martes 10 de diciembre, 2019

noticias por comunas

suscríbete al newsletter

Editorial

Chile Vamos y un anuncio que está de más

Es hora de que las virtudes públicas, no escondan vicios privados, donde, de una vez por todas, se pueda mirar de frente a la ciudadanía.


 Por LESLIA JORQUERA

10-11-2015_21-11-171editorial.gif

 Es hora de que las virtudes públicas, no escondan vicios privados, donde, de una vez por todas, se pueda mirar de frente a la ciudadanía.

 Durante este martes la Alianza, hoy reunida con Evopoli y el PRI bajo el nombre de Chile Vamos, realizó una importante asamblea para determinar los mecanismos en que escogerán a los candidatos a alcalde en al menos 34 comunas del país, de cara a las próximas elecciones municipales.

Más allá del hecho mismo, llama la atención lo declarado por el secretario general de Renovación Nacional, Mario Desbordes, cuando indica que “evidentemente que no vamos a llevar alcaldes que estén condenados por delitos que tengan que ver con faltas a la probidad y aquellos que estén en proceso, la coalición va a ver caso a caso la situación de cada uno de ellos”.

Con estas palabras, da cuenta de un paupérrimo escenario político, donde existe una posibilidad de que existan aspirantes que carecen de ética, que deberán pasar por un filtro. Quizás cuantos se pasarán.

En primer lugar, quienes tengan conflictos con la transparencia, la probidad o la justicia, ni siquiera deberían tener la mera idea de presentarse a sus partidos para candidatearse. Es hora de que la política comience a limpiarse de las personas corruptas e inescrupulosas o de mal actuar.

En segundo lugar, los partidos políticos deberían ser bastante estrictos en sus estatutos para no permitir que personas que militen en sus filas, ensucien con sus actos al resto de sector. No se deben aceptar este tipo de personas y quienes ya están en sus filas deben ser duramente sancionados con la expulsión.

Es hora de que en Chile se comience a buscar la honestidad y transparencia basados en la incorruptibilidad de sus integrantes. El poder que poseen los políticos, tal como lo dijera el martes pasado en su columna el consejero regional Mario Morales, muchas veces escapa de lo que determina la ley y ahí está el peligro.

Para una agenda que busque la probidad, no puede haber cabos sueltos ni meras posibilidades de ensuciar los puestos de poder con personas que no son transparentes.

La Presidenta Michelle Bachelet anunció el lunes, tras la aprobación de ley que establece pérdida de cargos por infracciones a la ley electoral que “la democracia y la política son de todos y no podemos tolerar que sean capturadas por el poder del dinero. Lo que corresponde en consecuencia es actuar, y actuar con decisión… la señal que como país estamos dando: quien traicione el espíritu de la democracia, no podrá ser actor de ella”.

Esto más que precisar en la palabra y la legislación el nuevo mecanismo para evitar transgredir los procesos públicos, debe ser de obra y comportamiento.

Es hora de que las virtudes públicas, no escondan vicios privados, donde, de una vez por todas, se pueda mirar de frente a la ciudadanía.

 

Newsletter

  • Compartir:

opinión

lo más leído

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes