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Editorial

Robo de cables, un mal sin resolver

En los últimos años, este delito se ha cuadruplicado a nivel nacional y en nuestra provincia se nota. Cada vez que ocurre este tipo de hechos, comunas enteras o sectores rurales con gran cantidad de vecinos quedan totalmente a oscuras a veces por días. Se requiere de la fuerza de todos para combatir este delito, partiendo por una legislación más estricta.


 Por La Tribuna

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Se ha transformado en un pan de cada día, que miles de personas sufren de importantes cortes de energía eléctrica producto del acto delictual del robo de cables. Se trata de verdaderas mafias, que la mayoría de las veces, aprovechan la noche para cometer el ilícito.

 

Inmediatamente, la ciudadanía despierta y reacciona en las redes sociales, criticando a las empresas distribuidoras, que poco y nada pueden hacer para evitar este tipo de acciones.

 

Distinto es cuando las fallas se producen a raíz de errores de las empresas. Ahí deben responder.

 

Sin embargo, atacar los servicios básicos de un hogar, vulnera totalmente los derechos de las personas, por lo tanto, este tipo de delitos debería contemplar sanciones más duras y ejemplificadoras, ya que el daño puede incluir incluso la muerte de personas electrodependientes.

 

Estos son temas de interés que usted debe plantearle a sus candidatos al Parlamento. La delincuencia se ha diversificado en muchos rubros y las policías no pueden estar cuidando de punto fijo el tendido eléctrico, ya que descuidarían las acciones preventivas en los sectores poblados.

 

Lo que sí falta es una fiscalización aún más intensa en el mercado de la compra y venta de cobre, ya que con un trabajo de inteligencia, podría avanzarse para desbaratar estas bandas criminales.

 

Hoy el cobre ha comenzado a repuntar en las bolsas y eso a nivel interno también se refleja en un mayor interés de los delincuentes por sustraerlo.

 

A nivel local, hay que destacar que las empresas se han coordinado con Carabineros y dirigentes sociales para poder alertar rápidamente cuando se detecten interrupciones al sistema eléctrico, para intentar atacar el delito cuando está ocurriendo. No es fácil y para ello se requiere de la cooperación de todos.

 

En los últimos años, este delito se ha cuadruplicado a nivel nacional y en nuestra provincia se nota. Cada vez que ocurre este tipo de hechos, comunas enteras o sectores rurales con gran cantidad de vecinos quedan totalmente a oscuras a veces por días. Se requiere de la fuerza de todos para combatir este delito, partiendo por una legislación más estricta.

 

La labor de las policías, afortunadamente, tal como vimos ayer en La Tribuna, ha logrado combatir en parte este ilícito, pero se requiere de mayor fuerza legal, eso es un hecho.

 

 

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