Educación

Tras denuncias de violencia escolar: apoderadas piden medidas para evitar nuevos episodios en Los Ángeles

El caso involucra a dos alumnas del Colegio San Gabriel Arcángel que, según sus familias, fueron agredidas por un compañero. Diario La Tribuna entrevistó a ambas madres, quienes, además de manifestar su preocupación, confirmaron que recurrieron a Carabineros y aportaron documentación sobre las lesiones constatadas.

El hecho denunciado habría ocurrido durante el último recreo, fuera de una sala de clases del recinto educacional., Archivo La Tribuna
El hecho denunciado habría ocurrido durante el último recreo, fuera de una sala de clases del recinto educacional. / FUENTE: Archivo La Tribuna

Medidas efectivas para prevenir nuevos hechos de violencia escolar solicitaron dos apoderadas del Colegio San Gabriel Arcángel de Los Ángeles, tras denunciar que sus hijas fueron agredidas por un compañero el miércoles 19 de agosto, situación por la cual ambas recurrieron posteriormente a Carabineros.

El caso alcanzó difusión pública luego de una denuncia en TikTok. A partir de ese antecedente, Diario La Tribuna entrevistó a ambas madres, quienes relataron lo ocurrido y cuestionaron la respuesta entregada por el establecimiento.

MADRES RELATAN AGRESIÓN CONTRA DOS ALUMNAS

De acuerdo con los relatos de María Romero y Viaroska Rioseco, el hecho se produjo durante el último recreo, cuando sus hijas, ambas estudiantes de enseñanza básica, habrían sido agredidas por un compañero fuera de la sala de clases.

Romero explicó que la primera situación comenzó cuando el alumno dio pequeños golpes en la cabeza a su hija, quien le pidió que se detuviera. El incidente continuó momentos después y, según sostuvo, la niña quedó inmovilizada y sin poder pedir ayuda.

"Este niño la tomó del cuello, la tiró contra la pared y ella logró zafarse. Después fue de nuevo en contra de mi hija, la azotó otra vez contra la muralla y cargó sobre ella toda la fuerza de su cuerpo", relató Romero.

María Romero.

La compañera que intervino era la hija de Viaroska Rioseco. Según ambas madres, después de que la estudiante advirtiera que informaría lo ocurrido, el alumno se dirigió contra ella y también la habría sujetado del cuello y golpeado.

Rioseco sostuvo que este no sería el primer problema entre ambos compañeros. Según denunció, desde los primeros años de escolaridad habrían ocurrido golpes, daños a los útiles y otras situaciones que afectaron a su hija.

"Lo mío ya es de años. Más que maltrato, ha sido un hostigamiento de ese niño hacia mi hija desde kínder", aseguró.

Viaroska Rioseco.

ATENCIÓN MÉDICA Y DENUNCIAS ANTE CARABINEROS

Tras conocer lo ocurrido, ambas apoderadas iniciaron esa misma tarde gestiones ante el establecimiento. Cada una envió un correo electrónico para informar la situación y solicitar una respuesta, aunque afirmaron que no recibieron contestación durante esa jornada.

La falta de una comunicación inicial y su disconformidad con el proceder del colegio las llevaron, en momentos distintos, a recurrir a otras instituciones. La primera fue María Romero, quien trasladó a su hija al SAR Entre Ríos durante la noche del miércoles 19 de agosto.

Según el formulario de atención de urgencia compartido con Diario La Tribuna, la estudiante ingresó a las 20:44 horas y comenzó a ser atendida a las 21:27. El examen consignó enrojecimiento y dolor en la zona cervical, lesiones contusas en ambas rodillas y un aumento de volumen en la región occipital derecha. También indicó que la evaluación neurológica no detectó alteraciones.

Posteriormente, Romero acudió a la Primera Comisaría de Los Ángeles. El acta de declaración voluntaria entregada a este medio establece que la denuncia fue presentada a las 22:30 horas del mismo miércoles y que los antecedentes quedaron a disposición de la Fiscalía Local, a la espera de citación.

La apoderada cuestionó que estas diligencias debieran ser realizadas por la familia luego de comunicar el episodio al recinto educacional.

"Fui a la Primera Comisaría, pero hice todo yo porque el colegio no hizo nada", afirmó.

María Romero.

Cinco días después, Viaroska Rioseco efectuó, según su testimonio, una presentación contra el establecimiento en la Primera Comisaría de Los Ángeles, por una presunta vulneración de derechos de su hija. La constancia oficial compartida con Diario La Tribuna corresponde al parte N.º 431 y señala que los antecedentes quedaron vinculados al Tribunal de Familia, también a la espera de citación.

Ambas apoderadas manifestaron su intención de presentar los antecedentes ante la Superintendencia de Educación, con el objetivo de que el organismo fiscalizador revise el proceder del establecimiento.

PIDEN MEDIDAS QUE IMPIDAN NUEVOS EPISODIOS

Junto con las diligencias iniciadas, ambas apoderadas señalaron que su principal objetivo es obtener una respuesta efectiva del establecimiento que evite la repetición de situaciones similares y permita que sus hijas continúen asistiendo a clases con seguridad.

Rioseco sostuvo que los antecedentes acumulados desde kínder le impiden confiar en que las disposiciones temporales sean suficientes para resolver el problema.

"¿Qué me espera si les quedan tantos años juntos todavía? ¿Qué me hace pensar que no la va a volver a agredir? Ese es el temor que tengo como mamá", expresó.

Viaroska Rioseco.

Romero, por su parte, planteó que las determinaciones adoptadas deberían tener un alcance mayor, especialmente después de que las familias conocieran otras situaciones atribuidas al mismo alumno tras la difusión pública del caso.

"Que realmente se haga justicia, no tan solo por mi hija, sino por todos los niños que han sido agredidos. Ellos minimizan y le bajan el perfil a todo", señaló.

María Romero.

La entrevistada sostuvo que las decisiones conocidas hasta ahora no han entregado suficiente seguridad a quienes se han visto afectados.

"Que los castigos sean un poco más severos, para que realmente los agresores tengan miedo de hacer algo y no sean las víctimas las que tengan miedo de ir al colegio", afirmó.

María Romero.

Las gestiones impulsadas responden también, según explicaron, a las consecuencias observadas en sus hijas: ambas temieron volver a clases. Además, una presentó dolor cervical y la otra falta de apetito y dificultades para dormir. Por ello, esperan una respuesta que les permita continuar su escolaridad con seguridad.

COLEGIO AFIRMA QUE ACTIVÓ SUS PROTOCOLOS

Diario La Tribuna contactó al Colegio San Gabriel Arcángel para solicitar su versión. Desde el recinto indicaron que no entregarían nuevos pronunciamientos y que remitirían al medio la información comunicada internamente a los apoderados. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota, la institución no había concretado el envío anunciado.

En paralelo, Diario La Tribuna revisó la página web del recinto, donde se encuentra publicado un comunicado fechado el 21 de agosto y firmado por su director, Max Álvaro Rodríguez Jara. El texto sostiene que las decisiones se basaron en antecedentes recopilados mediante canales formales, aunque no detalla las acciones ejecutadas.

"Desde el momento en que se tomó conocimiento de la situación, el colegio activó inmediatamente los procedimientos establecidos en nuestro Reglamento Interno de Convivencia Escolar, asegurando el debido proceso, confidencialidad y la protección integral de los derechos de todos los involucrados", señala la declaración.

Colegio San Gabriel.




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