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Editorial

Consejeros regionales


 Por La Tribuna

En marzo de 2022, el nuevo Consejo Regional de gobierno del Biobío que asumirá sus funciones para los próximos cuatro años tendrá un aumento en sus integrantes que, sin embargo, no corrige la profunda inequidad en su composición.

Es que el nuevo Consejo Regional tendrá seis representantes de la provincia de Biobío y otros cuatro son de la provincia de Arauco, todos los cuales se eligen en los comicios de este domingo. Sin embargo, la provincia de Concepción tendrá 18 consejeros regionales. Ni siquiera sumando a los consejeros de Biobío y Arauco se puede equiparar el poderío de la capital penquista.

Esto deja de manifiesto que los necesarios contrapesos en este órgano colegiado – que debe decidir las partidas presupuestarias al territorio regional-, simplemente no existen y está el riesgo siempre latente que la pesada aplanadora de Concepción nos deje solo con las migajas a la hora de repartir la torta.

Aunque el gobernador regional Rodrigo Díaz se ha apresurado en asegurar que, al menos desde el punto de vista de la inversión para la provincia de Biobío, se aumentará de un 22% del presupuesto regional a un 35%, hay que esperar que las cifras avalen dicho compromiso.

Hasta marzo de 2018, la sumatoria de los consejeros regionales de Biobío, Arauco y Ñuble igualaba a la de sus pares de la provincia de Concepción, la escisión de Ñuble para ser región generó un profundo desequilibrio en el referido cuerpo colegiado.

Es que antes era habitual que los representantes de las tres provincias – más allá de las naturales diferencias políticas – se aliaran para contrarrestar las pretensiones de la capital regional, más aún cuando se trataba de iniciativas de alto impacto.

Lo más complicado es que en estos cuatro años, salvo subir la cantidad de cores pero para todas las provincias del Biobío a raíz del aumento poblacional en la región, no se ha escuchado de alguna iniciativa que corrija esa situación y mejore la representatividad de Arauco y Biobío.

Si bien se entiende que la premisa es que los consejeros regionales son elegidos en función de la cantidad de habitantes del territorio que representan, es necesario entender también que se corre el riesgo que las asimetrías entre los territorios se trasunten en un perjuicio para aquellas con menor población.

Con todos los avances ocurridos en el último tiempo en materia de regionalización, descentralización y desconcentración del poder, es fundamental dar pasos también para subsanar estos asuntos de representatividad que son fundamentales para generar condiciones de mayor equidad en el territorio, de tal manera que el progreso y desarrollo alcancen a todos.

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