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Editorial

Paz para Chile, en sus rutas y ciudades


 Por La Tribuna

Tras casi una semana de movilización, que incluyo la amenaza de desabastecimiento, la angustia colectiva de personas que repletaron los servicentros para asegurar combustible además, de muchas horas de espera y largos tacos que sufrieron quienes se trasladan habitualmente de una comunas a otra, finalmente –el pasado sábado- los camioneros, paralizados en distintas rutas del país, llegaron a un acuerdo con el Gobierno para deponer el paro.
El punto neurálgico de la movilización, o también llamado punto cero, fue precisamente el sector Duqueco en la provincia de Biobío. Mientras, que las negociaciones tuvieron como escenario la delegación provincial de Biobío. Al lugar, llegó el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve quien acompañado de las delegadas, regional y provincial, firmó una serie de compromisos para –en definitiva- proteger y resguardar a quienes día a día desarrollan sus labores, por las rutas del país.
El acuerdo incluye aumento de capacidades policiales, equipamiento y seguridad en las regiones del Biobío y La Araucanía, así como en las rutas 5 Sur y 160, además, de una serie de garantías si es son víctimas de hechos violentos, como son seguros, plan de reparación, pensión de gracia para la viuda en caso de fallecimiento del trabajadores, entre otras garantías, que responden a la situación actual a la que se ven enfrentados cada vez que circulan por las rutas del país.
Asimismo, el Gobierno tramitará en el Congreso Nacional una reforma constitucional para crear un Estado de Protección y resguardo de vías y rutas, con el fin de garantizar las seguridades y libre tránsito. A lo que se sumó, fuera de acuerdo, que no presentará querellas contra transportistas que bloquearon las rutas.
Sin duda, un momento amargo y complejo que tiene dos aristas, por un lado, los camioneros que no pueden desarrollar su labor tranquilos, producto de la escalada de violencia de los últimos años, y por otro lado, los ciudadanos que se ven afectados por las movilizaciones y sus efectos en el diario vivir. Todos y todas victimas finales de un problema de Seguridad que se está saliendo de las manos, y que esperamos con las medidas mencionadas vaya en descenso. No queremos que ninguno de ellos, los camioneros, tenga que recurrir a los seguros antes mencionados, tampoco queremos a ninguna viuda más. Paz para Chile, en sus rutas y ciudades.

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