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Editorial

Medio Mundial del Medio Ambiente


 Por La Tribuna

El daño que le hemos hecho a nuestro medio ambiente es tan evidente y notorio, que una situación que debiera ser normal ahora es observada como fenómeno inusual. Nos referimos a las lluvias de la semana pasada, que ocasionaron que las populares cascadas de los Saltos del Laja volvieran a mostrarse en todo su esplendor.

El volumen de agua exhibió el vigor de antaño, aquel que maravilló a los pueblos coyunches que habitaron en su entorno, el mismo que impactó a aquellos conquistadores españoles cuando incursionaron por este territorio y que, en la actualidad, tienen convertido ese lugar en un punto de referencia obligado para la actividad turística nacional e internacional.

Sin embargo, hace a lo menos un par de décadas que desde noviembre hasta las primeras lluvias del otoño, los Saltos del Laja presentan un muy esmirriado panorama, un remedo de aquellas caídas de agua que parecen ser casi como una novedad en la época de precipitaciones.

Es la demostración más palpable de cómo se ha castigado a nuestro planeta a consecuencia de las sequías –cada vez más extensas y prolongadas– y la intensiva sobreexplotación del recurso. Lo propio se observa en los casquetes polares, que cada vez se funden con mayor rapidez, causando que el nivel del mar suba cada año, al igual que la temperatura global. Las barreras de coral están cediendo cada vez más con consecuencias insospechadas para todo el planeta.

Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes: lluvias muy intensas que se concentran en pocas horas, nevazones nunca antes vistas, zonas costeras azotadas por marejadas inéditas y gigantescas.

El grave problema de salud mundial desencadenado por el virus SARS-CoV-2 podría volver a repetirse si seguimos destruyendo ecosistemas y no frenamos el cambio climático, pues, según afirma drásticamente la ONU, es, sin duda, un factor de riesgo fundamental para nuestra salud.

Precisamente, la reciente celebración del Día Mundial del Medioambiente se centró en la restauración de ecosistemas. En 2021, Naciones Unidas resaltó este hecho con el lema “Reimagina, recrea, restaura”. Según la organización, “restaurar los ecosistemas significa prevenir, detener y revertir este daño, pasar de explotar la naturaleza a curarla”.

Para ello, y precisamente con motivo de esta efeméride, arrancará el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas (2021-2030), una misión global para revivir miles de millones de hectáreas, desde bosques hasta tierras de cultivo, desde la cima de las montañas hasta las profundidades del mar. “Solo con ecosistemas saludables podemos mejorar los medios de vida de las personas, contrarrestar el cambio climático y detener el colapso de la biodiversidad”, ha destacado la ONU en su página web.

Después de la crisis del coronavirus, los países afectados retomarán poco a poco las rutinas productivas con un aprendizaje extra, el adquirido por todas las sociedades por medio del experimento masivo que ha implicado el frenazo de industrias y economías en todo el mundo. Aunque los patrones de consumo han variado y las emisiones se han reducido en este período tan excepcional, frenar la pandemia del coronavirus no será suficiente para detener el calentamiento global, pero sí una confirmación de la emergencia de priorizar la sostenibilidad para garantizar la supervivencia del planeta que nos acoge y, en consecuencia, de la especie humana.

Especial Coronavirus

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