lee nuestro papel digital

Editorial

Mano dura urgente


 Por La Tribuna

Un lunes negro tuvo el país a causa del terrorismo y la delincuencia desatada. En el sur de Chile dos atentados; en el norte la amenaza del narcotráfico y en el centro, balaceras, portonazos y encerronas en autopistas. 

Eran alrededor de las 4 de la madrugada del lunes, cuando grupos armados perpetraron un doble atentado en la región de la Araucanía.  El primero en Curacautín donde atacaron un aeródromo y quemaron tres avionetas.  Un par de horas después, en Pillalelbun, en la zona rural de Lautaro, otro grupo armado atacó un campo agrícola. Los sujetos quemaron una casa y maquinaria.

Comenzamos el día y las noticias nos muestran otro hecho escabroso, ocurrido a última hora del domingo, en uno de los túneles de la Costanera Norte.  En el lugar, al menos ocho sujetos trataron de detener a los vehículos en un intento de encerrona que quedó registrado en un video que fue ampliamente difundido, ayer lunes.   En el registro se ve el dramático relato de una familia que intenta salir del lugar, tratando el padre de calmar a sus hijos que transmiten con miedo lo que observan a la distancia. En el registro, uno de los niños alerta “¡están asaltando!” para luego suplicar “¡vámonos!” El papá le responde “si nos vamos, tranquilo”, ante lo cual el niño contesta “me da miedo que nos asalten (…) se están acercando papi, llama a la policía”. En medio de esto se escuchan los llantos de un segundo menor, a los que se suma el segundo niño, diciendo: “Nos pueden matar (…) rápido llama a la policía, papi me quiero alejar de aquí, retrocede”. Después de unos segundo el padre contesta “mi amor, ya se fueron, ya se fueron”, terminando así la grabación.

Para rematar, está el peligro y la indefensión que afecta a los habitantes del norte de nuestro país, debido a la banda de narcotraficantes venezolanos, denominados “Tren de Aragua”, que actúa en total impunidad incluso amenazando a fiscales y jueces, y avanzando rápidamente en todo Chile.

Sin duda, una situación sin precedentes que cada día mantiene angustiados a chilenos y chilenas, que claman por seguridad y el fin de la violencia.  Hace falta mano dura, y acciones concretas y rápidas de parte de un Estado, que hoy –al parecer- trabaja en otra línea de cara al plebiscito.

Ayer, mientras todo esto ocurría el presidente Gabriel Boric, participaba de un comité político fuera de la Moneda, en la comuna de San Miguel, actividad cuya única noticia conocida fue que se repartieron “calzones rotos”.

Estamos seguros que las políticas de Seguridad Ciudadana del actual gobierno son más profundas que esto, y es momento de darlas a conocer y poner en acción.  Ya que, así como el ex presidente Piñera fue ampliamente criticado por comer pizza en pleno estallido social.   Hoy, claramente la inconexión entre la contingencia y la actividad del Gobierno, nos tienen el mismo punto.  Donde lo único que ha cambiado es un alimento salado, por uno dulce.  Chile espera más que eso.


  • Compartir:
lee nuestra edición impresa
NEWSLETTER

opinión

lo más leído

NEWSLETTER
logo-ediciones-anterioes