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Yumbel: reforestación de Quillay potencia producción mielífera de Biobío

En Biobío, apicultores locales ya trasladaron sus primeras colmenas a 140 hectáreas de quillay a un predio ubicado en la comuna de Yumbel como parte de la tercera temporada del programa apicultura comunitaria


 Por Claudia Robles

miel

Con la llegada de diciembre se produjo el traslado de las primeras colmenas que serán parte de la tercera temporada del programa “Apicultura Comunitaria: compartiendo la mejor energía de nuestros bosques”. La iniciativa nace como un piloto en el año 2018 por parte de la empresa Colbún, en el marco de su plan de reforestación de especies nativas y bosques nativos que cuenta la compañía y que se extiende en varias comunas del país (8), con una superficie total cercana a las 400 hectáreas.

Una de ellas está en la comuna de Yumbel, Región del Biobío, donde se encuentra el predio El Corderito, considerada la reforestación de quillay más grande de Chile, con 140 hectáreas de esta especie nativa, las que además están acompañadas de otras como el roble, laurel y el maitén.

“Nos sumamos a este proyecto pensando a mediano plazo, por las ventajas que tiene este predio para la producción de miel y la apicultura local. Es una tremenda oportunidad para potenciar nuestra actividad y obtener incluso miel de tipo monofloral por la gran cantidad de quillay que posee”, aseguró Leonardo Guíñez, presidente de la Cooperativa Apicultora Coasba, que reúne a 47 socios directos y otros 30 indirectos en la Región del Biobío.

A partir de la temporada 2019-2020, Coasba es parte de una alianza que integra el programa a la que se sumó, además, la Universidad de Concepción y la ONG Ecopartnersbank, y cuyo objetivo es realizar estudios botánicos, floración, capacidad de carga, y otros servicios ecosistémicos que estos bosques nativos pueden entregar.

LOGROS Y DESAFÍOS

El programa Apicultura Comunitaria durante este 2020 fue reconocido en el “Concurso Buenas Prácticas” de Generadoras Chile como uno de los tres mejores proyectos asociados a la sustentabilidad, debido a su contribución socio-ambiental.

En estas primeras dos temporadas del programa un total de 80 apicultores se han visto beneficiados con el acceso a estos bosques y plantaciones nativas; se ha podido aumentar la biodiversidad de flora y fauna; se ha contribuido a la polinización en estos territorios; además de obtener, ya en su segunda versión, miel de tipo monofloral.

Los estudios realizados por la Universidad de Concepción han consistido en el análisis de las condiciones ecosistémicas del predio y en favorecer factores que potencien la producción de este tipo de miel.

“Hemos desarrollado actividades como la supervisión en la alimentación de las abejas de forma natural, el control sanitario de enfermedades, la prevención de la varroa, y directamente, el análisis palinológico y fisicoquímico de la miel además de construir la palinoteca con los botones florales del ecosistema. El que exista este predio para la investigación y desarrollo de este tipo de mieles diferenciadas es una gran contribución para la apicultura regional“, detalló el Dr. Mauricio Rondanelli Reyes, jefe del Laboratorio de Palinología y Ecología Vegetal de la Universidad de Concepción, Campus Los Ángeles.

Desde Colbún, aseguraron que junto a la reforestación de especies nativas quisieron abrir además estos espacios a los apicultores locales con el fin de aprovechar este recurso forestal para la producción de miel. “La idea era en un par de años, con el avance de la floración del predio que actualmente solo llega al 8%, llegar a producir esta miel monofloral, es decir, miel de un % mayoritario de un solo tipo de floración y que es muy apetecida en los mercados gourmet por sus atributos diferenciadores. Para nuestra sorpresa y alegría ya en la segunda temporada se logró obtener miel monofloral lo que es un gran logro de este trabajo asociativo”, explicó Daniel Gordon, gerente de Medio Ambiente de la empresa Colbún.

CON MIRAS AL FUTURO

“La cosecha pasada tuvimos solo 60 cajones en el predio y nos sorprendimos logrando poco más de 500 kilos de este tipo de miel monofloral, lo que nos tiene muy contentos y esperanzados para el futuro”, agregó Leonardo Guíñez, de Coasba.

Se estima que con el predio en plena floración (5 años más) se podría albergar más de 13.000 colmenas durante la temporada de floración de quillay (diciembre a febrero).

Actualmente, la primera cosecha obtenida la temporada pasada está siendo distribuida como regalos corporativos en una presentación que incluye una etiqueta con código QR, cuya lectura lleva a un video resumen del programa que muestra el desarrollo y trabajo colaborativo del proyecto, agregándole valor diferenciador a esta producción de miel monofloral que nace en la Región del Biobío.

La Cooperativa Coasba durante este año logró exportar miel polifloral a Emiratos Árabes, por lo que la cosecha monofloral que pudiera obtenerse en el predio El Corderito (Yumbel) durante esta temporada, se pretende exportar también a dicho mercado extranjero, lo que elevaría hasta en un 50% el valor de la miel y aumentaría así los dividendos para este grupo de apicultores locales.

Finalmente, destaca que este año se suma al programa Apicultura Comunitaria apicultores de Cochamó, en donde podrán utilizar los bosques nativos presente en las instalaciones de la Central Canutillar.

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