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Editorial

Comercio local


 Por La Tribuna

El comercio del radio céntrico de Los Ángeles ha estado a expensas de la delincuencia desde un tiempo a esta parte. Los registros en circuitos cerrados de televisión de los establecimientos muestran cómo operan estas bandas organizadas, especialmente durante la noche.

Es que no se trata de un par de casos aislados, sino de una seguidilla de delitos perpetrados en el perímetro de calles Ercilla, Tucapel, Villagrán y la avenida Ricardo Vicuña, que provocan daños económicos significativos y que merman la confianza de los dueños de los recintos, generalmente pequeños y medianos empresarios de la zona. También son motivo de cuestionamiento para quienes concurren a esos locales como clientes.

De ahí la relevancia del trabajo empujado por la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de Los Ángeles que ha sumado a la municipalidad y a las fuerzas policiales para enfrentar de manera frontal este flagelo, a través de la implementación de una iniciativa pionera a nivel regional que apunta a mayores medidas de resguardo.

La iniciativa apunta a implementar un trabajo metódico entre las policías, la Dirección de Seguridad Municipal, el municipio angelino, los dueños de locales y trabajadores, todos los cuales levantarán un diagnóstico para determinar qué se está haciendo que llama la atención del delincuente.

Se trata de aplicar instrumentos para verificar, por ejemplo, si el locatario realiza acciones que ayudan al delincuente o si hay lugares que propician el delito. Por otro lado, un profesional revisará aspectos como si la calle está poco iluminada, cuáles son los delitos predominantes y los horarios de ocurrencia, entre otros aspectos.

Dicho diagnóstico dará origen a un plan de acción donde se consideran diversas medidas, algunas de las cuales podrían ser la mejoras de las luminarias y los letreros de ciertas calles, la presencia de árboles que propicien que los delincuentes se oculten, entre otros aspectos. También si hay detalles, como que el vendedor esté solo o que la vitrina obstruya la visual hacia afuera”.

En suma, se trata de es ponerse en el lugar del delincuente para percibir qué factores permiten que actúe en un lugar determinado.

De esta manera, se espera generar los cambios necesarios para prevenir y evitar el delito, volviendo a tener un centro comercial más seguro, no solo para los locatarios, sino que también para los clientes.

La emergencia sanitaria por el Covid-19 alteró los hábitos y costumbres, uno de los cuales tenía que ver con el horario de funcionamiento de los recintos comerciales. Sin embargo, ahora – especialmente en el tiempo de invierno – los locales y galerías comerciales cierran sus cortinas a las 18 horas.

Es necesario revitalizar el centro de la ciudad de Los Ángeles para que sea más dinámico, más atractivo y, especialmente, que sea más seguro para clientes y locatarios.

Aún se está a tiempo para recuperar un sector de la capital provincial que no solo es parte de su historia, sino que también es nuestra carta de bienvenida para todos quienes arriban a nuestra zona.


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