lee nuestro papel digital

Editorial

El PC y la Nueva Mayoría: la olla a presión

Hoy está la opción de alcanzar el diálogo y el consenso entre los actores políticos de la NM y llevar eso al Parlamento o de lo contrario, están a tiempo de organizar su equipo futuro para enfrentar lo que queda de gobierno y por sobre todo, la carrera presidencial futura.


 Por La Tribuna

10-11-2016_21-37-381editorial.gif

Los últimos días para la nueva mayoría no han sido nada de fáciles. La ley de reajuste para el sector público, ha terminado por quebrar el bloque, mientras algunos luchan porque eso no sea así.

Sin embargo, lo ocurrido el día de ayer en el suspendido comité político de La Moneda, es preocupante, más aun cuando se comienza a preparar el terreno para la próxima elección presidencial y parlamentaria.

El vocero de gobierno intentó poner paños fríos a la situación, sosteniendo que la cancelación del encuentro era debido a que no hay propuestas específicas todavía sobre la mesa sobre el proyecto de reajuste y que están en una consulta con los partidos, con los parlamentarios y que las energías estaban ahí.

El Ejecutivo está dolido. Y lo peor es que es con su propio sector. Es difícil gobernar de esa manera.

Uno de los principales problemas, es que, tal como dice el ministro Valdés, no puede haber un incremento mayor. Y si se hace, sería sólo una medida populista que afectaría al resto de los proyectos del gobierno.

En otras editoriales, hemos comentado acerca de la incomodidad permanente de la democracia cristiana de formar parte de una coalición con los comunistas, pero en esta ocasión, es el propio PC el que aparentemente dejó de estar cómodo en la Nueva Mayoría. No se sienten dentro y no comparten los objetivos. Con ello, se evidencia un posible quiebre del bloque.

Tal como dice el título, hoy hay una olla a presión. Hoy está la opción de alcanzar el diálogo y el consenso entre los actores políticos de la NM y llevar eso al Parlamento o de lo contrario, están a tiempo de organizar su equipo futuro para enfrentar lo que queda de gobierno y por sobre todo, la carrera presidencial futura.

Sea cual sea el rumbo que emprenda el oficialismo, lo cierto es que el pacto electoral en la práctica no ha sido un equipo unido para trabajar y eso es consecuencia de las ideologías tan diversas que existen. Ya era difícil la relación entre el PS y el PPD o el PS y la DC, pero la presencia del PC nunca se ha sentido bienvenida, sólo se percibe que era por los votos.

 


  • Compartir:
lee nuestra edición impresa
NEWSLETTER

opinión

lo más leído

NEWSLETTER
logo-ediciones-anterioes