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Editorial

El Minsal debe tener mayor criterio

La respuesta escueta e incompleta del Servicio de Salud Biobío para enfrentar la preocupación de la municipalidad no deja tranquila ni a la comunidad ni mucho menos a los posibles 600 trabajadores que podrían perder su fuente laboral si llegan a castigarse los dineros.


 Por La Tribuna

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El día de ayer, conocimos la noticia acerca de la reducción de más de 2.800 millones de pesos que podría dejar de recibir la municipalidad de Los Ángeles, y que está destinada a la salud rural de la capital provincial.

Las razones que se esgrimen pueden ser razonables, pero sin embargo, la cantidad de personas que viven en las zonas rurales de la provincia son bastantes. No pueden decir que Santa Fe, Chacayal o El Peral son zonas urbanas. De partida están a kilómetros de la gran urbanización de la ciudad y en segundo son localidades que se dedican prácticamente a la agricultura en su totalidad. No cuadra.

Los más recelosos podrían pensar que esto tiene que ver con un tema más político que logístico, ya que la administración del municipio es contraria al pensamiento del gobierno. Puede ser.

Sin embargo, esto no toca a personas de uno u otro lado, afecta a miles. Pese a que en el Censo del 2002 se ha determinado que más de 25% de la comunidad vive en estas zonas, se sabe que actualmente la cifra es mayor. Todas ellas requieren de manera constante una atención de salud de calidad.

Por esto, la respuesta escueta del Servicio de Salud Biobío para enfrentar la preocupación de la municipalidad no deja tranquila ni a la comunidad ni mucho menos a los posibles 600 trabajadores que podrían perder su fuente laboral si llegan a castigarse los dineros.

Nada de malo tienen las actividades que desarrollan en la red asistencial de Biobío para las campañas. Ahí vemos a todas las autoridades desfilando y hablando maravillas de estos trabajos, pero para enfrentar con contenido las demandas que tiene la comunidad o que requieren de respuestas y activas, francamente están al debe.

Despedir a 600 personas por falta de recursos, se traduce en una peor atención de salud para las personas y eso no puede ser permitido.

El llamado es a los parlamentarios de la región, a quienes ostentan cargos de poder a que ejerzan toda la presión posible. No se puede tolerar esta acción. La ruralidad de la región Metropolitana es mucho más urbana que la que han determinado para estas zonas de Los Ángeles que están dejando fuera de los indicadores.

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