lee nuestro papel digital

Fondo de Medios

Lucrecia Manquel: La tejedora  pehuenche que proyecta su oficio desde la cordillera al mundo

Aprendió mirando a su madre, quien también es heredera de un oficio familiar. Por generaciones han compartido no solo la lengua materna sino que también los saberes, expresó la emprendedora que vive en la comunidad de Ralco Lepoy, donde actualmente junto a un grupo de mujeres recibe capacitación por parte de Prodemu.


 Por Claudia Robles

EMPRENDEDORA Lucrecia Manquel

´Lo que más me gusta tejer son las polainas, el trarilonko, el trariwe y los centros de mesa´´, relata la emprendedora Lucrecia Manquel Huenchucan,, quien aprendió el oficio desde muy pequeña, mirando a su madre, Francisca, quien a su vez, heredó el conocimiento de  su madre, Rosa Clara Paine. Tres mujeres unidas en la creación y en el rescate de las tradiciones.

´´Mi mamá sigue tejiendo. Ella se dedica a hacer productos grandes como frazadas y mantas  (…) Yo no conocí a mi abuela, ella falleció cuando yo todavía ni nacía pero mi abuela le enseñó a tejer a mi madre´´ manifiesta con orgullo Lucrecia, mientras comenta que en estos últimos meses ha participado de capacitaciones junto a otras mujeres de la comunidad para así mejorar la técnica del textil.

En ese sentido, destaca que reciben distintas capacitaciones para mejorar cada uno de los emprendimientos que mantienen la identidad del pueblo pehuenche: ´Acá estamos capacitándonos con Prodemu, nos queda el último año de capacitación. Nos enseñan cómo mejorar nuestros trabajos en fieltro. Nosotros trabajábamos en esa técnica pero con la capacitación mejoramos la forma de hacer nuestros productos. Ahora nos enseñan a aplicar técnicas para que las prendas sean más duraderas y lavables¨.

Con perseverancia se organiza junto a las demás emprendedoras, ´´y así vamos aprendiendo nuevas técnicas dentro del grupo. Las vamos ensayando (…) trabajamos desde hace seis años y estamos aprendiendo cosas que antes no conocíamos´´

Cabe indicar que, esta entrevista se desarrolló en el marco de una iniciativa financiada a través de un proyecto presentado al Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social Regionales, Provinciales y Comunales del Gobierno de Chile y del Consejo Regional, y tiene como objetivo ser un espacio que visibilice emprendimientos con innovación.

PRESERVAR LAS TRADICIONES

“Mis trabajos tienen historia, tienen conocimientos, tienen raíces. Cada pieza es única” relata Lucrecia, quien entrega  un mensaje a las nuevas generaciones:  “A los jóvenes decirles que lo más lindo e importante que nos está quedando de nuestros ancestros son los tejidos y nuestra lengua materna, el Chedugun y nuestro Kimun, que son nuestros saberes”.

Reconoce que es importante preservar las tradiciones y las enseñanzas: “Algunas personas dicen que la artesanía no es necesaria pero es un producto hecho con identidad y eso no se encuentra en cualquier lugar. Aquí se rescata la identidad de un territorio, de familias de la cordillera con productos que se han realizado por años, como herencia de nuestras abuelas” subraya, al resaltar el legado de artesanos tanto en lana como en madera y otras técnicas. “Son artesanías que nos han dejado como herencia. Todo lo que yo he aprendido también otros jóvenes lo puedan aprender. Yo lo aprendí de mi mamá y mi mamá de mi abuela”.

LOS INICIOS

Lucrecia y su familia desde siempre han vivido en la comuna de Alto Biobío, donde se potencia  la artesanía:  “Ahora en la comunidad de Ralco Lepoy se está levantando el trabajo de la artesanía, cosa que no se veía antes. La artesanía era muy poco valorada y ahora se ve que eso cambia. Se está valorando un poco más. Los productos que nosotros realizamos no los va a encontrar en otro lugar, considerando la identidad que se les entrega al momento de confeccionarlos. Nosotros trabajamos con la materia prima de acá. La lana es de acá mismo y ese es un valor agregado”.

En paralelo agrega que a la capacitación actual, se suma una anterior que le ha permitido, al igual que a las demás emprendedoras, acceder a nuevos conocimientos,  “mediante una capacitación a través del Fosis en el tema del vellón, para hacer fieltro y todo lo asociado”.

En el contexto de pandemia, agrega que realizaron ventas online y que participaron de una feria presencial cumpliendo  con las medidas sanitarias: “Sería importante llevar nuestros productos a otros lugares porque con el tema de la pandemia nos bajaron las ventas. Se mantienen pero son muy pocas. En mi caso particular estoy haciendo trabajos solo por encargo, a diferencia de lo que ocurrió el verano pasado, donde realizamos ferias en la Plaza de Ralco, donde vendimos algunos de nuestros productos”.


  • Compartir:
lee nuestra edición impresa
etiquetas
Emprendimientofondo de medios 2022tejedora
NEWSLETTER

opinión

lo más leído

NEWSLETTER
logo-ediciones-anterioes