suscríbete al boletín diario

Editorial

Brote en el hospital


 Por La Tribuna

Estamos viviendo, quizás, los días más aciagos de la pandemia del Covid-19 en la provincia de Biobío. El brote en el complejo asistencial “Dr. Víctor Ríos Ruiz” de Los Ángeles, cuyo origen ciertamente que debe ser investigado con acuciosidad, suma 68 casos confirmados entre funcionarios, pacientes y sus familiares. Otras 260 personas han entrado en la categoría de contactos estrechos por lo que, debido al alto riesgo que estén contagiadas, deben permanecer en cuarentena.

El episodio se produce justo cuando la cantidad de afectados crece cada día hasta promediar medio centenar de casos diarios en Los Ángeles que, en la actualidad, es una de las tres urbes a nivel nacional con mayor número de activos.

Esas cifras fueron las que obligaron a las autoridades del Ministerio de Salud a decretar la mayor medida restrictiva que se puede implementar: la cuarentena total que partió el lunes último con la esperanza que así se consiga retroceder el nivel de contagios.

La información del brote ha sido confirmada recién en la jornada de ayer por los personeros de salud en la región del Biobío, pese a que el diario La Tribuna manejaba información fidedigna de esta situación desde la noche del sábado cuando llegaron los primeros reportes de altas administrativas durante la tarde hasta la madrugada, situación absolutamente inusual.

Los contagios que afectan al principal centro de referencia de Salud en la provincia, el que concentra el grueso de la capacidad de atención sanitaria de la más diversa naturaleza y que desde iniciado el contagio, ha extremado sus recursos humanos y materiales para abordar la crisis sanitaria por el coronavirus.

En gran medida, y aunque el sistema sanitario es parte de una red integrada a nivel nacional, ciertamente que nuestra capacidad de respuesta más inmediata frente a la emergencia está dada por la operatividad del recinto asistencial de la avenida Ricardo Vicuña.

De ahí que el episodio del contagio masivo levanta la razonable inquietud sobre cómo se enfrentará esta contingencia, habida cuenta que justo estamos en una espiral ascendente de contagios que no sabemos en qué momento comenzará a ceder.

Y, por otro lado, este reciente brote – ya sea por los contagiados y contactos estrechos – no solo deja fuera de sus funciones a un número importante de funcionarios, sino que obliga a quienes permanecen en sus puestos de trabajo a redoblar sus esfuerzos para seguir atendiendo a ese creciente número de enfermos que requiere de sus cuidados, no solo por las consecuencias del Covid-19. Son estos mismos funcionarios los que han debido lidiar en la primera línea con esta enfermedad muchas veces impredecible, la misma que ha dejado una estela de víctimas y pacientes graves.

Estamos viviendo, quizás, los momentos más aciagos de la pandemia del Covid-19. Por eso, en esta coyuntura tan extraordinariamente difícil para todos los biobenses, escenario para el que nadie estaba preparado, el llamado es a cumplir las medidas más que nunca. No hay otra forma ni la habrá para revertir este tiempo tan complejo.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes