuelos de Daniela comenzó con una actividad que hasta el día de hoy se mantiene. Daniela nos comentó que “esta tradición viene de la Guerra del Pacífico, donde la bisabuela de mi papá y el bisabuelo de mi papá, que eran un matrimonio, eran los que le hacían las boinas en ese tiempo a los soldados para la guerra. Ya de ahí empezó la moda de los sombreros, transformarlos de otra manera, y de ahí parte esta tradición, que ha ido de generación en generación” comentó. Daniela Ábrigo nos relató además que con el paso del tiempo, y así como muchas cosas, los sombreros también han sufrido modificaciones, donde nos comentó que “por ejemplo antiguamente eran unas copas muy altas, era otro tipo de formas de copa, y ahora el sombrero viene siendo copa ocho y alas un poco más largas, y antiguamente eran sombreros más cónicos y alas más cortas, y así van cambiando. Antes las cintas eran con cordones y con rococó, pero ahora se usan las cintas trenzadas las más modernas, o las de género”. En la misma línea, Daniela recuerda los primeros años donde comenzó a adquirir los primeros pasos en el arte y confección de sombreros, donde relata que “mi papá nos enseñaba todo, él nos iba enseñando las herramientas, para qué servían, coser y adornar el sombrero. Nosotros somos de Curicó, y mi papá después con el tiempo se vino a Parral a trabajar, después cuando estaba más joven salía a los rodeos hacia el sur con mi abuelo, ya que a él le gustaba mucho Los Ángeles, y también los clientes también lo pedían, así que se vino a Los Ángeles a vivir. Nosotros nacimos en Curicó, y yo tenía cuatro años cuando nos vivimos a vivir acá”, recordó con nostalgia.

Daniela nos comenta que ella junto a Pedro Navarrete son quienes actualmente están a cargo de este pequeño, pero histórico local llamado “Sombrerería El Arriero”, ubicado en pleno centro de Los Ángeles, en los locales artesanales de la avenida Ricardo Vicuña, entre calles Colón y Almagro, de nuestra ciudad. Finalmente Daniela Ábrigo nos relata que con el paso del tiempo esta tradición se ha ido perdiendo, donde ya no se utiliza tanto el sombrero de huaso, siendo reemplazado por modelos más actuales, pero que de todas formas esta familia sigue realizando trabajos a pedido y personalizados en sombreros tan diversos en materiales como de paño (lana de oveja prensada) o pelo de conejo, para mantener esta historia que ha perdurado por más de 140 años, cuando el primer Ábrigo junto a su esposa, sin querer, dieron inicio a una historia que ha traspasado generaciones, y marcando el sello de una familia que hoy entrega en Los Ángeles una parte de su pasión a través de las creaciones.

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