suscríbete al boletín diario

Editorial

Una sociedad en crisis

Para que Chile avance, crezca y se desarrolle, también debe fortalecer el respeto y la igualdad en todo nuestro quehacer. Tanto las políticas públicas, la justicia y el trato social de la comunidad, debe apuntar al respeto. Si eso no se logra, nos convertiremos en una sociedad sin espíritu.


 Por La Tribuna

11-05-2016_19-33-551editorial-1.gif

En el clima actual de nuestro país, se habla mucho del concepto de igualdad. Algo que ha sido manoseado, utilizado para hacer política y que ha perdido el sentido.

Ser iguales, pasa primeramente por respetarnos por la esencia de ser seres humanos. Sin importar la condición social, raza, sexo o religión, tenemos derecho a ser un aporte en nuestra sociedad.

Ser iguales pasa por reconocer en los otros, una pieza o eslabón más de la sociedad.

Actualmente el escenario social, político y judicial se encuentra cuestionado por los ciertos privilegios que parecen tener algunos, sólo por el hecho de ocupar un escaño social superior. Se percibe en la ciudadanía, que por esta razón acceden a beneficios, justicia a la medida o simplemente con el poder para pasar a transgredir a los demás.

Diariamente, en los noticiarios o medios de comunicación, vemos que los problemas que aquejan a las personas, son utilizados y aquel concepto de igualdad, para las autoridades sólo parece un elemento de marketing para buscar más votos.

Por ejemplo, si usted ha tenido la posibilidad de ver lo que está ocurriendo en el sur de nuestro país con la crisis en Chiloé, claramente hay un ejemplo de cómo se está pasando a llevar a un grupo de chilenos por errores graves que se cometieron sin pensar en ellos. La pregunta es ¿por qué Chile permite esto?

Este último es un caso reciente, pero nuestro país no ha estado exento de casos múltiples por estas razones. Recuerde la colusión de las farmacias, del papel o de los supermercados; el perdonazo a Johnson’s, el caso Caval, Penta y tantos otros de moda, que sólo reflejan que en Chile, hay situaciones que se abordan completamente diferentes respecto a una persona “normal”.

Lo mismo ocurre en desmedro de extranjeros que viven en Chile o de los indígenas (los que respetan el estado de derecho). Hay quienes se creen seres superiores capaces de decir que son humanos inferiores, situación que transgrede toda ética social.

Para que Chile avance, crezca y se desarrolle, también debe fortalecer el respeto y la igualdad en todo nuestro quehacer. Tanto las políticas públicas, la justicia y el trato social de la comunidad, debe apuntar al respeto. Si eso no se logra, nos convertiremos en una sociedad sin espíritu.

No basta para decir que somos solidarios y preocupados del prójimo con aportar a la Teletón una vez al año. Lo que se debe hacer primero son gestos de bien, que ayuden a dar ejemplo de buenas acciones a las demás personas y futuras generaciones. Para cambiar positivamente a la sociedad, todos deben aportar.

 

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes